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Neira: "Larreta se fue comiendo como un Pac-Man a los que votaban diferente"

La primera candidata a legisladora de Todos dice que Lammens lidera "un proyecto que no es peronismo ni kirchnerismo" y que el jefe de Gobierno "capta" opositores, como Lousteau, y "diluye sus ideas".
Por 03/08/2019 15:28

En la recta final de la campaña para las elecciones primarias, la dirigente del Nuevo Espacio de Participación, Claudia Neira, recibió a Letra P en su oficina del Banco Ciudad, en plena city porteña, donde desde hace cuatro años ejerce el cargo de directora en representación a la oposición. A la cabeza de la lista de legisladores del Frente de Todos, se muestra satisfecha con lo hecho hasta el momento por el candidato a jefe de Gobierno, Matías Lammens que, asegura, "expresa la voluntad de tener un proyecto nuevo en la ciudad, que no es peronismo ni kirchnerismo".

La candidata levanta la figura del presidente de San Lorenzo y ratifica un eje central de la campaña: la fórmula que encabeza Lammens y secunda Gisela Marziotta tiene la capacidad de captar los votos desencantados del socialismo o del espacio de Martín Lousteau que, calcula, no se siente representados por el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta.

"Es una pena que Lousteau, que tenía un discurso interesante y coincidente en muchos aspectos con lo que nosotros proponemos, hoy esté sosteniendo ideas que no tienen que ver con las suyas", lo pincha al ex ministro de Economía, quien encabeza la lista de senadores nacionales de un oficialismo porteño al que la candidata acusa de "gobernar como si estuviera en Oslo y estaba en el Titanic, la gente se hundía".

 

BIO. tIene 45 años, es madre de dos hijos y es abogada. De familia peronista, en los noventa inició su militancia política en el progresismo porteño y en 2011 ingresó a la Legislatura por la lista de Proyecto Sur, donde trabajó temáticas vinculadas a los derechos sociales y políticas de justicia y seguridad. Incorporada al Nuevo Espacio de Participación, que conduce el dirigente porteño Juan Manuel Olmos, fue designada por la Legislatura como directora del Banco Ciudad en representación de la oposición. Encabeza la lista de candidatos a legisladores porteños del Frente de Todos para las próximas elecciones, lo cual le asegura su reingreso a la Legislatura local.

 

Fotos: Noelia Marone (AGLP)
 

-De alguna manera, la candidatura de Lammens es un experimento, una apuesta diferente a la oferta electoral de los últimos años. ¿Cómo la evalúa?

-Viene muy bien. Más que un experimento, esta candidatura hay que leerla en clave nacional. Lo que abre la posibilidad de la candidatura de Lammens es una definición más general, de respuesta a un escenario de polarización. El macrismo decide recostarse en su polo y traccionar a los aliados hacia ahí y nuestro espacio tomó una definición: salir de su propio polo. Para eso se tomaron definiciones bien concretas. La primera es que Alberto Fernández sea el candidato a presidente y Cristina Kirchner a vicepresidenta, que tiene un objetivo claro de ampliar. Desde ahí, poder convocar a la unidad más amplia posible y salirse de ese lugar de polarización, o empezar un proceso de lo que llamamos desengrietar. En ese contexto, esa estrategia nacional genera la oportunidad de que podamos tener un candidato como Matías, que expresa la voluntad de tener un proyecto nuevo en la ciudad, que no es peronismo ni kirchnerismo.

-Igualmente, antes de la definción de la candidatura ya se habían incorporado otros espacios.

-Sí, su postulación fortaleció la incorporación de otros sectores en un esquema superador de todas las identidades que tenemos. Se sumaron espacios y figuras como Dora Barrancos, como Pino Solanas, como Victoria Donda, como Ofelia Fernández e Itai Hagman. Me parece que es un intento que viene funcionando muy bien, porque la gente lo lee en esa clave, que es la de una convocatoria amplia.

-La candidatura de Lammens se resolvió muy sobre la fecha del cierre de listas. Si lo comparamos con Horacio Rodríguez Larreta, que corre con la ventaja de ser gobierno y tiene alto conocimiento público, el Frente de Todos arranca de más atrás. ¿Cómo se recupera tiempo?

