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La patrona del prediKador

Ordenó un bloque diezmado tras la derrota de 2017 y militó desde el minuto uno la postulación de Kicillof, con quien habla a diario. Custodia de sus votos, la espera un rol clave.
Por 06/09/2019 17:52

Pasaron algunos días desde que consiguió el aplastante triunfo en las elecciones primarias. Ahora, Axel Kicillof está en su casa del barrio porteño de Agronomía con su familia. Son casi las nueve de la noche. Mientras cocina milanesas para sus hijos porque “hoy le tocó a él”, toma el celular y busca el número en la agenda de contactos frecuentes. Es el de María Teresa García, la presidenta del bloque de Unidad Ciudadana en el Senado bonaerense. El ejercicio viene repitiéndose todas las semanas y casi todos los días a la misma hora. Los temas de conversación variaron un poco desde que Kicilllof ganó las PASO por 17 puntos de diferencia sobre la gobernadora María Eugenia Vidal. Ahora, candidato y senadora se animan a hablar con más firmeza sobre gestión y plan de urgencia a atender. Imaginan qué políticas habría que llevar adelante en la provincia de Buenos Aires a partir del 10 de diciembre de 2019.

Celosa custodio de la montaña de votos bonaerenses logrados el 11 de agosto, la legisladora es desde hace tiempo pieza clave en el armado kirchnerista. Y todo indica que lo será en un eventual gobierno de Kicillof. Le sobran pergaminos: supo ordenar un bloque legislativo diezmando tras la derrota de 2017 y articular con otros no oficialistas en la Cámara alta bonaerense, ofrece una mixtura entre el ala política y la gestión, tiene en el Senado bonaerense un liderazgo que nadie discute y conoce por igual la rosca como la técnica legislativa. En definitiva, una espada filosa con gran expertiz con la que cuenta el posible futuro gobernador de Buenos Aires, virtudes por las cuales muchos la imaginan en un cargo ejecutivo.

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García llegó al Senado en 2017. Su candidatura estuvo atada a la decisión de Cristina Fernández de Kirchner. La expresidenta buscó, con su “mudanza” a la Legislatura bonaerense, que a la gobernadora Vidal no le fuera fácil llevar adelante un plan de gestión con el que –sabía de antemano– no coincidiría. Buscaba evitar, en todo caso, que la mandataria lo ejecutara en silencio, sin exposición, sin pagar costo alguno.

Entonces, García llegó con la misión de “hacer ruido” a un cuerpo legislativo donde Cambiemos tenía –y tiene– mayoría para imponer agenda y sacar leyes. Desde ese lugar opositor ordenó un bloque diezmado y articuló diálogo con el resto de los bloques no oficialistas. “Vidal nunca tuvo intención de gestionar verdaderamente la Provincia”, dice la senadora.

 

 

En la elección de agosto fue la responsable de la fiscalización del Frente de Todos. “Nosotros teníamos un sistema de mesas testigos que realmente fue preciso y exacto, Axel. Fue impresionante. Y cuando me dieron los resultados fue muy fuerte”, contaba la candidata a vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner durante la presentación de su libro, “Sinceramente”, en La Plata. En la previa, García –como jefa de los fiscales de Todos– había puesto el ojo en la trasmisión de datos de la empresa Smartmatic. Después del domingo 11, recibió llamados de funcionarios de la provincia de Buenos Aires que la felicitaron por el resultado. También la contactaron legisladores vidalistas a los que todavía le quedan dos años de mandato. 

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“Sigo a Kicillof por la provincia y el efecto que genera es impresionante”, le decía la senadora a Letra P en abril de este año. Junto al diputado Carlos “Cuto” Moreno y algunos intendentes kirchneristas como Gustavo Barrera (Villa Gesell), Pablo Zurro (Pehuajó), Jorge Ferraresi (Avellaneda) o Mario Secco (Ensenada), García se plegó a la idea inicial de Kicillof gobernador, un plan que siempre pergeñó Cristina. Pero la historia reciente ya la había encontrada emparentada con Kicillof.

Hoy forma parte del equipo de trabajo que Kicillof viene afinando para gobernar en caso de convertirse en mandatario. Oferta una mixtura entre el ala política y la gestión.

“El gobierno de Axel va a intentar transformar la Provincia desde la cuestión productiva, es vital para él eso. Además de la vinculación de las diferentes áreas de gobierno. No puede ser que haya un ministro que no hable con otro ministro. Si vos tenés un pibe que va a la escuela a comer, (entonces) hay que entender que ese chico tiene que comer, tener una buena educación y buen acceso a la salud. Es estructural y en relación entre todas las áreas. No se puede armar un equipo de trabajo con islas”, describe García su visión en diálogo con Letra P.

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Dos boletas encuadradas del Frente Justicialista de Liberación (Frejuli) con la fórmula Cámpora-Solano Lima decoran una pared de la antesala a su despacho, en el edificio anexo del Senado bonaerense. Ella dice creer en Kicillof tanto como creía en Antonio Cafiero. Repite que ahora también se vive una etapa de “renovación”, tal como aquella que impulsó el antiguo mandatario provincial.

El ex gobernador fue quien la nombró integrante del Consejo Provincial de la Mujer. Era el año 1987 y fue su primera designación como funcionaria. Siempre abocada a la política territorial, luchó con la insignia peronista en un distrito históricamente hostil para el PJ: San Isidro, en el conurbano norte.

Fue legisladora provincial entre 1991 y 1999. Integró el gabinete de Felipé Solá como secretaria de Turismo y ocupó un lugar importante en la jefatura de gabinete de la Nación durante el kirchnerismo, cuando ese ministerio lo ocupaba Aníbal Fernández, con quien mantiene una estrecha amistad.


Junto a Kicillof en 2018 recorriendo un comercio en Villa Adelina, San Isidro 


Con Kicillof compartió bloque del Frente para la Victoria en el Congreso entre 2015 y 2017, etapa en la que el kirchnerismo todavía recalculaba el impacto de la derrota a manos de Cambiemos. Antes de eso, García fue diputada nacional en 2005 y en 2009 pasó a tener un rol de bajo perfil, pero decisivo para la suerte legislativa de CFK. Por decisión de Cristina, pasó a ocupar el cargo de Secretaria Legislativa del bloque. “El rol de ella en el Congreso fue vital para ordenar el bloque nuestro y tiene un liderazgo que hoy acá nadie le discute”, dice un senador que comparte bloque.

“Axel sabe que puede contar con su experiencia tanto en un virtual Gabinete como en la Legislatura”, explica un legislador del peronismo K. En el Frente de Todos coinciden en que “Teresa” conoce por igual la rosca y técnica legislativa como los programas de gobierno que el peronismo ha puesto en marcha en la provincia. En ese marco, fue algo crítica de la gestión de Daniel Scioli.

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¿Dónde se ve a futuro? Hay versiones encontradas para responder la pregunta que la senadora prefiere gambetear. Intendentes creen que seguirá en la legislatura. Que ella y Moreno son las personas en la que Kicillof confía para manejar lo legislativo. Dirigentes con despacho en el edificio platense de avenida 7 no descartan destino ministerial o, al menos, “cerca de Axel” si en octubre se replican los resultados de agosto.

En algunas semanas volverá a sentarse en su banca para rechazar y fundamentar en la sesión el pliego de Francisco Pont Verges para ocupar un lugar en el  Tribunal de Casación Penal. Verges es secretario de Política Criminal, Coordinación Fiscal e Instrucción Penal del Ministerio Público. Es una designación que promueve el procurador bonaerense vidalista Julio Conte Grand.