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El gobernador de San Juan, a quien algunos todavía anotan en la grilla de presidenciables, usó una fiesta provincial para gestar la foto más amplia registrada hasta ahora.

Redacción 24/02/2019 11:34

El presidente del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, en un manifiesto gesto de afecto con el salteño Juan Manuel Urtubey. Roberto Lavagna recibiendo una cálida recepción sanjuanina, ladeado por el mandatario santafesino, Miguel Lifschitz. Facundo Moyano caminando entre varios gobernadores, como Juan Manzur (Tucumán), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) o Lucía Corpacci (Catamarca). El presidente del PJ y claramente local, José Luis Gioja, bendiciendo a intendentes con fuerte peso en el territorio bonaerense, como Verónica Magario (La Matanza), Gustavo Menéndez (Merlo), Ariel Sujarchuk (Escobar) o el aliado de Sergio Massa, Julio Zamora (Tigre). Esa imagen de la oposición, tal vez el registro más amplio registrado hasta ahora, fue la que logró gestionar el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, aprovechando una fiesta provincial. Un gesto que no debería pasar desapercibido en la Casa Rosada.

La excusa fue la Fiesta Nacional del Sol. Esa plataforma utilizó Uñac para concentrar en su tierra al abanico de oferta electoral no macrista de extremo a extremo. Desde lo más amigable con la Casa Rosada, como Urtubey, a las caras visibles más cercanas a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, como lo es el rosarino Rossi.

Zamora, su esposa Claudia Abdala, Magario, Uñac y Manzur.

 

Si bien los invitados evitaron una foto conjunta, la muñeca de Uñac logró gestar un escenario que alimentó la opción de un gran frente opositor unificado para pelearle la presidencia a Cambiemos en octubre. De hecho, el sanjuanino había cursado varias invitaciones más, como a sus pares de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, y de Entre Ríos, Gustavo Bordet, e incluso hizo llegar la convocatoria al ex ministro de Economía Axel Kicillof. Aunque por distintas razones ninguno de ellos llegó a San Juan.

 

 

"Es una grata sorpresa poder apostar a que San Juan sea un lugar de convocatoria de referentes de la oposición, de una oposición responsable, porque ese es el lugar que nos ha dado la ciudadanía y debemos hacerlo con mucha responsabilidad. Es este marco de la fiesta ha sido un gran encuentro cultural y artístico pero también político", destacó Uñac, quien con un perfil bajo hasta aquí logró sortear con cierta cintura los distintos posicionamientos de los dos focos de centralidad peronismo, el kirchnerismo y Argentina Federal, logrando independizarse de esa grieta interna y dejando correr, sin poner límites, las voces que lo anotan en la carrera presidencial.

 

Lavagna y Lifschitz, una dupla de experiencia que se muestra cada vez más unida.

 

"La expectativa es seguir mirando la delicada situación del país, tratando de encontrar un modelo que pueda congregar la atención de los argentinos y que también ese modelo pueda ser un facilitador de situaciones que los argentinos necesitan", añadió el gobernador y anfitrión.

Lavagna, cuya posible candidatura presidencial es alentada por un sector del peronismo, mantuvo una reunión con el gobernador sanjuanino acompañado por su hijo Marco Lavagna, diputado nacional del Frente Renovador.

 

Manzur conversa con el mejor de los Moyano, Facundo.

 

La del ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner fue, quizás, la presencia más resonante. En primer lugar, porque era de los dirigentes políticos con peso propio el que carecía de aval institucional para estar presenta, ya que no ocupa ningún cargo. Además, se encargó de sortear la pose en fotos con los diputados, intendentes y gobernadores que se acercaron a la celebración sanjuanina, sosteniendo así su juego hasta aquí: gestualidad sugerente pero sin subirse a las internas del PJ, de las cuáles intenta escapar ileso.

Fuente: agencia NA y Clarín.