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Todavía aturdido, el peronismo camina hacia la unidad del 80%

CFK precipitó la definición de los gobernadores y desinfló al PJ Federal, que se reúne para procesar el nuevo escenario. La incógnita Lavagna y los puentes con Schiaretti. Alineados y no alineados.
Por 18/05/2019 20:21

En apenas unas horas, con una sola jugada anunciada de manera sorpresiva en redes sociales, Cristina Fernández de Kirchner le allanó gran parte del camino a  la unidad peronista para las próximas elecciones, aunque su decisión de llevar a Alberto Fernández como candidato a presidente aún no logró perforar el núcleo más duro de Alternativa Federal, conformado por Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey y Roberto Lavagna, que esta semana se reunirán para definir los pasos a seguir. A diferencia de sus socios en esa espacio, Sergio Massa abrió la puerta a una negociación.

Las adhesiones de los gobernadores hasta ahora nucleados en Alternativa Federal fueron cayendo como en un efecto dominó, tras el gesto de apertura de Cristina. El primero en celebrar la decisión públicamente fue el tucumano Juan Manzur. Con el correr de las horas, se fueron sumando sus pares Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Domingo Peppo (Chaco) y Sergio Casas (La Rioja), todos integrantes de la mesa de Alternativa Federal que se formó a fines del año pasado con la intención de generar un espacio que pudiera llevar un candidato propio, lejos de la ex presidenta. Por último, llegó la celebración, un poco más distante, del entrerriano Gustavo Bordet, que elogió el anuncio pero dijo que se mantiene en contacto "con todos los sectores".  

 

 

 

A los apoyos de los ahora ex integrantes de Alternativa Federal se agregaron aquellos con los que el kirchnerismo ya contaba de antemano: el formoseño Gildo Insfrán, la catamarqueña Lucía Corpacci, la santacruceña Alicia Kirchner, el puntano Alberto Rodríguez Saá y el pampeano Carlos Verna, todos dentro del grupo que trabaja desde hace tiempo en la idea de alcanzar una fórmula de unidad.

CON TODOS, O CASI. Hace casi un año que el presidente del PJ, José Luis Gioja, repite para propios y ajenos cuál cree que será el final de la película: que el grueso del peronismo, un 80%, con la mayoría de los gobernadores incluidos, terminará encolumnado en un único armado, del que también formará parte Cristina, y que solo una parte minoritaria, muy enfrentada con la ex presidenta, no se sumará a ese frente. En el 20% remanente quedarían, según esa teoría, el salteño Urtubey, el cordobés Schiaretti y Miguel Ángel Pichetto. Ni Gioja ni el kirchnerismo abandonaron nunca -menos ahora- la esperanza de contener a Massa dentro de la mayoría.

 

 

El mapa que dejó la decisión de Cristina, que removió su propia figura del camino para facilitar el diálogo, va confirmando que la hipótesis podría concretarse. En pocas horas, la fórmula que propuso la ex presidenta sumó la adhesión de diez gobernadores, decididos a trabajar por la unidad peronista. Según pudo saber Letra P, antes de expresar su apoyo en sus cuentas de Twitter, todos se comunicaron en privado con Fernández para expresarle su apoyo.

Afuera de esa lista quedaron, efectivamente, Schiaretti y Urtubey, que ratificaron su decisión de construir otra alternativa. "Unos y otros nos han dejado como estamos: mal, muy mal. La única fórmula que necesita la Argentina es dejar atrás el pasado, es devolvernos un presente, es construir futuro y no prometerlo", dijo Urtubey en declaraciones a medios salteños.

 

 

El cordobés Schiaretti, por su parte, no se pronunció en público, pero sus voceros dejaron en claro que mantiene su decisión de trabajar en la construcción de Alternativa Federal y que esa fuerza tendrá representación en las próximas elecciones presidenciales.

Las relaciones entre Schiaretti y Fernández no son, sin embargo, como las que el cordobés tiene con Cristina. Según pudo saber Letra P, el ahora candidato presidencial mantiene un contacto fluido y un "muy buen vínculo" con los dirigentes más cercanos a Schiaretti, aunque eso no necesariamente terminará en un acuerdo.

ALTERNATIVA DESINFLADA. Ya sin Peppo, Casas, Bertone, Zamora y Manzur en sus filas, y con Bordet a mitad de camino, mientras intentan descifrar cómo moverá el tablero electoral la decisión de Cristina, el resto de los dirigentes que aún integran Alternativa Federal decidió sostener la reunión que tenían prevista para este miércoles.

Como adelantó este portal, tras la gran elección de Schiaretti en Córdoba, los gobernadores del espacio habían acelerado las comunicaciones para avanzar en la planificación de un nuevo encuentro grupal que permitiera mostrar volumen político de cara al cierre de listas. Pero la voluntad de los dirigentes del espacio se topó rápidamente con la prudencia que imponen los procesos electorales que le queda por transitar en sus respectivos distritos, donde tienen acuerdos con el kirchnerismo. La jugada de Cristina y el éxodo de las primeras horas los obliga al replanteo.

"Alberto es un gran dirigente pero nunca tuvo potencia electoral. Hay que ver cómo decanta esto y si realmente esto se sostiene", le dijo a Letra P un dirigente que todavía banca el armado de Alternativa Federal y que cree que "hay pocas chances" de que ese espacio pueda confluir con el armado de Cristina, "al menos en esta etapa".

