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“Ni nosotros nos hicimos perottistas ni Perotti se hizo kirchnerista”

El diputado nacional explica el alcance del acuerdo con el precandidato a gobernador de Santa Fe. Su reencuentro con Maria Eugenia Bielsa. La teoría de los dos demonios de Lifschitz.
Por 15/03/2019 19:14

Agustín Rossi fue un actor clave en el proceso interno del peronismo de Santa Fe. Hombre fuerte de Unidad Ciudadana (UC), se sentó por separado y también en ronda con los dos precandidatos a gobernador Omar Perotti y María Eugenia Bielsa. El diputado nacional y ex ministro de Defensa de Cristina Fernández de Kirchner explica por qué el kirchnerismo decidió  apoyar al rafaelino en la PASO, pese al enfrentamiento que mantuvieron en el pasado. Es sábado a media mañana y recibe a Letra P en su oficina del primer piso de un edificio ubicado en el microcentro de Rosario. Se lo nota distendido. Viste zapatillas, jeans y camisa a cuadros. Un gran ventanal que da a la calle Entre Ríos ilumina la sala llena de cuadros. Se destaca uno en el que "El Chivo” aún tiene bigotes, saludándose con CFK presidenta. Sobre un mueble llaman la atención tres pequeños bustos: el Che, Evita y Hugo Chavez. “Ni nosotros nos hicimos perottistas ni Perotti se hizo kirchnerista”, resume ante la primera pregunta de una extensa charla amenizada con mate.

 

BIO. Tiene 59 años, nació en Vera, localidad del norte de la provincia de Santa Fe. Tiene cuatro hijos, es ingeniero y político. Actualmente es presidente del bloque de Unidad Ciudadana en la Cámara de Diputados. Su primer cargo electivo en la política fue en 1987: concejal en Rosario, base territorial histórica desde donde construyó política. Fue dos veces precandidato a gobernador. Perdió con el socialismo. Ya había sido diputado nacional entre 2005 y 2013, luego pasó al Ejecutivo: fue ministro de Defensa durante la gestión presidencial de Cristina Kirchner. Quiere ser candidato a presidente por Unidad Ciudadana.

 

-¿Por qué UC acordó con Perotti?

-Durante todo el proceso previo propiciamos el escenario de unidad. No se pudo dar a pesar del esfuerzo y la voluntad de muchos, entre ellos, los dos protagonistas. Debemos agudizar las contradicciones dentro del bloque opositor. Hay que generar las condiciones para lograr la unidad opositora lo más amplia posible. En ese marco, veíamos que la mayor cantidad de sectores del peronismo se agrupaba alrededor de la figura de Omar y nuestra presencia ahí iba en señal de lo que dije anteriormente. Estamos muy cómodos, tomamos una decisión política correcta.

 

 

-¿A Perotti lo apoya el grueso del peronismo y lo de Bielsa es más personal, testimonial?

-Yo no diría ni personal ni testimonial. Ella tomó una decisión y construyó una lista, una propuesta con la impronta personal que tiene, que para nada es objetable y cuestionable.

-¿Ésa es la diferencia entre ambos?

-No sé si es eso lo que los diferencia. Lo que yo he dicho es que para nosotros ese elemento tuvo que ver en la toma de decisión. Las diferencias las tienen que marcar ellos, no lo tengo que hacer yo. Tenemos la clara conciencia de que somos parte de un acuerdo. Ni nosotros nos hicimos perottistas ni Perotti se hizo kirchnerista.

 


Agustín Rossi, en su oficina de Rosario. Foto: Sebastián Villalba

 

-El kirchnerismo fue muy duro con Perotti cuando, como senador, votó a favor de los fondos buitres y dio quorum para permitir el allanamiento a la casa de Cristina. ¿Por qué no talló lo ideológico?

-Somos kirchneristas. En algunas cosas no estamos de acuerdo. Logramos un acuerdo en torno a la provincia y eso se expresa en las propuestas que Perotti tiene como candidato. Un acuerdo significa acordar bajo una determinada coyuntura y circunstancia, no significa avalar las conductas anteriores. Estuvimos de acuerdo cuando Omar fue diputado nacional y acompañó la mayoría de las propuestas que teníamos desde el oficialismo.

-¿Cuantos años estuvo sin hablar con Bielsa?

-No sé

-Un tiempo largo.

-Sí, bastante tiempo.

-¿Cómo fue el reencuentro? ¿Cómo la encontró?

-Muy bien, muy afable, muy consciente de la responsabilidad que tenemos todos en este escenario político. Convencida de sus posibilidades, muy amigable. La sentí decidida a construir un espacio político.

 

 

-¿De qué manera el PJ puede ganar Santa Fe?

-El PJ viene haciendo muy buenas elecciones en los últimos años. En 2015 Omar quedó tercero en una elección de casi triple empate. En 2017 nosotros ganamos las PASO y después logramos el segundo lugar. Están dadas las condiciones para ganar en la provincia. Hay que plantearles a los santafesinos un nuevo pacto fundacional, un nuevo sueño de provincia. Siento que hay una demanda de cambio en la provincia. Y somos quienes estamos en mejores condiciones de interpretarla.

-¿Cómo se contienen los votos del perdedor en la PASO?

