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Degradado y con nuevas retenciones, Etchevehere resiste en Agroindustria

El ministro ya le anunció a su equipo el paso del Ministerio a Secretaría. Sabe que en los anuncios habrá medidas que afecten al campo pero, pese a los rumores de salida, seguiría en el gabinete.
El ministro ya le anunció a su equipo el paso del Ministerio a Secretaría. Sabe que en los anuncios habrá medidas que afecten al campo pero, pese a los rumores de salida, seguiría en el gabinete.
GABINO REBAGLIATI 03/09/2018 8:50

En el medio de las cambios frustrados de Gabinete, este domingo a última hora el aún ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, le confirmó a su equipo que la su cartera pasa a ser secretaría bajo el órbita del ministerio de Producción y que, de momento, continuará al frente al área.

“Por ahora seguimos, todos con un rango menor, pero seguimos”, le confió una fuente de Agroindustria a este medio. Etchevehere, que cuenta como principal activo en el movilizado gabinete su relación personal con el presidente Mauricio Macri, y venía de ganarle el round a su par de Hacienda, Nicolás Dujovne, en su defensa de la continuidad en la baja de las retenciones, estuvo todo el fin de semana fuera de las reuniones en la Quinta de Olivos.

Hasta el sábado a la noche, cuando la suba de retenciones era un hecho y sólo quedaba por definir la modalidad, nadie se había comunicado con él. Fue un llamado de Gustavo Lopetegui en la tarde del domingo, que también iba y venía como miembro del Gobierno, el que le comunicó todo: suba de retenciones y achique a su Ministerio. Justamente, cuando era presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) a principios de año, Etchevehere decía que Agroindustria tenía que ser si o si ministerio. Según fuentes cercanas al ministro, fue clave para su continuidad que la cartera pase a depender del Ministerio de Producción, donde se siente más a gusto que en Hacienda.

Con ese panorama, fue que se comunicó con su amigo y jefe de Gabinete, Santiago del Solar, que fue el encargado de difundir la información entre los demás funcionarios. Del Solar es el único hombre en el que tiene plena confianza el ministro, en una cartera que heredó de Ricardo Buryaile.

 

 

AJUSTE Y FRACASOS. La degradación y el impuestazo al campo le llegaron a Etchevehere en el medio del conflicto por 540 despedidos en el Ministerio, que según fuentes de la cartera, podrían incrementarse en las próximas semanas. El viernes, con el edificio tomado por los trabajadores de ATE, Etchevehere debió suspender un encuentro que tenía programado con una serie de empresarios, entre los que se encontraba Hugo Sigman, uno de los hombres de negocios más importantes del país, con intereses en el área de biotecnología, justo uno de los rubros que el por ahora ministro prometió impulsar.

El plantazo a Sigman se suma al fracaso del proyecto de Ley de Semillas, que según señalan cerca del presidente de la comisión de Agricultura, Atilio Benedetti, es imposible que avance en este contexto. Desde que asumió su cargo, Etchevehere se mostró como un lobbysta del sector semillero y llegó, por ejemplo, a prometerle a Tim Collins, CEO mundial de Corteva, la multinacional del agro que surgió de la fusión de Dow y Dupont, que la ley saldría este año.

El tema semillas se suma, además, a la carne vacuna. La otra carta que jugó Etchevehere en el ingreso a Agroindustria fue la apertura trunca del mercado de carne de Estados Unidos para Argentina. Ahora no sólo no esta abierto, sino que todas las exportaciones de carne vacuna pagarán un tributo cercano al 5 por ciento.

 

 

EL RESPALDO Y LA BALA DE PLATA. Pese a este escenario, el campo apareció divido. Mientras la Sociedad Rural, con Daniel Pelegrina a la cabeza, con quien el ministro no tiene diálogo, Dardo Chiesa de CRA, y la Federación Agraria (FAA) rechazaban cualquier suba de impuestos, CONINAGRO se mostró en una postura más conciliadora. “El Gobierno está complicado y tenemos que hacer un aporte”, se sinceró su presidente, Carlos Iannizzotto. Detrás de CONINAGRO está ACA, una de las exportadoras de granos más importantes del país.

 

 

El apoyo al Presidente no termina ahí. Marcos Pereda Born, hombre de la Rural, y uno de los empresarios agropecuarios más importantes del país, insistió en que “las retenciones están mal, pero algún aporte hay que hacer”. “No me gustan, tendría que ser otra cosa, algún aporte ocasional, pero hay que colaborar para ayudar al Gobierno y al país de algún modo”, decía. En esa línea están los principales empresarios del agro, con Gustavo Grobocopatel a la cabeza. El argumento que reconocen, pero evitan decir en on es que con la devaluación de la semana pasada, cuentan con un plus de rentabilidad en pesos que justifica el aporte.

Ese aporte justamente es lo que le da aire al ministro, al que, pese a haber renunciado, todavía le guardan su número de socio en la Sociedad Rural.

VIDAL Y EL PRESSING POR RETENCIONES. En el marco del impuestazo, y los idas y vueltas en las retenciones, donde Elisa Carrió apostó a un esquema sin cambios, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, fue de los miembros de la mesa política de Cambiemos que más presionó para un cambio en las retenciones. “Necesitamos ingresos y más gasto social, subir retenciones es un gesto para un sector social muy vulnerable”, dijo la gobernadora.

