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Triaca, gremios y un ejército de voluntarios para cuidar los votos de Vidal

El ex ministro, junto a tres dirigentes del PRO, aporta en el conurbano para asistir a los "Sin Tierra". Empresarios y ex funcionarios se anotaron para trabajar en las secciones "prioritarias".
Por 09/08/2019 16:19

El Gobierno apunta todos sus cañones a la fiscalización en la provincia de Buenos Aires, madre de todas las batallas, sin posibilidad de ballotage y donde compite la candidata más taquillera de Juntos por el Cambio, la gobernadora María Eugenia Vidal. El ejército de fiscales para las PASO supera los 49 mil voluntarios, aunque esa masa de soldados del voto amarillo se engrosó con el empuje de tres dirigentes del PRO y la vuelta al terreno del ex ministro de Trabajo Jorge Triaca.

Bajo la supervisión del jefe de gabinete provincial, Federico Salvai y el subsecretario de Asuntos Municipales bonaerense, Alex Campbell, el PRO desplegará un operativo este domingo para resguardar los votos de Vidal en mesas de votación, centros de transferencias de datos y hasta en el servicio penitenciario. El despliegue abarca, naturalmente, toda la provincia de Buenos Aires, pero Triaca se metió de lleno en la Primera y la Tercera secciones electorales para asistir a los candidatos "Sin Tierra", jóvenes sub 45 del PRO que compiten contra las estructuras consolidadas de los barones del conurbano.

 

 

Por fuera de los más de 49 mil inscriptos de manera personal y voluntaria vía página web, el macrismo salió a la pesca de fiscales en clubes de barrio, sociedades de fomento, universidades, en las empresas y en el propio Gobierno. El diputado bonaerense César Torres está a cargo del operativo en la Primera y el senador bonaerense Walter Lanaro en la Tercera. Entre ambos, desplegarán más de 20 mil fiscales en las PASO. En tanto, el coordinador general de la Secretaría de Modernización, Juan Gowland, quedó a cargo de la búsqueda de voluntarios y se cargó al hombro la organización y agrupamiento de funcionarios y dirigentes del partido para potenciar el control de la boleta oficialista en el conurbano.

Además, el Gobierno movilizó a sus principales referentes vinculados al G25, el think tank amarillo del que emergieron funcionarios que hoy orbitan distintos estamentos del Estado y antes trabajaban en el sector privado. Toda esa masa de fiscales también tendrá interferencia en las cerca de 3000 mesas testigos que Juntos por el Cambio tendrá en el teritorio bonaerense.

 

 

A su vez, el gobierno provincial confía en el aporte de la UTA y UATRE para controlar la boleta amarilla en el interior provincial, donde espera una gran elección de Vidal y el presidente Mauricio Macri para equilibrar una probable derrota en el conurbano.

Como contó Letra P, Triaca se fue del Gobierno pero jamás cortó su vínculo con el PRO y, principalmente, con las ligas jóvenes del partido amarillo. En abril, convocó a candidatos e intendentes a su casa de San Isidro para compartir una asado y un intercambio político. También, suele prestar su domicilio para reuniones políticas y encuentros de los distintos espacios que conviven dentro del macrismo, como La Generación, donde su figura dispensa admiración porque fue quien, junto al senador Esteban Bullrich, abrió las puertas del espacio a los jóvenes amarillos que hoy ocupan cargos clave o compiten por una banca o por gobernar un municipio.

El Gobierno asegura que todos sus fiscales son militantes o voluntarios y que no habrá paga. Como lo prevé la ley, sólo percibirán una remuneración por su tarea quienes sean designados como autoridades de mesa, pero esos $1.200 (hay una suma extra de $700 para quienes hacen la capacitación) corren por cuenta del Ministerio del Interior. Sin embargo, según pudo saber Letra P, Triaca se encargó de garantizar desayuno, almuerzo y merienda para todos los fiscales PRO que estarán en los establecimientos de votación desde las 7 hasta que culmine el proceso de votación y el envío del telegrama hacia, vía escáner, el centro de cómputos.