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Sergio Berni, el soldado K

No estaba en sus planes regresar a la función pública, pero, como buen militar, se cuadró y será ministro de Seguridad. Foja de servicios de este hombre de acción, en este adelanto de Letra P.

Por 07/12/2019 16:41

"Él es un soldado, honra cada cosa que hace. Para algunos podrá ser controvertido. Sin embargo, tengo un orgullo enorme en lo que fue el desarrollo de su gestión (como secretario de Seguridad durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner). Jamás hubo nadie que tuviera un rasguño en los momentos difíciles. Eso habla de su condición humana", decía sobre Sergio Berni la senadora provincial y presidenta del bloque de Unidad Ciudadana, Teresa García, en la última sesión del año en el Senado bonaerense, días atrás. Berni, la cara dura del kirchnerismo, es la persona elegida para ser el ministro de Seguridad bonaerense en la gestión de Axel Kicillof. Falta la confirmación. 

"Me he preparado toda mi vida para conducir una fuerza de 120 mil hombres", le decía Berni a Letra P en 2017.

El nombre del saliente legislador provincial y recordado secretario de Seguridad que bajaba de un helicóptero y se hacía presente en algún corte de la Panamericana para negociar con manifestantes se repite para ser la persona encargada de la seguridad, ahora bonaerense. Él tenía otros planes para cuando finalizará su mandato como senador, una actividad que le llevó cuatro años y casi siempre le hizo extrañar los tiempos de acción. "Me he preparado toda mi vida para conducir una fuerza de 120 mil hombres", le decía a Letra P en 2017. Hablaba de las fuerzas federales y recordaba con nostalgia. Ahora está a cerca de conducir la Bonaerense, el ejército de policías más importante e ingobernable del país.

Dijo respetar al ministro de Seguridad saliente y acaso su antecesor, Cristian Ritondo porque -como él- proviene del peronismo. Sin embargo tomó distancia de su gestión y explicó que "una purga" de la policía bonaerense no es un política de gobierno para combatir la inseguridad. 

En campaña, respaldó al Kicillof candidato. "Los dos creemos en el mismo proyecto de provincia, podemos diferir desde la mirada táctica de cómo abordar los problemas, pero la mirada estratégica es la misma. Pero por sobre todas las cosas, Axel es un hombre comprometido, una buena persona, un hombre honesto, pero sobre todas las cosas un hombre con mucha capacidad técnica", decía. 
 

 

Detrás de la decisión de que sea Berni la persona que se haga cargo del ministerio más complejo que tiene la gestión bonaerense está la vicepresidenta electa. Kicillof consensuó los nombres de su gabinete con Cristina. El diálogo por éste y otros temas es constante entre ambos. El viernes asistieron al estreno de la película "Tierra Arrasada", un documental dirigido por Tristán Bauer donde se busca retratar lo que fueron los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri. En el cristinismo salieron a difundir la presencia para dar cuenta de que así será el nuevo proceso.

Berni por ahora no lo confirma, En un principio, tenía otros planes. Pero, como dijo la senadora García, ue mantiene diálogo constante con el gobernador electo, el médico militar "es un soldado" y, como buen soldado, es probable que recale donde lo precisen. Esa formación marcó a fuego a Berni. "Cuando hace lo que le gusta, uno extraña no volver a hacerlo. Nuestro espacio político me ha designado esta tarea (senador provincial), que la hago con mucho compromiso, con mucha responsabilidad, pero la verdad es que me he preparado toda la vida para conducir, como hemos conducido durante cuatro años, los 120 mil hombres de todas nuestras fuerzas federales", se sinceraba Berni ante este medio tiempo atrás. 

Y Kicillof necesita alguien conocido, con experiencia y de peso para ocuparse de la seguridad la provincia. Rodeado de economistas, el gobernador electo no cuenta con alguien de su riñón para esa silla.

 


Kicillof y Cristina en la presentación de "Tierra Arrasada"
 

Entre las PASO y las elecciones generales, el ahora gobernador electo había instruido a su jefe de campaña, Carlos Bianco, y a un abogado del kicillofismo, Santiago Pérez Teruel, para que estudiaran el tema para tener un diagnóstico del cuadro de situación. Ambos siempre supieron que no iban a convertirse en ministros de esa área.

En el entorno del gobernador electo, también se encargaron de desmentir el nombre de Cecilia Rodríguez, la ministra de Seguridad durante la presidencia de CFK. Rodríguez fue parte de un libro sobre la gestión bonaerense que tiene a Kicillof entre los autores. Ella escribió sobre seguridad, él sobre economía. Fue una de las oradoras de la presentación, donde trazó un diagnóstico y hasta una plataforma de gobierno de cómo había que administrar la política de seguridad. Sin embargo, Rodríguez no será.

Tampoco lo serán los intendentes peronistas. En las primeras rondas de nombres, los jefes comunales deslizaron el deseo de ocupar ese lugar -o alguno- en el gabinete. Kicillof optó por rodearse de los suyos para la gestión ejecutiva y abrir unos pocos lugares, como el de seguridad. 

DE FAJINA. Berni es médico, tiene 57 años e hizo su residencia en el Ejército Argentino. Realizó su carrera en esa fuerza militar: llegó al grado de teniente coronel. En 1991, el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, lo designó director del Hospital 28 de Noviembre. Casi toda su carrera política fue junto al matrimonio Kirchner. Llegó al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación comandado por Alicia Kirchner, hermana del entonces presidente. A principios de 2012, CFK lo designó secretario de Seguridad de la Nación, el puesto que más lo enaltece, según él mismo. Con la derrota electoral del peronismo en 2015, asumió su banca de senador bonaerense por la Segunda sección electoral. Está casado y tiene un hijo.

Si se convierte en el nuevo ministro de Seguridad, tendrá bajo su control más de 100 mil efectivos de la Policía bonaerense. En caso de aceptar, su primer acto será la puesta en marcha del Operativo Sol. Problemas a enfrentar habrá muchos: comisarías hacinadas, espionaje cruzado por denuncias y allanamientos a Asuntos Internos –tal como publicara Letra P- y velar por la seguridad de 16 millones de habitantes.