Enroscado, Monzó estrenó remera propia en un asado con sus groupies
Su tropa lo homenajeó con un asado en el Círculo de Legisladores. Juntó cerca de 100 referentes entre jóvenes, dirigentes y legisladores. Rosca, brindis de fin de año y perspectivas 2019.
Distanciado de la plana mayor de Cambiemos, aunque respaldado por todo el arco político oficialista y opositor del Congreso, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, tuvo un cierre de año en el que sus groupies le pusieron traje de rockstar y logró entronizar a la "rosca" como una suerte de ícono pop entre sus fans, que le organizaron un asado y lo agasajaron con una remera estampada con la frase que -dicen ellos- quedará para la historia: “Reivindico la rosca”.
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El evento, organizado por los jóvenes monzoístas Kevin Itoiz y Magalí Pérez, fue en el Círculo de Legisladores con participación de los referentes del círculo íntimo del ex intendente de Carlos Tejedor, como Sebastián García De Luca (viceministro de Interior), los diputados nacionales Sergio Buily Javier Pretto,el director del RENAPER, Juan D'Amico; los senadores provinciales Marcelo Daletto y Ana Geloso y los diputados provinciales Oscar Sánchez y Guillermo Bardón.
La convocatoria se tejió en noviembre y contemplaba un encuentro de Monzó con un grupo de jóvenes que trabajan con estos dirigentes de su confianza. La idea era cerrar el año y escuchar unas palabras de aliento y balance político del máximo referente del espacio, que se mudó al PRO cuando Monzó asumió como ministro de Gobierno de Mauricio Macri en la Ciudad. Sin embargo, la proximidad de las elecciones y el discurso de cierre del año parlamentario del diputado colapsaron las expectativas: participaron más de 100 dirigentes, entre jóvenes, referentes de la provincia de Buenos Aires y la mesa chica de Monzó, a excepción de los legisladores Nicolás Massot y Silvia Lospennato, ausentes con aviso "por cuestiones de agenda".
Hubo choripanes y una bondiola "exquisita", cuya cocción demoró más de la cuenta, pero el vino malbec apaciguó la espera. No obstante, Monzó se quedó hasta última hora compartiendo anécdotas y su visión del panorama político argentino y, para el deleite de los presentes, repitió la frase "reivindico la rosca", trending topic semanas atrás. Para la hora del brindis hubo sidra y un discurso de cierre del diputado nacional, que pidió “achicar la grieta” y “trabajar en acercar posiciones con todos los sectores”.
Fue un mensaje en clave en tiempos en que un sector del Gobierno le cuestiona, al igual que al ministro Rogelio Frigerio (Interior), su pedido histórico de "ampliar" la base de sustentación electoral de Cambiemos y aceitar el diálogo con parte del peronismo opositor. No sólo para avanzar en un acuerdo electoral, sino, también, para encarar el nuevo gobierno si Macri es reelecto en 2019. “Quien quiera oír que oiga”, analizó uno de los integrantes de la mesa chica de Monzó que brindó en el Círculo de Legisladores.
El clímax de la noche fue la remera que los jóvenes organizadores, vinculados a Buil, le obsequiaron a Monzó. Además, se regalaron stickers, muy reclamados por los jóvenes que querían pegarlos en sus celulares. Incluso desde otras tribus del PRO, donde Monzó no es catalogado precisamente como un rockstar. “Nos quedamos cortos. Vamos a mandar a hacer más stickers y remeras”, adelantaron a Letra P.
Antes de ser reelecto como autoridad de Diputados por un nuevo período, Monzó adelantó que no quiere renovar su banca y se imagina fuera del armado de Macri luego de 2019, como informó Letra P. Hoy es el único referente oficialista que le garantiza a Macri un manejo efectivo de la Cámara y capaz de conseguir pleno apoyo de la amplia gama de bloques peronistas. El mismo día en que el cuerpo deliberativo lo ratificó en su cargo, Monzó se desquitó y apuntó a la Casa Rosada al reivindicar la "rosca política".
Desde el sillón presidencial del Congreso, explicó que la "rosca" es “algo muy humano” que vincula a las personas y que logra, entre otras cosas, los acuerdos políticos. “Me siento orgulloso como político. Esto ha sido destacado y es lo que me esfuerzo en hacer día a día. Reivindico la rosca”, manifestó en la sesión preparatoria de Diputados, el 5 de diciembre.
“Es algo muy humano, es entregar el ser, algo de lo que es uno con el otro. Las conversaciones que tenemos casi en forma permanente tienen un gran porcentaje de quiénes somos en la vida, de qué familias venimos. Eso es la rosca y es lo que genera confianza para lograr acuerdos, las leyes, para sacar un país adelante. Esto no se hace de manera virtual, no se hace con las redes, sino de manera personal”, completó. Un mensaje que fue leído como un tiro por elevación hacia el jefe de Gabinete, Marcos Peña.
Días después, insistió con esa explicación mediante una columna de opinión en el diario La Nación: “Se ha alimentado, más por especulación marketinera que por vocación transformadora, una grieta entre la ‘vieja’ y la ‘nueva’ política, como si lo viejo estuviera siempre teñido de vicios y lo nuevo fuera invariablemente puro y refrescante”, disparó Monzó.