 

 

UNA DUDA LLAMADA LAVAGNA. En esa línea, los dirigentes que aún siguen en Alternativa Federal resolvieron darle continuidad al espacio y mostrarse juntos esta semana en una cumbre a la que tienen previsto sumar al socialismo de Miguel Lifschitz y el GEN de Margarita Stolbizer, con Schiaretti como principal ordenador. En la mesa también podrían estar los gobernadores Mariano Arcioni (Chubut) y Hugo Passalacqua (Misiones), dos integrantes fundadores sin compromisos con el kirchnerismo en sus distritos. En ese encuentro pretenden avanzar en la resolución de las candidaturas y, en especial, esperan que Lavagna defina si está dispuesto a ser candidato y a disputar una primaria contra Urtubey y Massa.

Lejos de la preocupación por el éxodo de dirigentes hacia el kirchnerismo y de pensar que la decisión de Cristina desinfla Alternativa Federal, desde el comando de campaña de Lavagna afirmaron que "esto hace resurgir la tercera opción" para ir a elecciones entre gente "nueva". "Seguimos en el camino de consolidar una fuerza de consenso centroprogresista con fuerte impulso federal. Esto ratifica que el camino que elegimos es el acertado: una propuesta moderada y con eje en el consenso que será imprescindible para gobernar, no sólo para ganar la elección", dijo el ex jefe de Gabinete Alfredo Atanasof, que trabaja en el armado de Lavagna.

 

 

 

EL MISTERIO MASSA. "Tengo respeto por Alberto Fernández, trabajó mucho tiempo en nuestro espacio y compartimos una mirada crítica respecto de un montón de medidas del gobierno anterior y terminaron significando aislamiento y falta de crecimiento. No creo que haya cambiado su pensamiento", dijo Massa ni bien se enteró de la postulación de Fernández.

El ahora candidato presidencial es, desde hace tiempo, uno de los interlocutores entre Cristina y Massa, a quien conversa para acercar al armado de la ex presidenta. "El que tiene volumen electoral en Alternativa Federal es Sergio", solía elogiar Fernández mientras Massa resistía en el peronismo federal. Desde las reuniones en el PJ, llamados públicos y privados, los dirigentes cercanos a Cristina multiplicaron en los últimos meses las convocatorias al ex intendente de Tigre, que hoy celebró que Cristina comprendiera que "el escenario de la grieta lastima la Argentina".

Aunque en Alternativa Federal aún cuentan a Massa dentro de ese espacio, que él mismo fundó el año pasado junto a Schiaretti, Urtubey y Pichetto, uno de los dirigentes más cercanos al líder del Frente Renovador, el diputado Raúl Pérez, abrió la chance de que el tigrense pueda participar de una gran primaria peronista y competir contra Fernández. "Si de verdad la vanidad está superada, una gran PASO opositora comienza a ser posible", escribió Pérez en su cuenta de Twitter.

 

 

Consultados por Letra P, dos intendentes del peronismo bonaerense coincidieron en que la decisión de Cristina obliga a Massa a "jugar" en la interna que propone el sector kirchnerista o bien bajarse de la carrera, sin margen de que se mantengan en Alternativa Federal. "Sergio no quiere ser el responsable de que Macri siga siendo presidente. Eso ya lo aprendió", le dijo a este portal una fuente del massismo. En el kirchnerismo confían en que Massa "recapacitará" y terminará dando el salto para terminar de conformar el 80% anhelado.

 

 

LOS PUENTES DE ALBERTO. El paso de Cristina por el PJ, el martes pasado, dejó la pista del anuncio que se concretó este sábado. Ante gobernadores y dirigentes de la plana mayor del partido, la ex presidenta se puso a disposición para construir “una coalición grande en el lugar que sea necesario".

Las definiciones estaban a la vista, aunque pocos las interpretaron. Viéndose como un obstáculo para el diálogo con dirigentes y sectores que rechazan su figura, Cristina decidió dar un paso al costado para dejar en ese lugar a Fernández, un dirigente de su máxima confianza, artífice de las reconciliaciones recientes de la ex presidenta y su enviado en las negociaciones a las provincias para cerrar acuerdos con los gobernadores, como Bordet y Bertone.

"Esta fórmula es la que mejor expresa lo que en este momento de la Argentina se necesita para convocar a los más amplios sectores sociales y políticos, y económicos también, no sólo para ganar una elección, sino para gobernar. Porque algo le tiene que quedar claro a todos y a todas: se va a tratar de tener que gobernar una Argentina otra vez en ruinas, con un pueblo otra vez empobrecido. Está claro, entonces, que la coalición que gobierne deberá ser más amplia que la que haya ganado las elecciones", explicó la ex presidenta en su video.

 

CFK, el martes en el PJ. 

 

"Cristina plantea una nueva etapa política frente a la situación actual y ve en Alberto el perfil necesario para esa Argentina que necesitará capacidad política para ampliar acuerdos con todos los sectores necesarios para gobernar", le dijo a Letra P Miguel Cuberos, uno de los integrantes del Grupo Callao, el espacio de dirigentes que trabaja con Fernández.

Con Cristina presente en la boleta pero parada en una segundo plano, con Fernández al frente de todas las negociaciones, los primeros contactos entre dirigentes del kirchnerismo repitieron que "se acabaron las excusas" de líderes del peronismo para no sumarse al "frente patriótico" con el que la ex presidenta sueña con ganarle a Macri.