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La sociedad Massa-Stolbizer: viaje a la alcoba del matrimonio impensado

Intimidad de la pareja despareja que quiere quebrar la polarización. La familia ensamblada. Los acuerdos para prevenir discordias y la división del territorio. ¿Existe la avenida del medio?
Por 03/08/2017 14:23

Juntan fuerzas por primera vez y el resultado es incierto. Apuestan a sumar y pelear por un segundo puesto que hoy parece lejano. Sergio Massa y Margarita Stolbizer se lanzaron a la riesgosa aventura de aliarse en busca de convertir dos electorados en uno, sin perder a nadie en el camino.

Hoy las encuestas coinciden en ubicarlos detrás de las dos orillas de la grieta: Unidad Ciudadana y Cambiemos. Pero no hay acuerdo en cuanto a la distancia que los separa de los de arriba.

 

Según los últimos números de Hugo Haime que entusiasman en el búnker de 1País, Cristina Kirchner encabeza la intención de voto con 32 por ciento, Esteban Bullrich aparece más atrás con 26 y muy cerca suyo Massa con 24. Otros sondeos, en cambio, dan al ex intendente de Tigre por lo menos 10 puntos abajo del ex ministro de Educación de Mauricio Macri.

“Hoy estamos en un pelotón de tres con una ventaja de la ex presidenta pero nosotros estamos cerca de Cambiemos”, aseguró a Letra P Graciela Camaño, jefa del comando de campaña del fundador del Frente Renovador y figura central de toda su estrategia política.

De acuerdo a esa visión, el ex jefe de Gabinete de CFK le estaría robando un “paquete” de votantes al Gobierno. Eso, sumado a otros dos elementos, podría provocar la remontada final con la que sueñan en Tigre: la enorme cantidad de indecisos y la característica de los votantes de Massa, menos politizados y menos proclives a contestar encuestas telefónicas.

La campaña de 1País, sin embargo, resulta cuesta arriba. No sólo debe lidiar con la polarización y la alquimia extraña de propuestas hasta hace poco antagónicas. Además, es una marca nueva que necesita consolidarse ante los bonaerenses que venían votando al Frente Renovador y al GEN.

 

 

En base a las coincidencias y con el acuerdo de no contradecirse en temas urticantes como el de la seguridad, Massa y Stolbizer están on line todo el día y delegan gran parte de las tareas en un comando de campaña unificado. Liderado por Camaño, incluye a los diputados Marco Lavagna, Cecilia Moreau, Raúl Pérez y a la mano derecha de Margarita, Marcelo Ferreira, del Instituto GEN.

Los equipos de lo que fueron el Frente Renovador y el GEN tienen actividades en conjunto y por separado. Se reparten temas y distritos. Así como la diputada hace eje en los pueblos del interior de la provincia de Buenos Aires, el ex intendente de Tigre recorre el primero, el segundo y el tercer cordón del conurbano, con eje en la Primera y la Tercera sección electoral. La madre de Nicolás Laprovittola, en cambio, fatiga la Quinta, la Sexta y la Séptima, con especial énfasis en Mar del Plata y Bahía Blanca. “A mí me sorprendió la organización territorial de Margarita. Tiene concejales en todos lados”, dice Camaño.

El comando de campaña funciona en la avenida Córdoba, con reuniones de coordinación todos los lunes y viernes: a veces con la presencia de Massa y Stolbizer, a veces con alguno de los dos o sin ninguno. Comparten información a través de varios grupos de WhatsApp en los que están incluidas las dos principales figuras del espacio.

En la última semana, volverán a recorrer todas las localidades. No quieren que quede distrito ni ciudad importante sin visitar.

 

 

LAS DIFERENCIAS. En el Centro de Operaciones de Tigre, Massa exhibió el martes último el apoyo de un viejo conocido, Rudolph Giuliani. El ex alcalde de Nueva York que patentó la Tolerancia Cero vino a presentar su trabajo sobre la seguridad en la provincia de Buenos Aires y a felicitar a ese amigo que suele contratarlo como consultor.

Estuvieron presentes el secretario de Seguridad de Tigre, Diego Santillán; el senador bonaerense Jorge Donofrio y colaboradores del ex intendente de Tigre. Ausente con aviso estuvo Stolbizer, que en la campaña de 2015 se diferenció de las políticas de mano dura que propiciaban  –incluso más que Cambiemos- Massa y el entonces gobernador Daniel Scioli.