-Se arranca de atrás y se arranca frente a un sistema, que es el sistema político macrista en el país, que tiene un poder económico enorme y propagandístico. Nos parece que tiene mucha fuerza pararse con voluntad de ganar frente a esa opción. En segundo término, se vienen cumpliendo los plazos, venimos ordenándonos muy bien en la campaña con Matías y todos los candidatos en la calle, con una estrategia muy clara común, que es hablar vecino por vecino, de cercanía y de proximidad. Estamos satisfechos cómo vienen los tiempos de la campaña.

Para Neira, el macrismo tiene "un sistema de segmentación que nosotros no tenemos ni compartimos". "Como dice Lammens, esto de ir a decirle a cada uno lo que quiere escuchar es bastante pobre", afirma.

-¿Qué le falta y qué le sobra a la campaña del Frente de Todos?

-Si uno la compara con la campaña de Juntos por el Cambio, es una campaña a la que le faltan un montón de herramientas que utiliza el frente oficialista, que tienen que ver con su lugar en el Estado y un sistema de segmentación que nosotros no tenemos ni compartimos. Como dice Lammens, esto de ir a decirle a cada uno lo que quiere escuchar es bastante pobre. Lo que tenemos es que somos genuinos, que cuando hablamos con la gente hablamos genuinamente desde lo que pensamos y las ideas que proponemos. Tenemos una voluntad impresionante de ganar la Ciudad que me parece que eso es lo que nos va a permitir hacerlo.

-¿Los votantes de qué fuerzas podrían sumarse el Frente de Todos y robustecer su proyecto?

-Creemos que los votantes o las personas que se sentían representadas por el discurso de Martín Lousteau, Roy Cortina y aquellos espacios que se incorporaron tardíamente a Juntos por el Cambio de ninguna forma se sienten representados por Rodríguez Larreta, porque justamente son espacios políticos que sostenían lo contrario. Es una pena que Lousteau, que tenía un discurso interesante y coincidente en muchos aspectos con lo que nosotros proponemos, hoy esté sosteniendo ideas que no tienen que ver con las suyas.

-¿Por qué cree que sucedió eso?

-En su construcción de poder, Larreta se los fue comiendo como un Pac-Man a aquellos que venían votando diferente y sosteniendo ideas diferentes en la Ciudad. No genera mayor amplitud, los tracciona hacia su espacio y diluye sus ideas. Incorpora dirigentes pero sus ideas quedan sin ser expresadas. Por eso, les hablamos a los que acompañaron a Lousteau, porque creemos que pensamos muy parecido en la mayoría de los temas y que claramente Matías lo expresa muchísimo mejor de lo que lo puede expresar Rodríguez Larreta.

-Ahora, si dirigentes radicales, progresistas o socialistas resuelven acercarse a Todos, ¿no corren ese mismo riesgo de convertirse en figuras decorativas de un frente que tiene una composición mayoritaria del peronismo?

-Para nada, creo que no existe ese riesgo porque el armado es equilibrado y Matías es la síntesis de los que conformamos el Frente de Todos. La propuesta de la Ciudad es muy heterogénea en serio, donde las representaciones y los lugares han sido distribuidos de una forma muy equilibrada. Hay un protagonismo indudable de las personas que forman parte de este proyecto nuevo que es el Frente de Todos: Pino Solanas, Victoria Donda, Ofelia Fernández… Ofelia es disruptiva, tiene una voz propia que siempre se hace escuchar y desde los distintos sectores del Frente de Todos alentamos a que ella tenga un lugar de relevancia. Creemos que aporta que sea genuina y que sea como es y que de ninguna manera diluya su personalidad o lo que viene a aportarle al espacio.

 

 

-¿Por qué Lammens es una síntesis?

-Porque es superador, no viene de la política pero comparte absolutamente la idea de Ciudad que tenemos y los valores que compartimos. Lo que necesitamos es empatizar con lo que le pasa realmente a las personas, sobre todo con los que la están pasando mal. Me parece que Matías expresa acabadamente eso que sentimos y que venimos proponiendo hace mucho tiempo desde distintos recorridos los distintos integrantes del Frente de Todos.

-¿Cómo se explica que el peronismo porteño deba apelar a una figura sin trayectoria política para contar con una oferta electoral atractiva?