En ese marco, y con una relación de idas y vueltas con Carbap, la mandataria dio instrucciones de suspender la reunión de la mesa de enlace provincial que tenía que juntarse este lunes en la sede porteña del Banco Provincia.

Degradado y con nuevas retenciones, Etchevehere resiste en Agroindustria

El ministro ya le anunció a su equipo el paso del Ministerio a Secretaría. Sabe que en los anuncios habrá medidas que afecten al campo pero, pese a los rumores de salida, seguiría en el gabinete.

En el medio de las cambios frustrados de Gabinete, este domingo a última hora el aún ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, le confirmó a su equipo que la su cartera pasa a ser secretaría bajo el órbita del ministerio de Producción y que, de momento, continuará al frente al área.

“Por ahora seguimos, todos con un rango menor, pero seguimos”, le confió una fuente de Agroindustria a este medio. Etchevehere, que cuenta como principal activo en el movilizado gabinete su relación personal con el presidente Mauricio Macri, y venía de ganarle el round a su par de Hacienda, Nicolás Dujovne, en su defensa de la continuidad en la baja de las retenciones, estuvo todo el fin de semana fuera de las reuniones en la Quinta de Olivos.

Hasta el sábado a la noche, cuando la suba de retenciones era un hecho y sólo quedaba por definir la modalidad, nadie se había comunicado con él. Fue un llamado de Gustavo Lopetegui en la tarde del domingo, que también iba y venía como miembro del Gobierno, el que le comunicó todo: suba de retenciones y achique a su Ministerio. Justamente, cuando era presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) a principios de año, Etchevehere decía que Agroindustria tenía que ser si o si ministerio. Según fuentes cercanas al ministro, fue clave para su continuidad que la cartera pase a depender del Ministerio de Producción, donde se siente más a gusto que en Hacienda.

Con ese panorama, fue que se comunicó con su amigo y jefe de Gabinete, Santiago del Solar, que fue el encargado de difundir la información entre los demás funcionarios. Del Solar es el único hombre en el que tiene plena confianza el ministro, en una cartera que heredó de Ricardo Buryaile.

 

 

AJUSTE Y FRACASOS. La degradación y el impuestazo al campo le llegaron a Etchevehere en el medio del conflicto por 540 despedidos en el Ministerio, que según fuentes de la cartera, podrían incrementarse en las próximas semanas. El viernes, con el edificio tomado por los trabajadores de ATE, Etchevehere debió suspender un encuentro que tenía programado con una serie de empresarios, entre los que se encontraba Hugo Sigman, uno de los hombres de negocios más importantes del país, con intereses en el área de biotecnología, justo uno de los rubros que el por ahora ministro prometió impulsar.

El plantazo a Sigman se suma al fracaso del proyecto de Ley de Semillas, que según señalan cerca del presidente de la comisión de Agricultura, Atilio Benedetti, es imposible que avance en este contexto. Desde que asumió su cargo, Etchevehere se mostró como un lobbysta del sector semillero y llegó, por ejemplo, a prometerle a Tim Collins, CEO mundial de Corteva, la multinacional del agro que surgió de la fusión de Dow y Dupont, que la ley saldría este año.

El tema semillas se suma, además, a la carne vacuna. La otra carta que jugó Etchevehere en el ingreso a Agroindustria fue la apertura trunca del mercado de carne de Estados Unidos para Argentina. Ahora no sólo no esta abierto, sino que todas las exportaciones de carne vacuna pagarán un tributo cercano al 5 por ciento.

 

 

EL RESPALDO Y LA BALA DE PLATA. Pese a este escenario, el campo apareció divido. Mientras la Sociedad Rural, con Daniel Pelegrina a la cabeza, con quien el ministro no tiene diálogo, Dardo Chiesa de CRA, y la Federación Agraria (FAA) rechazaban cualquier suba de impuestos, CONINAGRO se mostró en una postura más conciliadora. “El Gobierno está complicado y tenemos que hacer un aporte”, se sinceró su presidente, Carlos Iannizzotto. Detrás de CONINAGRO está ACA, una de las exportadoras de granos más importantes del país.

 

 

El apoyo al Presidente no termina ahí. Marcos Pereda Born, hombre de la Rural, y uno de los empresarios agropecuarios más importantes del país, insistió en que “las retenciones están mal, pero algún aporte hay que hacer”. “No me gustan, tendría que ser otra cosa, algún aporte ocasional, pero hay que colaborar para ayudar al Gobierno y al país de algún modo”, decía. En esa línea están los principales empresarios del agro, con Gustavo Grobocopatel a la cabeza. El argumento que reconocen, pero evitan decir en on es que con la devaluación de la semana pasada, cuentan con un plus de rentabilidad en pesos que justifica el aporte.

Ese aporte justamente es lo que le da aire al ministro, al que, pese a haber renunciado, todavía le guardan su número de socio en la Sociedad Rural.

VIDAL Y EL PRESSING POR RETENCIONES. En el marco del impuestazo, y los idas y vueltas en las retenciones, donde Elisa Carrió apostó a un esquema sin cambios, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, fue de los miembros de la mesa política de Cambiemos que más presionó para un cambio en las retenciones. “Necesitamos ingresos y más gasto social, subir retenciones es un gesto para un sector social muy vulnerable”, dijo la gobernadora.

En ese marco, y con una relación de idas y vueltas con Carbap, la mandataria dio instrucciones de suspender la reunión de la mesa de enlace provincial que tenía que juntarse este lunes en la sede porteña del Banco Provincia.