-Hay una parte que es la actitud del que pierde y otra en cómo se desarrolla la campaña. Si se desarrolla en buenos términos y respetuosos, es muy probable que se terminen quedando en el mismo lugar. Si alguno de los candidatos plantea al electorado que vote en contra del otro, entonces es probable que ese voto termine quedando afuera.

-¿Confía en los dos para mantener los votos?

-Sí, confío. Son dos dirigentes inteligentes. Somos los tres casi de la misma generación. Somos la generación post (Carlos) Reutemann y (Jorge) Obeid y post Ley de Lemas. Ojalá que sea Omar, porque acordamos con él. Pero cualquiera sea el que gane me voy a sentir partícipe de ese triunfo. Por lo que charlé con Omar y con María Eugenia. Eso va a facilitar la posibilidad de que después de las PASO trabajemos todos juntos.

 

 

-¿Hay una fragmentación de Unidad Ciudadana en Santa Fe, que no tiene un líder definido?

-No veo una fragmentación. UC hizo una elección enorme en 2017. Decidimos ir solos contra todo el aparato más tradicional del PJ que apoyaba a Rodenas. Ganamos haciendo una elección enorme. Sacamos 330 mil votos, casi duplicamos. Yo, que encabecé, dije que no iba a ser candidato a gobernador. A partir de ahí se abrió el espacio para que dirigentes como Marcos Cleri, Leandro Busatto, Marilín Sacnun tuviesen un espacio para instalar su propia referencia. Y lo hicieron muy bien, sobre todo Marcos y Leandro. Las últimas mediciones le daban muy bien a Marcos.

-¿Con chances de empardar a Perotti y Bielsa?

-No sé si con chances de empardar, pero si íbamos solos no hacíamos un papelón. No sé si estábamos en condiciones de ganar las PASO, pero seguro íbamos a hacer una muy buena elección. Por eso no fue fácil definir que ni Marcos, ni Leandro ni Marilín fuesen candidatos.

-¿Fue un acierto?

-Las decisiones en política se visualizan como aciertos o no cuando muestran su resultado. Con los elementos que teníamos en ese momento, con la definición que teníamos a nivel nacional, que era fortalecer los procesos de unidad, fue una decisión correcta.

"De la única manera que no seré candidato es si es Cristina. Si Cristina no es candidata, habrá boleta que diga Agustín Rossi presidente".

-¿Qué importancia le da Cristina a Santa Fe?

-Una importancia superlativa. Es la segunda provincia argentina. Este año se divide en dos semestres; el primero va a estar hegemonizado por las elecciones provinciales y el segundo, por la elección nacional. La última elección importante antes de entrar en el segundo semestre es la de Santa Fe. Por lo tanto, el clima con el cual vamos a ingresar en la campaña nacional en gran parte lo va determinar el resultado electoral de la provincia.

-Compartió con el gobernador socialista Lifschitz una amplia cumbre opositora en San Juan. ¿Qué le parece su acercamiento a un sector del PJ?

-Nosotros planteamos la unidad de la oposición lo más amplia posible. Que en esa unidad el único límite sea Macri: desde el Fit hasta el Frente Renovador.

-¿Incluye al socialismo?

-Sí, sin dudas. Acá tenemos una diferencia que tiene que ver con las cuestiones provinciales.

-¿Pueden convivir la rivalidad en la provincia con la unidad nacional?

-Lo que he escuchado del gobernador es que cabalga. Y lo mismo hace Roberto Lavagna, con la teoría de los dos demonios. A nosotros nos deja bastante afuera de esa mirada. No creemos que sea así. Lo que se elige en 2019 es la continuidad o no del presidente de la Nación y creemos que el 70% de los argentinos está en contra de Macri. Hay que hacer una coalición opositora lo más amplia y plural posible. Si hay diferencias, que haya unas PASO. Si hacemos eso, estamos en condiciones de ganar en primera vuelta con el 45 por ciento de los votos. Obviamente que tenemos con el socialismo una mirada antagónica en la provincia y en ciudad de Rosario, pero a nivel nacional es eso.

 

 

-¿Piensa que Sergio Massa va a responder al llamado a la unidad que le hizo el Congreso del PJ?

-Entre 2015 y 2017 el escenario de unidad no estaba en ningún espacio político opositor. A partir de 2017 eso cambió. Confío en que podamos construir la unidad lo más amplia posible. Es difícil.

-¿Qué cosas dificultan esa unidad? ¿Vanidades?

-No por las vanidades. Pero a nivel nacional hay una cantidad de intereses en juego. Entre ellos, el diablo mete la cola. Y el diablo es Macri. La única estrategia electoral del macrismo es la división de la oposición, ni las galimatías de (Jaime) Durán Barba ni los trolls de (Marcos) Peña. Dividiendo es la única manera que puede ganar las elecciones.

-¿Hay un peronismo funcional a esa estrategia macrista?

-De manera consciente o inconsciente, quien rompa la unidad terminará siendo funcional a esa estrageiga.

-¿Mantiene sus intenciones de ser candidato a presidente?

-Sí. De la única manera que no seré candidato es si es Cristina. Pero si no es Cristina, en las PASO del frente que arme el PJ, en todas las mesas de la Argentina, va a haber una boleta que diga Agustín Rossi candidato a presidente.