-Si bien Matías no cuenta con un recorrido político, es una persona que expresa muy bien la vida de los porteños. Viene de una pyme pero no es hijo de millonario, empezó con muy poquito y hoy tiene una empresa a la que le va bien. Conoce los problemas que tiene un empresario pyme, tiene una preocupación por la Ciudad hace mucho tiempo, no hace dos días. Al mismo tiempo, es una persona que por el recorrido que ha hecho en el fútbol sabe gestionar. Vemos que reúne un montón de condiciones que nos permiten conectar con los porteños desde un lugar que no lo veníamos haciendo. Tiene que ver con entender que hay que generar un proyecto nuevo en la Ciudad, que represente a todos los porteños y vuelva a conectar con sectores con los cuales habíamos perdido el vínculo.

-En los últimos años, el peronismo porteño fue cuestionado por su supuesta connivencia con el macrismo. ¿La ampliación del frente refresca esta idea de cómo ser oposición?

-La discusión que tenemos por delante es cómo hacemos oficialismo porque vamos a ganar la Ciudad y ser el bloque oficialista. Por supuesto que hay algunas cuestiones que uno piensa respecto al funcionamiento de la Legislatura. Yo particularmente reivindico la búsqueda de consensos parlamentarios genuinos que se hacen debatiendo las leyes, sobre todo en lo que ha sido en la tradición histórica que viene desde la Constitución de una Legislatura con apertura a la participación ciudadana en sus comisiones. Hoy todos coincidimos en que leyes de la Ciudad que son votadas sin un solo voto opositor no tienen legitimidad. El Código de Planeamiento Urbano o la ley de la Unicaba, para dar ejemplos, no han tenido ni siquiera acompañamiento de los que son aliados, porque claramente no piensan igual en temas sustanciales. Yo reivindico la idea de poder construir consensos, porque de esa forma surge la posibilidad de mejores leyes para los ciudadanos.

"Lammens reúne un montón de condiciones que nos permiten conectar con los porteños desde un lugar que no lo veníamos haciendo."

-Hoy la oposición peronista se ordena en un interbloque. ¿Imagina la unidad en la Legislatura?

-Es un debate que vamos a dar una vez que esté definida la elección. Si somos un bloque oficialista, como esperamos, la discusión tiene otro tipo de cariz, porque claramente hay mayor necesidad de tener un bloque común. Yo igual reivindico la idea de los interbloques. Cuando fui legisladora éramos gobierno nacional y nadie se preguntaba por qué había un interbloque, tenías cinco bloques que nos llevábamos fantástico. El interbloque lo que permite es que haya matices en algunos temas que no son sustanciales y un ordenamiento en lo que es central. El frente no significa que todos pensamos exactamente lo mismo en todos los temas, el frente incorpora diversidad y a veces eso se plasma en distintos bloques que conforman un interbloque y está muy bueno eso. No quiere decir que en esta oportunidad por ahí podemos conformar un bloque único, es una discusión que hasta ahora no se dio.

-Con esta multiplicidad de expresiones políticas en Todos, ¿no es riesgoso habilitar una fragmentación tan grande?

-Hoy se están afinando las propuestas y tenemos equipos técnicos conjuntos que integran todas las expresiones que conformamos el Frente de Todos en la Ciudad. Nosotros decimos que la unidad nuestra es en torno a valores comunes. Hoy no es una preocupación el tema del bloque, la discusión todavía no se planteó y si se definiera no hacer un bloque único y hacer un interbloque me parece que hay experiencias anteriores que fueron exitosas. También ha habido experiencias de bloques únicos exitosos.

-Lammens planteó que había cosas buenas de Larreta y cosas malas. ¿Cuáles son las cosas buenas y cuáles las malas?

-Larreta siguió gobernando estos años como si estuviera en Oslo y estaba en el Titanic, la gente se hundía. Se hundieron las pymes, los comercios cerraban y lo único que hacía era gestionar como un ministro de obras públicas. Hubo un abandono, hubo falta de empatía con lo que le pasaba a los porteños. Terminamos con más de 7 mil personas en situación de calle y el doble de indigentes en la ciudad más rica del país, pero también con sectores medios que no pueden llegar a fin de mes. La mayor crítica a Rodríguez Larreta es esa: siguió gobernando en piloto automático y estaba en el Titanic. Me parece que la Ciudad de Buenos Aires, en materia de espacio público, ha mejorado y que en algún momento, cuando la gente comía, podía ir al supermercado y tenía un empleo o un comercio, ibas a una plaza y esa plaza estaba mejor. Entendemos y es importante poder reconocer que los porteños cuando votaron en ese sentido, en algún momento lo hicieron con aspiraciones que eran genuinas y que tenía que ver con necesidades que habían en un momento, donde otras cosas estaban resueltas.