Santa Fe

La reforma constitucional de Lifschitz depende de un Congreso del PJ

El presidente del justicialismo provincial confirmó que llamaría al órgano partidario en mayo. Saldría un aval para los legisladores peronistas que, en su mayoría, apoyan el plan del gobernador.

La llave para destrabar de reforma constitucional y, por ende, habilitar la reelección del gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, está en manos del peronismo. Algunos dirigentes justicialistas declararon sentirse a favor del proyecto, otros lo hicieron en contra, pero ambas posiciones buscan un “aval” orgánico del PJ santafesino para manifestarse en términos definitivos. En ese sentido, el presidente del partido a nivel provincia, Ricardo Olivera, adelantó que el congreso se reunirá a mediados de mayo para definir la postura partidaria.

 

El gobernador reunió este martes y de manera formal a los presidentes del PS, Enrique Estévez; de la UCR, Julián Galdeano; y del PJ, Olivera, a quien les entregó una copia del proyecto de reforma. Este miércoles se lo mostrará a los intendentes y presidentes comunales de la provincia y luego se lo presentará a la prensa.

 

Está jugado de tiempos el gobernador. Le quedan menos de ocho meses para que se apruebe el proyecto con dos tercios de mayoría en Diputados y el Senado, convocar a elección de constituyentes y realizar la Convención.

 

 

El peronismo, que no tiene ese apuro, reniega de los “tiempos” que Lifschitz dispuso. Argumenta Olivera, en diálogo con Letra P, que fue convocado por primera vez en términos institucionales en agosto del 2016. "El jueves 18 de agosto", para ser exactos. Casi 20 meses pasaron y en el medio nunca volvió a ser invitado a dialogar hasta hoy, se queja. Tuvo contacto “informal” con el ministro de Gobierno, Pablo Farías, el alfil político de Lifschitz, y nada más. Antes de ingresar al cónclave, anticipó: “Voy a enterarme de qué se trata, no hemos enterado por los diarios de algunas cuestiones”.

 

En las últimas semanas, todo dirigente justicialista que salió a hablar se reconoció reformista. Olivera también lo hace, pero se queja del poco tiempo y de que se “prioriza” la chance de renovar del gobernador. “Cuando tenés seis, siete meses de la buro y priorizás la reelección es complicado. Hay que hacer un trabajo mucho más serio, tenemos que resolver en el Congreso si estamos de acuerdo, después llamar a una compulsa interna, hay que hacer elecciones para elegir los convencionales, te lleva dos meses. Discutir una reforma en un mes es imposible”, avisó el presidente.

 

 

 

Con más de un matiz interno, el peronismo se ve imposibilitado de armar una lista única de convencionales. Por eso, de entrada, avisa que defiende una primaria. Y mucho tiempo no hay. “Es muy difícil para cualquier partido resolver una lista de unidad, muchos compañeros van a querer ser candidatos”.

 

Es que ante un escenario electoral en el cual se desdoblarán las categorías provinciales y nacionales, se prevé que el cierre de listas de las elecciones 2019 será en el mes de febrero. Es decir, Lifschitz necesita resolver todo el proceso en este año. Caso contrario, no será candidato a gobernador y el Frente Progresista deberá buscar otra carta.

 

A partir de este miércoles, Olivera está de condiciones de llamar al Consejo Ejecutivo el PJ, un espacio en el que se agrupan más de sesenta dirigentes más miembros de las 19 departamentales. Luego, se convocará al congreso,  compuesto de 392 congresales, con un temario preestablecido. Se prevé que ocurrirá a mediados de mayo.

 

El congreso representa, para los legisladores, la tutela para manifestar sin condicionamientos su voto. Olivera, como presidente, confía que luego en las Cámaras sufragarán según lo establecido por el congreso.  Tic tac.  

 

Maximiliano Pullaro y Mauricio Macri, cuando el expresidente visitó la Municipalidad de Rosario en 2023.
Gremios docentes santafesinos a cada lado y funcionarios en la cabeza de la mesa.

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