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Son cuatro, de raíz GEN, radical o peronista, todos en Cambiemos. Comparten críticas al modo cerrado de construcción de poder de la alianza. Es “muy pronto” para abandonar el espacio, avisa uno.
Por 06/12/2019 12:23

El regreso de Emilio Monzó a la provincia de Buenos Aires no fue en soledad. Además de contar con el respaldo de funcionarios nacionales y legisladores provinciales, el primer acto en el territorio que todavía gobierna María Eugenia Vidal contó con la presencia de cuatro intendentes. De origen GEN, radical o peronista, todos son del interior, están en Cambiemos y comparten con el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación la idea de una construcción “amplia” y anti grieta y critican el modo “cerrado” en que gobernó la alianza. Es “muy pronto” para construir fuera del espacio, avisa uno.

“Voy a caminar la provincia para promover el diálogo y el consenso”, lanzó el ex presidente de la Cámara de Diputados de la Nación en Florencia Varela y se posicionó para la carrera 2023, donde volverá a dirimirse el control del Gobierno nacional y provincial.

El acto del jueves en Florencio Varela fue la primera vez, después de cuatro años, en que Monzó pisó el territorio bonaerense, una jurisdicción vedada por la jefa política de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. En 2016, un año después de la asunción, cuando Mauricio Macri comenzó a reducir su mesa chica de decisiones, Vidal excluyó de la construcción política al ex titular de la Cámra baja nacional.

 

 

Con la derrota electoral, el monzoísmo busca recuperar el protagonismo político que perdió durante los cuatro años de gestión macrista y posicionarse como una alternativa. Este jueves, ningún referente del sector participó de la mesa política de Juntos por el Cambio que se reunió en La Plata para definir la construcción del espacio en su rol de oposición.

En Varela, además de contar con el respaldo del ministro del Interior, Rogelio Frigerio; del vice del área, Sebastián García De Luca, de los diputados bonaerenses Guillermo Bardón y Marcelo Daletto; de los senadores provinciales Gabriel Monzó y Eduardo Schiavo, al acto también se sumaron cuatro intendentes que, hasta ahora, integraban la tropa vidalista.

Oriundo de la Cuarta Sección, la región movilizó a varios dirigentes. Además de legisladores y concejales asistieron los jefes comunales de Rivadavia, Javier Reynoso, y de General Villegas Eduardo Campana, quienes se sentaron junto a sus pares de Maipú, Matías Rappallini, y de Carmen de Patagones, José Luis Zara.

 

 

Según explicó a Letra P uno de los intendentes, con Monzó no sólo comparten su “espíritu de construcción política amplia” sino también la crítica al macrismo por “cerrarse” y “fomentar la grieta con el kirchnerismo”.

Camino a las definiciones, señalaron que es “muy pronto” para hablar de la configuración de un espacio político por afuera de Juntos por el Cambio y consideraron que la construcción será convocando a otros referentes de este y otro espacios.

Reynoso integra el partido vecinalista Rivadavia Primero y responde al diputado nacional Sergio Buil. Hasta 2015, eran parte del armado bonaerense que lideraba Margarita Stolbizer, el GEN. Llegaron a Cambiemos convocados por Monzó, ex intendente de Carlos Tejedor, vecino de la Cuarta sección. Campana también tiene sus orígenes en el GEN, pero en el distrito el acuerdo con el radicalismo lo acercó a Cambiemos. En 2016 le envió un guiño a la gobernadora al hacer público su pase a las filas del PRO.

Rappallini provine de una familia radical y en 2015 se convirtió en el sucesor de su hermano, Aníbal Rappallini, que gobernó con el sello del centenario partido durante ocho años. Según supo este medio, la presencia del jefe comunal se debió en parte a la buena sintonía que mantuvo con Frigerio y su segundo en el ministerio, que tuvo su correlato en el envío de recusos nacionales al municipio.

Zara, de raíz peronista, lidera un armado vecinalista, Unión por Patagones. Históricamente se ha enfrentado con el PJ local, cuyo máximo representante ha sido el ex intendente Ricardo Curetti.