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Sin industria no hay paraíso

Más allá de la urgencia del dólar y la deuda, el futuro presidente necesitará hacerles RCP a las fábricas en la primera hora de gestión para reactivar la economía. La coyuntura y los datos históricos.

Más allá de la urgencia del dólar y la deuda, el futuro presidente necesitará hacerles RCP a las fábricas en la primera hora de gestión para reactivar la economía. La coyuntura y los datos históricos.

Por 25/10/2019 7:42

La urgencia del cierre de la campaña puso en el eje los desequilibrios macroeconómicos y una incógnita en torno qué hará el candidato ganador de las presidenciales, horas después del comicio, con el manejo de la moneda. Pero, más allá, de la urgencia coyuntural, la situación de fondo parece estar en otro lado si la idea es reactivar los números de la economía. La industria atraviesa una coyuntura de alta complejidad que se refleja en un número central: el uso de la capacidad instalada.

 

Autos, casi 10 puntos por debajo de la capacidad instalada general. 

 

Si se observan las cifras históricas del INDEC, en 2002 las industrias trabajaban al 48,2% de sus posibilidades, pero terminó ese año en el 60%. En 2003, inició el camino ascendente que se mantuvo alto incluso entre 2009 y 2011, los peores períodos de la crisis de las hipotecas de los Estados Unidos, años en los que la economía general argentina tuvo saldos negativos. En esos dos ejercicios, la industria usó entre entre el 64% y el 83,4% de su potencial, el pico en 2010. Entre esos años y 2015, con idas y vueltas, se mantuvo en torno al 70% o 75%, siendo el último dato de septiembre del 15 el de un uso del 73,6%.

 

 

Hoy el escenario es, como señaló la Unión Industrial Argentina (UIA) en diálogo con todos los candidatos, un problema serio de cara al futuro cercano considerando que las fábricas son el corazón de la generación de empleo, sobre todo pyme.

Más datos. A agosto del corriente, última cifra de INDEC, el uso de la capacidad instalada está apenas por encima del 60%, muy cerca del 58% de 2018, el peor año de los últimos cuatro. Pero el problema es superior si se mira por sectores: el de los autos, por caso, está en el 43,5%, Metalmecánica en 47,5% y alimentos, en 63%, sólo tres puntos por encima del indicador general, serio si se observa que estas plantas producen bienes esenciales que no tienen reemplazo.

 

La UIA le entregó a los candidatos una serie de propuestas para salir del pozo. 

 

El puñado de cifras explica lo que ocurrió luego, el proceso de cierres de fábricas y pérdidas de puestos de trabajo. Datos de la UIA: este año bajaron la persiana 474 empresas, casi cuatro cierres diarios. Hoy existen 52.207 fábricas, contra las 55.619 que dejó el kirchnerismo, ya con la actividad en tendencia bajista. Desde 2015 a la fecha, según la UIA, se perdieron más de 70 mil empleos fabriles.

Con la tensión cambiaria, la especulación al lunes posterior a la elección se situó en la urgencia del momento, pero el dato de la situación de la generación de empleo, sumada al derrumbe del consumo, son los puntos más urgentes del próximo gobierno.