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El Gobierno respondió con gestión a la demostración de fuerza del kirchnerismo. Macri evitó nombrar a la ex presidenta, pero en Cambiemos hubo chicanas y una idea: "No cambió nada".

Por 10/05/2019 17:22

El gobierno de Mauricio Macri le restó importancia al lanzamiento oficial del libro "Sinceramente", escrito y presentado este jueves por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Feria del Libro. El tridente PRO, que integran el Presidente, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, se mostró unificado en la inauguración del Viaducto Mitre y apeló a la fórmula de la híper polarización como respuesta a las palabras de la ex mandataria, que en La Rural hizo una clara demostración de fuerzas y elaboró un mensaje medido, sin aludir al macrismo.

La estrategia de polarizar en todo momento y a toda hora se sostiene bajo una viga maestra: la corrupción y lo que, en la lógica del Gobierno, la administración de Cambiemos ensaya en contraposición a ese "modelo", que sería el trabajo en la obra pública, área salpicada por denuncias e investigaciones de sobornos y desvío de fondos durante los 12 años de kirchnerismo. El juego inconducente de la grieta es funcional a ambas campañas políticas y se repetirá durante todo 2019, aunque la propia CFK le bajó el tono a esa disputa. Sin embargo, en el macrismo juran que "no cambió nada" y que la ex presidenta montó un "acto político", a propósito de la presentación de la obra en la que repasa los años de su gobierno, recuerda su militancia política y, también, envía algunos dardos hacia el PRO.

 

 

Macri eligió no responder directamente. Fiel a su estilo y a lo que recomienda el manual de campaña de Jaime Durán Barba y el ministro coordinador, Marcos Peña, hizo alusión a la corrupción en las obras y resaltó el trabajo de su gobierno en esa área. "¿Por qué no hicieron estas obras? ¿Por qué no cumplieron? ¿Adónde fue a parar el dinero de todos los argentinos?", señaló en tono electoral.

Al mismo momento, en las afueras del acto realizado en el barrio de Belgrano, como informó Letra P, un grupo de vecinos se cruzaba con los obreros de la UOCRA casi en la misma tónica. Polarización, fuera y dentro. Ese barrio integra la Comuna 13, que, junto a Recoleta, representa geográficamente el voto duro macrista en las costas porteñas: en 2017, el PRO acumuló el 61% de los sufragios en esa geografía.

 

 

El Gobierno buscó responder con gestión a la demostración de fuerza del kirchnerismo. También, hubo chicanas y dardos por elevación. El jefe de Gobierno lo puso en palabras: "El libro es CFK en estado puro. No cambió nada". Ese mensaje se repetirá para tirar abajo la hipótesis de "una nueva Cristina" que no acompañaría el modelo conocido de CFK que es funcional a la estrategia de contraste que diseña Cambiemos.

 

 

La diputada nacional y líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, fue más allá. Sostuvo que "con Cristina vuelve la venganza". "Les pido a los argentinos que miren Venezuela", enfatizó. Ninguno de los integrantes del tridente PRO vio la presentación de CFK. La mayoría de los miembros del gabinete nacional hizo lo propio. No obstante, todos pidieron informes y algunos lo siguieron vía Twitter. Tanto en la Casa Rosada como en la Ciudad y en La Plata se repite una frase, como resumen, sobre el lanzamiento de Sinceramente: "Nada cambió".