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El ex ministro de Economía visitó a los senadores de Pichetto. Ratificó su vocación de competir por la presidencia por ese espacio, del que se había despegado. Internas, no. Números y razones.
Por 10/04/2019 15:25

Subido a una candidatura presidencial que se ve cada vez más firme, Roberto Lavagna se reunió este miércoles en el Senado con miembros del interbloque Argentina Federal, ante quienes confirmó su pertenencia al espacio Alternativa Federal, anclado en el poder territorial de los gobernadores. Asimismo, ensayó una explicación matemática para convencerlos de la necesidad de evitar una competencia interna en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de agosto y, en cambio, de generar una fórmula “de consenso”.

“Hay en construcción un consenso con la idea de no ser arrastrados a ninguno de los dos lados de esta grieta”, confirmó Lavagna al salir de las oficinas del bloque, ubicadas en el segundo piso del Palacio Legislativo, tras haberse reunido durante más de una hora con quince senadores del espacio que conduce Miguel Ángel Pichetto. Minutos antes, puertas adentro, había sostenido la misma línea que viene expresando en público y en privado desde que su candidatura irrumpió como una posibilidad en la arena política: la necesidad de avanzar en la construcción de una alternativa de consenso, con sectores del peronismo, del socialismo y del radicalismo disidente, así como de evitar una disputa en las PASO.

 

 

La explicación fue puramente numérica y parte de la idea de que el electorado está dividido en tercios: uno dispuesto a darle la reelección a Mauricio Macri, otro que quiere votar a Cristina Fernández de Kirchner y un tercero que busca una nueva opción. Esa división, razonó el ex ministro de Economía, arrojaría un resultado electoral muy parejo que se dispersaría, en el caso de la Alternativa Federal, a los ojos de la opinión pública si esa coalición llevara dos o tres candidatos a las primarias. En concreto, ilustró, el resultado que mostrarían los medios de comunicación no sería el de porcentajes cercanos al 30% en los tres casos, sino que ese tercer espacio quedaría reducido al número con el cual el precandidato más votado de esa coalición gane la primaria. ¿Un 15, un 17%? Eso le restaría potencia electoral al espacio de cara a octubre, afirmó.

Ante los senadores, Lavagna también dejó una fuerte definición política: su pertenencia al espacio Alternativa Federal, al que pretende sumar a sus aliados socialistas, radicales desencantandos de Macri, “el GEN de Margarita Stolbizer, partidos provinciales y ciudadanos de la sociedad civil” dispuestos a construir “un gobierno de unidad nacional”.

 

 

“Sin una base amplia y una mayoría importante, va a ser muy difícil avanzar”, dijo el ex ministro, que dejó un diagnóstico más que pesimista sobre la situación económica, que calificó como “inviable”. “El Gobierno no tiene ninguna chance de recuperación”, dijo, lapidario, frente a los senadores, ante quienes habló de la necesidad de avanzar en una renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Si bien Lavagna mantiene una relación estrecha con Pichetto, uno de los primeros dirigentes que lo visitó en el verano en su casa de Cariló para explorar la posibilidad de una candidatura, y participó a la distancia -mediante un video de apoyo- del acto que Alternativa Federal hizo en febrero Mar del Plata, el ex ministro se distanció públicamente hace pocos días de uno de los fundadores del espacio, Sergio Massa, al señalar que ambos tenían a proyectos políticos diferentes, lo que abrió suspicacias sobre cuál es efectivamente su espacio de pertenencia. “Massa está en un proyecto de una interna de un sector del justicialismo. Yo formo parte de un proyecto que busca formar consensos para gobernar. Son dos cosas totalmente distintas”, dijo Lavagna en diálogo con radio Continental.

Según pudo saber Letra P, el ex ministro se había referido, en realidad, al diálogo que Massa mantiene con el kirchnerismo y a las declaraciones del líder del Frente Renovador sobre la necesidad de avanzar en un acuerdo “sin exclusiones”. Eso hizo sonar las alarmas de Lavagna, que salió a marcarle la cancha a Massa y a dejar en claro que el kirchnerismo no tiene lugar en la coalición que sueña.

El encuentro que se celebró este miércoles en el Senado contó con la presencia de una amplia mayoría de senadores del interbloque que conduce Pichetto, a quienes se sumó la santiagueña Ada Itúrrez de Capellini, que responde al gobernador Gerardo Zamora. En tanto, por Alternativa Federal estuvieron Eduardo Aguilar (Chaco), Inés Blas (Catamarca), Julio César Catalán Magni (Tierra del Fuego), María Teresa González (Formosa), Pedro Guastavino (Entre Ríos), Dalmacio Mera (Catamarca), José Ojeda (Tierra del Fuego), Guillermo Snopek (Jujuy), Rubén Uñac (San Juan), Alfredo Luenzo (Chubut), Mario Pais (Chubut), Cristina López Valverde (San Juan) y Carlos “Camau” Espínola (Corrientes). También estuvo el histórico hombre de confianza de Néstor Kirchner y ex coordinador de la Unidad Presidencial Rafael Follonier.

Entre los ausentes se contaron el senador Rodolfo Urtubey, que apoya la candidatura presidencial de su hermano, Juan Manuel Urtubey (y su idea de que Alternativa Federal dirima su liderazgo en las PASO), el santafesino Omar Perotti (Lavagna está embarcado en una alianza con el gobernador de Santa Fe, el socialista Miguel Lifschitz y Perotti pretende disputarle la gobernación) ni los pampeanos Daniel Lovera y Norma Durango, que responden a Carlos Verna, de diálogo con Cristina.