25|7|2022

El emisario de Sánchez Zinny y el fracaso del modelo intervencionista

06 de agosto de 2018

06 de agosto de 2018

La tragedia de Moreno disparó las sombras de la intervención de la Provincia en los Consejos Escolares, a cargo de Marcelo Di Mario. En Mar del Plata, crece el escándalo por el servicio en comedores.

Viernes 11 AM. Poco más de 24 horas habían transcurrido de la explosión en la Escuela Nº 49 de Moreno, que causó la muerte de la vicedirectora y el auxiliar del establecimiento. Sin embargo, el director provincial de Consejos Escolares, Marcelo Di Mario, cara visible de la intervención del gobierno de María Eugenia Vidal en el organismo educativo morenense, se encontraba en Mar del Plata. Y es que, mientras su jefe, el titular de la cartera educativa bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny, rompía el silencio con indefiniciones de cassette acerca de la tragedia y sus responsables, Di Mario intentaba –e intenta aún- atajar un creciente escándalo que envuelve al también intervenido Consejo Escolar de Mar del Plata, donde las irregularidades y denuncias que se posan sobre el Servicio Alimentario Escolar dispararon un unánime rechazo de la comunidad educativa en ese distrito y provocaron este lunes la renuncia del interventor local puesto por Di Mario allí, Marcelo López.

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Bajo este escenario, el modelo intervencionista que Sánchez Zinny comenzó a aplicar en estos puntos –y, según algunas voces, con perspectiva de expandirse en otros- resultó una fracasada incursión que no sólo no logró el cometido de revertir falencias, sino que se ve opacado por sospechas en torno a contrataciones.
 

 


“La decisión de intervenir se toma a partir de dos auditorias, una en octubre del año pasado y la otra en marzo de este año, y entendemos que es una forma de ayudar desde la Dirección General de Escuelas”, sostuvo en octubre de 2017 Di Mario al anunciar la intervención del Consejo Escolar de Moreno. Con argumentos similares, éste funcionario llegó a Mar del Plata en abril de este año para notificar la intervención, aduciendo irregularidades en el servicio de Transporte Escolar y falencias en materia edilicia.
 

 


Sin embargo, los cambios que se dieron allí no fueron sobre estos dos aspectos, sino sobre el Servicio Alimentario Escolar (SAE). Tal como contó Letra P días atrás, el Consejo Escolar marplatense intervenido por la Provincia, le otorgó a Blue Catering (del Grupo L) y a Agropecuaria Ancor SRL la provisión del servicio alimentario en las escuelas del distrito, negocio que representa alrededor de 140 millones de pesos anuales. Esta selección fue cuestionada por las pymes locales que fueron los proveedores durante más de 20 años y ahora han quedado afuera de la última compulsa por no cumplir con los múltiples nuevos requisitos fijados por Di Mario.

 

Uno de los que denunció haber sido perjudicado por esta situación es el titular de Proveedores del Servicio Alimentario Escolar Bonaerense (Prosaeb), Marcelo Luzzi, quien, en diálogo con Letra P, enumeró las objeciones a este proceso licitatorio y adelantó que buscará impugnarlo. “No nos vamos a dejar robar, porque esto es un robo a mano armada”, afirmó.

 

En efecto, los proveedores locales hicieron una presentación judicial. Mientras, las nuevas empresas a cargo del servicio comenzaron a operar, no sin serios cuestionamientos que provocaron que este jueves Di Mario sea increpado por docentes, directivos y padres por el funcionamiento de los comedores.
 

 

TAMBIÉN EN MORENO. Previo a su reciente desembarco marplatense, el Grupo L, a través de Blue Catering, ya estaba a cargo del Servicio Alimentario Escolar en el otro distrito intervenido por el gobierno bonaerense: Moreno. De acuerdo al documento que reveló el periodista Carlos Walker, esto consta en la declaración jurada que la empresa presentó en Mar del Plata para sustentar su "experiencia en servicios con características similares al objeto de la presente licitación".  La llegada a Moreno de Blue Catering también había disparado malestar en algunos proveedores locales. En tanto, el día anterior a la explosión en la Escuela Nº 49, la comunidad educativa que movilizó en torno a una convocatoria de la CTA, llevaba entre sus consignas los reclamos por infraestructura y el Servicio Alimentario Escolar.



