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Del boom de la cloaca al recorte: Vidal frenó una obra clave y la pateó para 2020

Se trata de trabajos que son parte del saneamiento de la Cuenca del Reconquista, con financiamiento del BID. Se declaró “fracasada” la licitación por “la fuerte restricción fiscal en el presupuesto”.
Por 03/09/2019 16:45

“Muchos te van a decir ‘muy linda la cloaca, muy linda el agua potable, pero tengo que pagar las cuentas’. Y yo te pregunto, cuando tenés que pagar el camión desobstructor porque no tenés cloaca, ¿eso no es un impuesto?”. El 30 de abril pasado, con el presidente Mauricio Macri a su lado al inaugurar mejoras en una planta potabilizadora de ABSA, la gobernadora María Eugenia Vidal aceleraba a fondo en la estrategia discursiva del oficialismo tendiente a relativizar el incremento de la pobreza y contrarrestarlo con la ejecución -durante la actual administración- de obras perdurables en el tiempo, como trabajos de agua y cloacas.

Esa óptica “multidimensional” de la pobreza tendiente a diluir con obras la marcada pérdida del poder adquisitivo, el aumento de tarifas y el crecimiento de la desocupación, resultó ser desmentida por las propias cifras oficiales que, tal como contó en mayo pasado Letra P, dan cuenta de una caída del 22,5% en las obras de cloacas y agua potable desde que Cambiemos detenta el poder.

Pero, más allá de esto, luego de la fuerte derrota en las PASO, el gobierno de Vidal decidió frenar el proceso licitatorio de una obra clave precisamente en materia hidráulica: la realización de la “Red Secundaria Cloacal Suárez Oeste, Independencia, Suárez Este 2A, La Carcova y Suárez Oeste Resto”, en el distrito de General San Martín.

 

 

Se trata de trabajos que contaban con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que, inicialmente, fijaban un presupuesto de $312.700.911 para sus tres etapas. Al argumentarse una “fuerte restricción fiscal en el presupuesto provincial como consecuencia de definiciones de política presupuestaria”, se determinó declarar “fracasada” la licitación, la cual se pateó para la próxima gestión, en 2020.

El proceso licitatorio había comenzado el 15 de agosto de 2018, cuando se aprobó la documentación y se autorizó a la Dirección Provincial de Compras y Contrataciones a efectuar el llamado a licitación para esta obra que contaba con un plazo de ejecución para cada uno de los tramos de 450 días corridos.

Teniendo en cuenta la magnitud de la obra en cuestión –una de las anunciadas por la gobernadora en las múltiples intervenciones en las que ponderó las ejecuciones en materia de infraestructura hidráulica-, fue significativo el interés empresarial. Puntualmente, se presentaron 13 ofertas para esta obra que en sus planos ya tenía previsto hasta el formato del cartel indicador a instalar en el lugar.


 

De acuerdo al acta de apertura al que accedió este medio, las dos propuestas más bajas en términos económicos fueron realizadas por Alpa Vial y Ludwig Pfeiffer, ésta última, una multinacional de capitales alemanes que en los años cambiemistas comenzó a exhibir un marcado interés en obras hidráulicas de tenor en el país. Considerando los descuentos que ofrecían, las ofertas de ambas eran de poco menos de $265 millones, un 15% menos que el presupuesto inicial.

Ya en 2019, con el proceso inflacionario sin freno, la Dirección Provincial de Agua y Cloacas actualizó el presupuesto oficial y lo llevó a más de $450 millones en el total de los tres lotes.

 

 

Sin embargo, diez días después de la devaluación desatada post PASO, el ministro de Infraestructura bonaerense, Roberto Gigante, firmó la resolución que declara “fracasada” esta licitación pública nacional. En los considerandos de este texto, se detalló que el Comité de Cuenca del Río Reconquista (COMIREC) informó a la Unidad de Coordinación y Ejecución de Proyectos de Obra (U.C.E.P.O.) acerca de “la fuerte restricción fiscal en el presupuesto provincial como consecuencia de definiciones de política presupuestaria sobrevinientes al inicio del mencionado proceso licitatorio”.

Ante eso, consideró “necesario, oportuno y conveniente cancelar el proceso licitatorio a fin de reestimar los costos de la realización de la obra a valores actuales de mercado e iniciar una nueva licitación con cargo al presupuesto del año 2020”, cancelación que, según se informó, no tuvo objeción del BID.