Sin embargo, desde la alianza País remarcan que Margarita participó en el lanzamiento de “Alerta Buenos Aires”, otra de las creaciones del massismo para la campaña. Fue a fines de junio en el Centro Miguelete de San Martín. La diputada intentó ir más allá del tema punitivo y planteó la necesidad de trabajar con los vecinos en los foros de seguridad.

Massa y Stolbizer tienen historias antagónicas, pasadas y recientes: uno nació en la Ucedé y arribó después al peronismo; la otra en el radicalismo y pululó después por distintas variantes del progresismo. Siempre compitieron o estuvieron en veredas enfrentadas. Pero la coyuntura inédita de Macri presidente los puso en sintonía.

Ser una oposición moderada ante el Gobierno, con la intención de pararse lejos del kirchnerismo. Dos dirigentes incansables –no paran nunca, dicen a uno y otro lado- con una fuerza a cuestas que gira en torno a sus propias figuras. En el caso del ex jefe de Gabinete, una ruptura del peronismo capaz de sacar tajada de lo que fue el Frente para la Victoria que perdió terreno ante la irrupción del macrismo en la provincia. En el caso de la denunciante en la causa Los Sauces, una escisión del radicalismo que se fue asentando en el interior bonaerense.

 

 

Si para Massa la clave es la economía y la seguridad, para la Stolbizer último modelo lo son la calidad institucional y las denuncias de corrupción.

Margarita tiene licencia para dar su opinión y sabe que nadie la va a desautorizar. Pero en el tema seguridad casi no se mete. Otra diferencia: ella está a favor de la despenalización del aborto, una postura que pocos comparten en el massismo.

 

 

LOS INTERROGANTES. La campaña de 1País está llena de interrogantes. ¿Se pueden sumar las agendas de uno y otro candidato sin espantar votantes? ¿Le aporta a Massa la cuota anticorrupción que arrima Margarita? ¿O le hace perder votantes desencantados del kirchnerismo? ¿Se complementan o se contradicen? Todo es una incógnita. Lo reconocen incluso dentro del nutrido grupo de encuestadores que trabajan con 1País. 

La ventaja que anotan desde el massimo es que la unidad no fue sellada a último momento de cara a las PASO, sino que se fue forjando desde principios de año. Los equipos de uno y otro espacio trabajan en conjunto, divididos en áreas como medios de comunicación, redes y estrategia política. El aliado de Camaño y delegado principal de Stolbizer es Marcelo Ferreira, un ex militante radical que abandonó el partido incluso antes que su jefa. Es el que más la conoce desde lo afectivo, el que se encarga de cuidarla y también –según él mismo reconoce- el que más se oponía a la alianza con Massa. Ahora –dicen- es uno de los que más convencido está.

 

 

Desde una perspectiva optimista, está lo que algunos festejan en el Frente Renovador sin poder creerlo todavía: el pronunciamiento de esta semana de Beatriz Sarlo. Una de las intelectuales más destacadas de la Argentina que vapuleó al seisieteochismo acribilla al macrismo y siempre mostró respeto por Stolbizer, pero acostumbraba defenestrar a Massa. Esta semana, en TN, dijo: “Me parece una construcción interesante la de Massa y Stolbizer. Me gustaría votar en provincia por eso. Lo que tiene que reconstruirse es ese espacio peronista nacionalista populista socialcristiano que el peronismo ha ocupado. Es un paso fenomenal”. Claro, Sarlo no vota en la provincia y difícilmente exprese el voto de las mayorías. Pero representa a un votante progresista que –quizás- no encuentre otra opción en territorio bonaerense.

El fuerte de la propuesta de Alianza 1País pasa por hablarles a las víctimas del modelo macrista que no quieren volver al kirchnerismo. Por eso, Roberto Lavagna vuelve a ser protagonista y compara a la economía de Cambiemos con la del menemismo y la última dictadura militar: bajos salarios, deuda externa, industria en problemas y capitales especulativos. La consigna “Bajemos los precios”, otro de los ejes de la campaña, apunta a los que no llegan a fin de mes. En diez días se sabrá si con eso la fusión de Massa y Stolbizer puede arrebatarle votos al Gobierno y al kirchnerismo. Y si la ancha avenida del medio existe o es sólo una ilusión.