Reclamo dentro del Consejo Escolar marplatense, donde le exigieron explicaciones a Di Mario por el servicio en comedores. 

“Casi se produjo una toma en el Consejo Escolar producto de esta situación porque había una movilización en la puerta, sobre todo de directoras, directivos, alumnos, algunos padres de escuelas donde se está repartiendo el Servicio Alimentario, porque muchas no han recibido nada. Hace una semana que empezó el nuevo sistema y hay escuelas donde no ha llegado todavía nada porque están con un problema de logística importante y a las escuelas donde llega, el servicio es pésimo en calidad y cantidad, no alcanza la comida que están distribuyendo y es de una calidad horrible”, describió en diálogo con Letra P Mario Rodríguez, concejal y presidente del Comité marplatense de la UCR, quien, como titular de la Comisión de Educación del deliberativo local, le requirió a Di Mario que se haga presente en el encuentro de concejales para abordar este tema el próximo martes.

 

El último jueves, y en el marco de un clima denso en el que proliferaban los reproches hacia su persona, el director bonaerense de consejos escolares reconoció las falencias en el servicio brindado por las nuevas empresas a cargo y se comprometió a solucionar la problemática este lunes: “No le quedó otra que terminar firmando el acta donde se compromete a que el lunes esté solucionadas, yo creo que esto no va a pasar porque si hoy fue un desastre, para el lunes soluciones mágicas no va a haber”, apuntó Rodríguez el viernes.
 

 


Y añadió: “El Consejo Escolar se intervino porque supuestamente había problemas de infraestructura y una denuncia sobre el funcionamiento del transporte escolar, eso motivo que los propios consejeros antes de la intervención hicieran un planteo en este sentido. Pero nunca se habló del SAE. Acá en General Pueyrredón funcionaba bárbaro, no era motivo de intervención el SAE pero intervinieron, avanzaron sobre la licitación y ganaron estas empresas que estas brindando un servicio pésimo.

 

Mientras, el edil advirtió que “en el caso de infraestructura los problemas siguen igual, los mismos problemas de siempre, eso no se ha resuelto. Y ahora se complicó algo que funcionaba bien”. En esa línea, Rodríguez no dudó en marcar a la cabeza de la intervención: “El que llevó adelante todo este proceso fue Di Mario”.


 

Los interventores de la Provincia fueron llamados por el Concejo Deliberante marplatense para que den explicaciones.

“Es muy difícil que puedan remontar este mal servicio porque se suma la falta de logística, de conocimiento del territorio, la pésima calidad y poca cantidad que están mandando. No sé cómo van a hacer para solucionar esto”, puntualizó el concejal de la UCR.
 

 

LA VERSIÓN DE BLUE CATERING. Ante la consulta de Letra P por la polémica que envuelve a la empresa en Mar del Plata, desde Blue Catering (Grupo L) enviaron un escrito en el que se remarcó que la firma “se presentó a la licitación por el SAE (Servicio Alimentario Escolar) en Mar del Plata y le fueron adjudicadas, desde 31 de julio de 2018 al 28 de febrero de 2019, dos de las ocho zonas que incluía este documento por las cuales había enviado una propuesta”.
“El proceso licitatorio incluyó la presentación de documentación que valida la capacidad técnica, financiera, operativa y de infraestructura de acuerdo a las bases y condiciones del Pliego, conforme a la Ley de Compras N°13981/2009, el Decreto N° 1300/2016 de la provincia de Buenos Aires y el marco nutricional del SAE para 2018. El proceso de elección, como se indicó públicamente, supuso exhaustivos procesos de preadjudación y adjudicación a cargo de una comisión evaluadora, entre otros actores intervinientes”, detallaron, al tiempo que enfatizaron: “La compañía desmiente cualquier tipo de irregularidad en la adjudicación y ratifica su compromiso con el servicio que se brinda trabajando bajo los lineamientos y certificaciones internacionales de las Normas ISO referidas a calidad y medio ambiente; y OHSAS para seguridad e higiene laboral. Sobre la prestación del servicio, la compañía aclara que está cumpliendo al 100% todos los requerimientos solicitados en el contrato”.

