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En tiempo récord la cartera laboral frenó la medida de fuerza. Para el sindicato del petróleo las cesantías podrían duplicarse. Hay 1623 trabajadores suspendidos desde las PASO.
Redacción 27/11/2019 16:40

Pocas horas después del comienzo del paro de 24 horas decretado por el sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, el ministerio de Producción y Trabajo aplicó la conciliación obligatoria por 15 días. La disposición regirá hasta la asunción del presidente electo Alberto Fernández el próximo 10 de diciembre e implica la suspensión de los despidos y de la medida de fuerza. La cartera intimó al gremio "a dejar sin efecto toda medida de acción directa, y a las empresas representadas por dichas cámaras empresarias a retrotraer su situación a la existente con anterioridad al inicio del conflicto, dejando sin efecto cualquier tipo de medida". 

La medida fue dispuesta esta tarde para exigir que las 600 cesantías sean revertidas. El gremio, conducido por el senador Guillermo Pereyra, también le reclamó al gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, que ponga en marcha “de manera urgente” la comisión especial de interpretación y resolución de conflictos que establece el artículo 33 del Convenio Colectivo de Trabajo firmado para flexibilizar las normas de contratación a cambio de mantener los puestos de trabajo. Tanto el mandatario como el titular del sindicato y senador nacional forman parte del Movimiento Popular Neuquino, la fuerza política que controla la provincia desde hace décadas.

Los rumores de despidos fueron anticipados este marte por el medio especializado Econojournal que informó que las empresas Schlumberger, San Antonio y Weatherford enviaron “entre 400 y 600 telegramas de despido”. La noticia incrementó la zozobra del sindicato que está en alerta desde la semana pasada ante la posibilidad de que la cifra se duplique. Las cesantías se suman, según el diario Río Negro, a los 1623 trabajadores suspendidos y “coincide con la baja de 13 torres de perforación y la salida de varios sets de fractura de las compañías de servicio”, pero el sindicato remarcó que suceden "luego de las elecciones primarias de agosto pasado". 

 

 

La noticia del paro encontró a Pereyra en Buenos Aires, cumpliendo sus tareas legislativas en el Senado. Para el sindicato no hay razones concretas para los despidos. Según denunció en un comunicado, las cesantías fueron ejecutadas “bajo argumentos ridículos y espúreos, más vinculados a la política nacional y sus medidas erráticas que al desempeño del trabajador”. Para el gremio “las cámaras empresarias del sector hidrocarburífero pretenden que los más débiles paguen lo que deberían resolver en otro ámbito”.

Para justificar el paro intempestivo ante el envío de los telegramas, el gremio reivindicó la “adenda” al Convenio Colectivo de Trabajo firmada en 2017. “Los trabajadores siempre buscaron garantizar la paz social. Siempre se priorizaron las fuentes de trabajo y la producción”, por eso “es inconcebible que ahora, cuando más deberían respetarse los pactos, los acuerdos y la palabra empeñada, pretendan olvidarse de esos compromisos asumidos”.