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El candidato a presidente volvió a dar señales de la preponderancia de los Callao en el armado: Kulfas, Todesca y el aviso de que Arroyo será clave en lo social. Preocupación por la herencia M.
Por 02/10/2019 19:10

Hay señales. Matías Kulfas recorrió las uniones industriales del país y estuvo en el evento del Grupo Clarín sobre temas económicos. Cecilia Todesca también asistió al evento del holding. Juntos, se sentaron a la mesa de la Unión Industrial Argentina (UIA) ladeando al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández. A menos de un mes de las elecciones, el círculo de confianza y de los ministeriables de Fernández parece cerrarse de forma definitiva en sus hombres y mujeres de confianza. Así también lo percibieron los popes de la entidad que encabeza Miguel Acevedo, que plantearon sus propuestas para sacar a la industria y coincidieron en el diagnóstico del candidato sobre el problema central: la macroeconomía.

 

 

La distensión y las sonrisas que se ven en algunas de las fotos del encuentro tienen que ver con la confianza que los industriales parecen tener, con muy pocas excepciones, al plan que propone Fernández para las fábricas. Hasta hubo tiempo para alguna broma con el evento reciente que ocurrió en el Coloquio de la UIA de Córdoba. Allí, el presidente Mauricio Macri le pegó a Acevedo en público por haberse ido a Buenos Aires mientras él hablaba. El directivo explicó brevemente en la mesa que no había sido su intención y, un rato después de eso, el salteño José Urtubey se excusó ante Fernández por “tener que irme antes”. “Espero que no se lo tome a mal o como algo personal”, dijo el empresario y despertó risas. Es que Urtubey debía llevar a uno de sus hijos, con el que vio el superclásico, a tomar un avión de regreso a Salta.

La mayoría de los directivos de la UIA nacional se fueron de Córdoba, precisamente, para ver el Boca-River, pero aclararon entre ellos que Macri debía hablar a las 11 y terminó llegando a las 15. “No fue culpa nuestra”, señalaron. Lo llamativo es que se quejó de la escapada fugaz el italiano Cristiano Rattazzi, uno de los que también estuvo en el Monumental.

 

Acevedo y Fernández, en sintonía.

 

El economista jefe de la UIA, Diego Coatz, repasó los números de las fábricas y, luego del panorama y de palabras de Acevedo, Fernández pidió hablar de la importancia del tema de la pobreza. Allí inició una charla casi unilateral con Daniel Funes de Rioja, vice de la UIA y titular de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal). Le dijo el empresario que las plantas que fabrican alimentos y bebidas están trabajando al 50% de su capacidad y que el consumo está derrumbado. El candidato le pidió que se reúnan con las alimenticias en privado “porque el tema es muy delicado”. Y les compartió a los directivos de la UIA que Daniel Arroyo será el hombre de Fernández en esos temas. Parece cada vez más firme como el futuro ministro de Desarrollo Social.

 

 

En línea con lo que piensa la UIA, Fernández aclaró que con este nivel de tasas de interés no se puede crecer ni producir y contó que en diciembre de 2018 habló con Federico Sturzenegger, ex presidente del Banco Central (BCRA), y le dijo que “esto no iba a funcionar”. Lo escuchaban Guillermo Moretti, vice y ex titular de la Federación de Industriales de Santa Fe, Jorge Sorabilla (textiles de Protejer), Adrián Kauffman (Arcor), Pedro Reyna (Madereros de FAIMA), David Uriburu (Techint) y Eduardo Nougues (Ledesma).

Hubo en la reunión dos propuestas concretas de Fernández. La primera, que la Cancillería va a ser una especie de cartera donde funcionarios nacionales gestionen y ayuden a generar negocios en el mundo para los empresarios argentinos; la segunda, un detalle en el sentido del plan federalismo que propone el candidato: habló Fernández de volver a reponer la resolución 814, que derogó el ex ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y que permitía que empresas del interior del país desgraven impuestos si contratan trabajadores. Eso, más la crisis, hizo que buena parte de las inversiones industriales estuvieran destinadas a Buenos Aires y no al interior.

Por último, aclaró que “no podemos vivir en la grieta” y que “tenemos que enfocarnos más en el futuro que en el pasado, sino nunca vamos a salir”.