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Fernández usó tribuna de Clarín para hablar de "transición" y confirmó reunión con Magnetto

El candidato dijo que "siempre" estuvo del lado de los periodistas durante la guerra entre el multimedio y CFK. "Terminaron diciendo que era un hombre de Clarín", recordó. El CEO, en primera fila.
Redacción 22/08/2019 11:03

Luego de varios años de un fuerte enfrentamiento entre la ex presidenta Cristina Kirchner y el Grupo Clarín, Alberto Fernández dio nuevas y claras pistas de su intención de cerrar esa grieta al participar, este jueves, de un evento que organizó el multimedio en el museo Malba, donde confirmó que recientemente se reunió con el CEO del holding, Héctor Magnetto.  

El candidato presidencial del Frente de Todos respondió preguntas de los periodistas del diario sobre política, economía y el período de transición de un gobierno a otro. En un claro gesto hacia el grupo mediático más poderoso del país, recordó el estigma que lo aquejaba antes de su eyección del gobierno K: "Siempre me puse del lado de los periodistas. ¿Qué me costó a mí? Terminaron diciendo que era un hombre de Clarín".

 

 

Suelto durante la entrevista que le hicieron antes de la llegada al escenario del presidente Mauricio Macri, se animó a hablar de su reencuentro con Magnetto. "Desde que renuncié -a la Jefatura de Gabinete- no lo vi más a Héctor, hasta hace poquito", deslizó, confirmando sus contactos con el mandamás del multimedio, que lo seguía sonriente desde la primera fila.

La aparición de Fernández en esta tribuna de Clarín es un paso más en el proceso de reconstrucción de la relación de un sector del peronismo, integrado por el kirchnerismo duro, y el grupo. La cabeza de ese proceso es el candidato presidencial del Frente de Todos, quien, tras brindar una entrevista al diario y otra a Canal 13, ahora se sumó al foro en el Malba.

 

 

En ese contexto, el ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, que ejerció ese puesto durante los años dorados de la relación del kirchnerismo con el holding, al que le dio la fusión Cablevisión-Multicanal, sostuvo que “deberían avergonzarnos" situaciones como “poner figuras de los periodistas para que los escupan”, así como agresiones que recibieron Agustín Rossi y Axel Kiciloff en el pasado, y sostuvo que “eso no puede volver a pasar entre” los argentinos.

Fernández habló también de los meses que quedan por delante hasta la asunción del nuevo presidente y pidió "terminar con la idea de que las transiciones son complejas". "Hay que tomarlas con tranquilidad, con calma y deben dejar de ser noticia. Todos están muy preocupados si hablamos o no con el Presidente", sostuvo el postulante que se impuso en las PASO por 47% de los votos, 15 puntos más que Macri.  

 

 

Siguiendo esta línea, destacó la necesidad de comenzar “una nueva etapa” y crear “un nuevo modo de vivir, de convivir, de funcionar”. “Le ponemos mucho dramatismo a este momento. Es simplemente el final de un gobierno y el comienzo de otro", analizó.

En ese contexto, afirmó que la Argentina “no tiene ninguna posibilidad de caer en default” si gana las elecciones de octubre y agregó que “nadie puede plantear seriamente una quita”. Asimismo destacó que buscará el modo de cumplir con las obligaciones del país. "Es una cuestión de sentarse a negociar".

En otro orden, se mostró preocupado por la suba del precio de los alimentos y admitió que “es muy difícil bajar la inflación” que estimó que este año estará en torno al 55%. Además, dijo que en el caso de ser electo “lo último que haría sería copiar alguna de las medidas de Guillermo Moreno” ya que el ex secretario de Comercio “le hizo un enorme daño a la economía argentina”.

Consultado sobre la deuda con el FMI, el compañero de fórmula de Cristina Kirchner dijo que “la Argentina tiene que ver cómo genera condiciones para pagar esa deuda” y pidió desterrar la idea de que el Frente de Todos viene a “incumplir con las promesas asumidas”.

En cuanto a la política cambiaria, reiteró sus críticas al cepo al considerar que “no fue una buena solución” y explicó que esa decisión, implementada por el gobierno de su compañera de fórmula, se tomó porque el país estaba "en un punto de asfixia".

"No había la cantidad de dólares necesarios para la demanda en la Argentina. Eso mismo le pasó a Macri y cuando le pasó, tomó deuda y así estamos", dijo y agregó: "Las dos formas no son buenos mecanismos para resolver el problema. Tenemos que ver cómo lo vamos a resolver".