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Massa, Gioja y un mano a mano para enfrentar el síndrome Randazzo

El líder del Frente Renovador acordó un encuentro con el presidente del PJ para negociar el acuerdo. Fuerte desconfianza de los dos bandos. La candidatura del ex ministro en 2017, el contra ejemplo.
Por 04/06/2019 19:32

Atrapado en una guerra de versiones y desmentidas con el oficialismo por los rumores sobre un posible acuerdo con María Eugenia Vidal, Sergio Massa apura por estas horas los contactos con el kirchnerismo para empezar a definir las condiciones del armado de la “nueva mayoría” a la que lo empujó la semana pasada el congreso partidario de Parque Norte. Hasta el momento, las negociaciones corrieron en el carril de las segundas líneas pero en los próximos días el líder del Frente Renovador concurrirá personalmente a una reunión con el presidente del PJ, José Luis Gioja, clave para empezar a desandar el camino del exilio, aunque en un clima de desconfianza entre los dos bandos, que algunos llaman “síndrome Randazzo”.

El encuentro con Gioja fue acordado entre el propio presidente del partido y Massa luego del congreso del Frente Renovador, que se celebró el jueves, y que habilitó al tigrense a iniciar conversaciones con el resto del peronismo. “Huevón, vamos a tomar un café, venite al partido”, lo invitó el sanjuanino a Massa, utilizando una expresión habitual en su repertorio, cuando lo llamó para felicitarlo por el resultado del cónclave partidario.

 

 

Según contaron a Letra P en las oficinas del líder del Frente Renovador, Massa aceptó con gusto el convite tras “un intercambio de mensajes muy afectuosos” entre ambos. La reunión quedó agendada sin fecha concreta pero no pasará de los próximos días, según dijeron a este portal dirigentes cercanos al tigrense y dos integrantes de la plana mayor del PJ, aunque aclararon que el encuentro será solo bilateral, sin participación de otros referentes partidarios. El plazo para el cierre de alianzas vence el 12 de junio. 

Gioja, por su parte, evitó confirmar el encuentro. El presidente del partido no quiere que las versiones, marchas y contramarchas terminen afectando el acercamiento entre el peronismo y Massa por el que viene trabajando desde hace años junto a otros dirigentes.

A las conversaciones que desde hace meses mantienen los diputados Raúl Pérez y Diego Bossio, por el lado de Massa, con Eduardo “Wado” de Pedro, Máximo Kirchner y Alberto Fernández, por el kirchnerismo, se sumaron en los últimos días otras intermediaciones que incluyeron hasta al círculo familiar del tigrense. Antes de hablar con Massa, Gioja envió mensajes de conciliación vía Fernando Galmarini, ex secretario de Deportes y suegro del tigrense. Lo mismo hizo el ex embajador ante el Vaticano y dirigente del círculo íntimo de los Fernández, Eduardo Valdés, con Marcela Durrieu, suegra de Massa, a quien conoce desde hace décadas.

 

 

El massismo y el kirchnerismo tienen demasiadas asperezas que limar antes de cerrar el acuerdo que podría llevar al peronismo a conformar la mayoría anhelada. En el círculo íntimo del tigrense recuerdan que su esposa, Malena Galmarini, aún tiene fresca en la memoria la intrusión de un agente de inteligencia durante la campaña 2015, por la que responsabilizó a Cristina Fernández de Kirchner. Luego, están las desconfianzas políticas.

El líder del Frente Renovador quiere asegurarse de que efectivamente el kichnerismo le abrirá la puerta a disputar una PASO contra los Fernández en agosto y que las negociaciones no lo dejarán pedaleando en el aire. En la mesa chica del tigrense llaman a eso “síndrome Randazzo”, en referencia a los dos traspiés que sufrió el ex ministro del Interior con Cristina en materia electoral, en 2015 y 2017, cuando pidió diputar las primarias y el kirchnerismo coqueteó con la posibilidad pero finalmente la clausuró.

 

El "síndrome Randazzo" en las negociaciones del sector CFK con Massa.  

 

La referencia a Florencio Randazzo y aquellas malas experiencias también resuena en la Mesa de Acción Política del PJ, donde aseguran que no volverán “a cometer el mismo error”, que terminó en derrota en las dos oportunidades. Es por eso que tanto Gioja como otros dirigentes del kirchnerismo aprueban la idea de que el binomio Fernández – Fernández se enfrente en una eventual primaria con Massa. Esa será una de las certezas que el líder del Frente Renovador le pedirá al presidente del PJ en la reunión, aunque en la mesa chica del tigrense creen que será algo a cerrar con la propia Cristina. Ni siquiera con el candidato presidencial. Una vez sellado ese acuerdo, será tiempo de avanzar en la discusión por la integración de listas de diputados y senadores nacionales, que las dos fuerzas podrían compartir.

La contraparte también desconfía. En el kirchnerismo creen que Massa “no está convencido” en lo personal de cerrar el trato -más allá de que los dirigentes de su partido se lo reclaman, como quedó evidenciado en Parque Norte- y temen que se escude en cualquier desacuerdo para bajarse sobre la hora. Mientras tanto, Massa salió este martes a desmentir la versión que aseguraba que se reuniría con la gobernadora Vidal para avanzar en la negociación de colectoras. “No tengo prevista ninguna reunión con la gobernadora Vidal. Sería bueno que los funcionarios del Gobierno nacional dediquen su tiempo a gobernar”, escribió el tigrense en su cuenta de Twitter, y dio por sepultada la versión.