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Larreta negocia con Fernández una suerte de “resarcimiento” por la baja consensuada de la coparticipación. Subsidios, financiamiento y obras. La Casa Rosada pide “esperar”. La incógnita Puerto Madero.

Por 21/01/2020 11:45

La negociación ingresó en una fase de intervalo. Acordada por ambas partes y respetada incluso por los funcionarios de ambos gobiernos que hacen números día a día. El presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, pusieron pausa a la discusión por el recorte de la masa de recursos coparticipables que recibe la Ciudad de Buenos Aires, que se incrementó de manera considerable durante la gestión de Mauricio Macri en la Casa Rosada. Lo último que se habló fue una serie de pedidos que el alcalde elevó a Balcarce 50 a modo de compensación por la poda aproximada de 36.000 millones de pesos.

Rodríguez Larreta esbozó una hoja de ruta que incluye deudas de la gestión anterior -que quiere desempolvar- y obras en común con la Nación. Pero los viajes oficiales de Fernández (Israel e Italia) frenaron el avance rítmico y cordial de los diálogos entre ambos gobiernos. El paquete de compensación incluye la concreción del convenio firmado con el gobierno de Macri por el traslado de la cárcel de Villa Devoto a la localidad bonaerense de Marcos Paz y los 6.000 mil millones de pesos que la Nación debe -también prometidos por el gobierno anterior- a la Ciudad por los viaductos de los trenes Mitre y San Martín.

 

 

Incluso, en la Jefatura de Gobierno evalúan tantear una ayuda de Fernández para conseguir financiamiento privado para costear las obras del viaducto para el Tren Sarmiento, tras la confirmación de que el proyecto para soterrarlo se cayó definitivamente. Otra deuda que Larreta quiere saldar es la extensión del Ferrocarril Belgrano Sur hacia Constitución -ahora termina en Parque Patricios-, que será posible de acuerdo a la sinergia con el peronismo porque la licitación la coordina y ejecuta la administración nacional.

Sin embargo, en la Casa Rosada le bajan el tono al paquete de pedidos del gobierno PRO y reafirman que la negociación está congelada por estas horas. En rigor, se debate entre una compensación deseable y una posible. En el Gobierno porteño destacan el diálogo con Balcarce 50 y la predisposición a escuchar propuestas. Bajo esa lógica, el larretismo examinó el raid de bilaterales entre el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y los 23 gobernadores,  que culminó el lunes por la tarde con el santiagueño Gerardo Zamora. El balance los alentó: Larreta es de los pocos mandatarios a los que la Casa Rosada no les reclamó que, antes de pedir, mirasen hacia dentro de sus estructuras y revisaran sus cuentas. De todas formas, el jefe de Gobierno ordenó un freno a las contrataciones y un ajuste del gasto en los ministerios y entes descentralizados de su administración.

 

 

TIERRA FIRME. Como adelantó el periodista Iván Schargrodsky, en las conversaciones entre Alberto y Horacio quedó flotando el futuro del Puerto. La Ciudad lo reclamó en voz baja durante el gobierno de Macri, pero el entonces ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, puso siempre reparos al traspaso. Pese al vínculo entre Larreta y el exministro, en la Jefatura de Gobierno hablaban de "palos en la rueda" y cuestionaban al exfuncionario. Durante cuatro años, no se avanzó en nada con el proyecto y, en 2019, se cortó el diálogo entre los enviados porteños y sus pares nacionales.

¿Lo habrá hablado con el alcalde? La semana pasada compartieron jornada de running al alba por Palermo. El exministro va y viene de Punta del Este, mientras prepara su desembarco en la sede que el PRO tiene sobre la calle Balcarce. Lo esperan Patricia Bullrich y Eduardo Macchiavelli, futura presidenta y futuro secretario general, respectivamente. Ambos buscan marcar la cancha y plantarse como autoridades a la espera de la confirmación oficial, prevista para febrero.

La negociación entre la Casa Rosada y Rodríguez Larreta tiene un capítulo a desarrollar en torno a Puerto Madero. Hay un proyecto -preliminar- para expandir la zona de influencia de la Corporación Antiguo Puerto Madero, en la que conviven ambas jurisdicciones, y aún hay terrenos sin explorar ni explotar. La Ciudad ya nombró a sus representantes y espera que mueva el Gobierno para completar la grilla.