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Todos los caminos de Massa conducen a un acuerdo con el kirchnerismo

El documento que aprobó el Congreso del Frente Renovador pone la derrota de Macri como único objetivo. El líder se desprendió de Alternativa Federal y arranca las negociaciones para un frente ganador.
Por 30/05/2019 18:23

Sergio Massa dejó un rosario de señales en una sola dirección: la intención de avanzar en un acuerdo con el espacio que ya tiene una fórmula lanzada, Fernández-Fernández. Si el mapa que seguirá el líder del Frente Renovador es el documento que aprobó este jueves el congreso de su partido, todo conduce hacia esa dirección. Y si, en cambio, los pasos a seguir están fijados en el discurso con el que cerró la reunión partidaria de Parque Norte, aunque con leves matices, la dirección sigue siendo la misma.

El reloj marcaba las 15:50 cuando Massa subió al escenario, solo, y saludó a la platea que aguardaba expectante su voz. Cuando cerró, a las 16:15, estaba ya rodeado de las principales figuras de su espacio.

En esos 25 minutos no nombró ni una sola vez al kirchnerismo ni a Cristina Fernández de Kirchner ni a Alberto Fernández; tampoco, a Alternativa Federal, la fuerza que armó y con la que el martes se sacó, tal vez, la última foto como miembro. Ni se tomó el tiempo de recordar a sus socios en ese sello en caída libre: Juan Manuel Urtubey, Juan Schiaretti y Miguel Pichetto.

Sí, en cambio, llamó por su nombre al presidente Mauricio Macri cinco veces. Todas ellas, en términos críticos y despectivos. Otras tantas cambió el sujeto y enfocó en el Gobierno y lo llenó de adjetivos: insensible, irresponsable, terco, soberbio, mezquino y mentiroso fueron algunos de los que eligió.

 

 

EL DOCUMENTO. Escueto y contundente, el documento que aprobó el Congreso del Frente Renovador para cumplir con las exigencias de la justicia electoral, como apuntó Letra P, deja tres grandes líneas:

-El objetivo en las elecciones de este año es sacar al macrismo del poder;

-El candidato a presidente del partido es Sergio Massa;

-Dividida, la oposición beneficia a Macri y, por lo tanto, hay que gestar una alternativa amplia y con chances de ganar.

 

 

Lo dice sin muchos tapujos. Arranca, en su punto 1, señalando que “el gobierno de Macri es el máximo responsable de la profunda y grave crisis que estamos atravesando”. Ni una mención a la herencia kirchnerista ni un traslado, siquiera sobrevolado, a la gestión de Cristina. Mucho menos, a la de Néstor Kirchner.

En su punto 6, el más decisivo y claro respecto de las instrucciones que el partido le da a Massa para negociar de aquí al 12 de junio –fecha tope para la presentación de alianzas electorales-, sostiene que “la fragmentación de la oposición beneficia únicamente a Macri", que, por lo tanto, contribuye a su posible reelección” y que “la actual geometría de la oposición es insuficiente para garantizar la victoria”.

El párrafo final del documento aclara lo que ya estaba claro: “El Frente Renovador ratifica a Sergio Massa como su candidato y le delega la potestad de realizar las gestiones y acuerdos que sean necesarios y oportunos para construir una coalición opositora que pueda ganarle a Macri y ser alternativa de gobierno”.

 

 

EL DISCURSO. Mientras el archivo Word con el documento del Frente Renovador ya circulaba de celular en celular, vía Whatsapp, Massa lo bajó al llano con la ayuda de un telepromter que ni siquiera necesitó mirar de reojo. Tenía claro qué decir y cómo decirlo.

“Estamos acá porque el Gobierno de Macri fracasó”, arrancó. “No fracasamos los argentinos, como vienen queriendo instalar el Gobierno y sus simpatizantes, fracasó él, su gobierno y el supuesto mejor equipo de los últimos 50 años”, agregó para luego completar la idea con una avalancha de datos y estadísticas de la gestión Cambiemos. Desde el aumento de la pobreza y la desocupación a la devaluación del 300%, el endeudamiento en 187 mil millones de dólares y el acuerdo “de rodillas” con el FMI.

Recién ahí deslizó cuatro menciones indirectas con destino en el Instituto Patria. “Mientras otros espacios deciden a dedo, sin escuchar a sus compañeros, nosotros elegimos democracia”, fue la primera; “Nos vienen apurando a fuerza de rumores y especulaciones”, la segunda; “Recién hablaba de rumores, de especulaciones y todo el tiempo veo que me buscan trabajo. No busco trabajo, no necesito de un cargo público para expresar mis ideas”, la última.

 

 

Fue con el cuarto de estos mensajes que abrió la ventana a un pacto electoral con el kirchnerismo. Lo dijo así: “Quiero pedirles con mucha humidad a todos los dirigentes opositores que, por un instante, abandonen la vanidad y piensen en el país que quieren construir. Yo estoy para liderar si me toca liderar, lo dije desde el primer día, pero también estoy para empujar el carro desde donde sea”.

Massa se abrió a todas las posibilidades. Tiene 12 días para decidir cómo y con quién juega en las elecciones de este año.

Así se abrió a todas las posibilidades. Desde competir en soledad y por fuera del Frente Patriótico ya lanzado con la fórmula FF; ir a una interna contra este espacio, en alianza, en las PASO de agosto, y hasta correrse para no dividir el voto opositor, al menos en la categoría presidente. Está claro que, si se terminase concretando este acuerdo, habría lugares para el massismo en las listas.

“Somos conscientes que la mayoría opositora actual no alcanza, no es suficiente, se necesita generar una grande, ganadora”, fue la oración con la que empezó a delinear el final de su discurso. “Juntos vamos a terminar con este gobierno de pocos y para pocos y vamos a formar un gobierno que de una vez por todas gobierne para todos”, cerró.

Así, el documento y Massa se unieron en una sola cosa. Una cosa que tiene, a partir de ahora, 12 días para decidir cómo y con quién juega en las elecciones de este año.