RADICAL AMARILLO. Marcelo Roberto Di Mario fue moldeando su perfil político en el seno de la Unión Cívica Radical. Activo militante en sus comienzos de la JR en el extinto municipio de General Sarmiento, tras la división del mismo, fue convencional titular por San Miguel ante el Comité bonaerense, en 2010. Ya en 2015, jugó fuerte en su distrito por la precandidatura presidencial de Ernesto Sánz, mientras que en el orden local militaba la lista encabezada por Octavio Frigerio, padre del ministro del Interior Rogelio Frigerio.

 

En ese esquema, Di Mario promovía la llegada al Concejo de dirigentes de su sector radical, algo que no alcanzó con el 16% que Cambiemos obtuvo en aquella elección donde triunfó la boleta del hoy ministro de Gobierno de Vidal, Joaquín De la Torre. Aunque el aporte fuerte de aquella boleta sanmiguelina fue a la campaña de Cambiemos en 2015. Como sucedió en otros distritos -donde varios candidatos negaron haber aportado-, la lista completa de postulantes figuró con aportes en efectivo por un total cercano a $800 mil.

 


Pero con el PRO instalado al comando de la Nación y la Provincia, Di Mario no tardó en amoldarse y ser rotulado por algunos de sus correligionarios como un nítido “radical amarillo”. Arribó como asesor al Ministerio de Salud, área ligada a su incursión empresarial que conserva hasta estos días: es directivo de Farmatrack S.A, unidad de negocios del Grupo Fobesa en el que Di Mario aparece en su Management Team como gerente comercial. Farmatrack desarrolla un sistema de trazabilidad del proceso de distribución de medicamentos tendiente a combatir la venta ilegal.

 

Este aspecto fue ganando terreno en la provincia de Buenos Aires cuando el Gobierno bonaerense adhirió en 2015 a la ley de trazabilidad de medicamentos. En 2016, ya con Di Mario en la cartera de Salud, se avanzó allí en la habilitación de algunas droguerías que cuentan precisamente con el servicio de Farmatrack en materia de trazabilidad. La presencia en Salud de un funcionario con injerencia en una empresa relacionada al área, no dejó de levantar suspicacias en torno al “conflicto de intereses”.
 

 


Sin embargo, a mediados de 2017, Di Mario dejó de tener ese conflicto al seguir los pasos de Gabriel Sánchez Zinny de Salud a Educación. Aunque su versatilidad empresaria lo vuelve a poner en la zona gris. Di Mario es fuertemente cuestionado en Mar del Plata por el Servicio Alimentario Escolar en el marco de la intervención donde él es la cara provincial visible –al igual que en Moreno. Pero el sector gastronómico no le es desconocido. Además de coincidir en Fobesa, Di Mario y Marcelo Saray, instalaron en 2015 un bar en la esquina de Paunero y San José, en San Miguel. Saray, en tanto, integra la sociedad “Pure Passion” dedicada, entre otras cosas, a “servicios gastronómicos en establecimientos educativos”.

Irregularidad en la contratación de empresas proveedoras. Esa fue la receta argumentativa esgrimida por Di Mario para avanzar en las intervenciones de los Consejos Escolares de Mar del Plata y Moreno, con la promesa de saneamiento y transparencia. Pero la actualidad marca otra cosa. En el distrito del oeste del conurbano, la ausencia de respuestas sobre la tragedia por parte de las principales autoridades bonaerenses se complementa con imágenes de personas llevándose cajas del Consejo Escolar un sábado al mediodía. En la ciudad balnearia, el conflicto por la situación del abastecimiento a comedores provocó la reciente renuncia del interventor local. Dos casos testigo de la turbulenta cruzada interventora en la que aún apuestan Sánchez Zinny y su brazo ejecutor, Marcelo Di Mario.