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Los optimistas de la Bombonera en la primavera PRO

Un ex que quiere volver se entusiasma con la economía y predice una mejora sustancial en el modelo M. La consagración de Cambiemos en IDEA, el miedo a Rusia y la sorpresa del consumo.
Un ex que quiere volver se entusiasma con la economía y predice una mejora sustancial en el modelo M. La consagración de Cambiemos en IDEA, el miedo a Rusia y la sorpresa del consumo.
Por 07/10/2017 9:50

La muzzarella de una porción de pizza se le resbalaba mientras degustaba la media masa en el museo de La Bombonera. La mordía con algo de pudor y mirada desconfiada, como un pecado impropio para el perfil de un ex banquero de su estirpe. En pleno entretiempo del trabajoso triunfo de Boca ante Chacarita, el ex ministro de Economía Alfonso Prat Gay bajó al habitual refrigerio que se sirve para el público de los palcos. Recibió algunos saludos a pesar de que trató de levantar la vista lo menos posible. Esa zona del mítico estadio es terreno fértil de políticos, como el ex intendente de La Plata Pablo Bruera, otro de los que gusta ocultarse y moverse rápido. Fue en ese contexto en el que algunos empresarios que cruzaron palabras con Prat Gay lo describieron como “un optimista” y se asombraron “ante sus ganas de volver a la política”. El ex JP Morgan extraña el cargo desde el mismo momento en que debió renunciar en medio de tensiones por los malos resultados de la economía al rojo vivo de 2016. Hoy, después de problemas personales que empezó a superar, resurgió como una especie de consejero ad honorem que, una vez pasada la controversial salida, se les empieza a animar a los medios. Tuvo un cambio positivo hacia las políticas oficiales como otro converso que busca lugar y se acerca a una posición de poder, el economista y presidente del Banco Central con Néstor Kirchner Martín Redrado.

 

 

En otro sector de la Bombonera, Javier Tizado hijo, ministro de la Producción bonaerense y vicepresidente de la entidad de San Martín, disfrutaba de la recepción que le preparó el jefe del Instituto de Previsión Social bonaerense, Cristian Gribaudo. Al secretario general de Boca Juniors debieron zumbarle los oídos esa misma tarde. Se habló mucho de él y su rol en el desborde que hubo en la organización del partido entre Argentina y Perú. Sobre todo en el plano de la (no) venta de entradas al público general y la derivación de tickets hacia La 12 que denunció esa misma mañana el diario Tiempo Argentino.

 

 

Boca, el club que catapultó a Mauricio Macri al poder, sufrió ese domingo bastante más que su ex presidente. En pleno rebote de la economía y con buenos números de cara a las legislativas que definen, en Casa Rosada preparan un desembarco masivo de funcionarios desde el próximo miércoles en Mar del Plata, cuando la gobernadora María Eugenia Vidal abra formalmente el Coloquio de IDEA. Hasta hace unos días, era todo algarabía y caos organizativo para contener los pedidos de más de 150 personas que quedaron en lista de espera para participar del evento. El Sheraton de Los Troncos le quedó chico a un evento que durante el kirchnerismo tenía concurrencia moderada y, cada tanto, generaba contrapuntos entre los presentes. Hoy, la unanimidad coyuntural transformó al evento en un acto de convalidación y consolidación del poder político de Cambiemos. El evento, de todos modos, no le escapa paradójicamente a la lógica futbolística imperante. El martes a las 23 el árbitro pitará el final del juego entre Ecuador y Argentina en Quito. Se sabrá allí si habrá o no Mundial Rusia 2018 para los de Jorge Sampaoli. Sólo unas horas antes de que se inaugure el Coloquio.

El dato, que puede parecer de color, es un problema para las ventas de electrónica en 2018. Ya son varias las marcas que debieron rever planes de negocios para saber cómo encarar los meses en los cuáles son récord las ventas de televisores y celulares smart.

Los CEOS ya tienen agendas planeadas y esperan que la convención sea una de las más activas y positivas de los últimos años. Es la primera vez en años que el escenario electoral parece allanado y le da mayores posibilidades de victoria a un partido no peronista en elecciones parlamentarias. No habrá este año debates o cruces, como sí ocurrió en el año 2013 cuando Sergio Massa usó ese escenario para consagrarse en el triunfo sobre Martín Insaurralde. En aquel entonces, el lomense no fue por pedido de Cristina Fernández, misma razón por la cual no habrá candidatos K en esta edición. También faltará al convite un histórico de esos pasillos un empresario que empezó a coquetear en serio con la política y que, según sus pares, tiene buena madera.

LA SEMANA DE LA DOCTRINA Y EL BOOM. A contramano de lo que se le criticaba como una falta grave, Macri tardó dos años pero, finalmente, logró aglutinar voluntades con diferentes métodos de seducción o presión. IDEA siempre fue un escenario amable a esta línea de pensamiento, pero la alineación planetaria desembarcó también en locaciones más espinosas. El evento anual de la Cámara de la Construcción (CAMARCO) selló la paz entre el Gobierno, los empresarios y la UOCRA nacional. Quedaron a un lado las causas de corrupción en la obra pública y los vicios sindicales. El affaire Juan Pablo “Pata” Medina dejó a las seccionales de La Plata, Neuquén, Comodoro Rivadavia y Bahía Blanca como los cisnes negros de una central nacional presuntamente impoluta. Y todos contentos con los números que prometen y cumplen los ladrillos. Subas interanuales del 20% hasta fin de mes y el año cerrando arriba un 13%.

El segundo capítulo post Pata-Gate ya está pensado y tiene que ver directamente con el avance de la reforma laboral sectorial que el Gobierno acordó con los empresarios y la CGT. Irán ahora contra los abogados laboralistas. A mitad de semana lo planteó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, en un almuerzo del Rotary Club en el Sheraton Libertador. Y lo reforzó Macri en su visita a Neuquén. El Gobierno le cuenta a quien quiera oír que en 2016 hubo hasta cuatro juicios por el mismo accidente. Tienen medida a lo que observan como “mafia de los juicios laborales” y no parecen detenerse en el camino.

El Ejecutivo observa que, a su manera, la casa está en orden y contagia políticamente a su entorno y al de los hombres de negocios. Las familias Werthein y Sielecki se movieron rápido para armar una cena relámpago con el ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama, que estuvo sólo un día en Argentina en un congreso de Economía Verde en la provincia de Córdoba. El convite ocurrió en el coqueto Palacio Duhau, de la Recoleta y contó con la presencia de buena parte del núcleo de grandes personalidades del Círculo Rojo, como Claudio Belocopitt, de Swiss Medical, y el armenio Eduardo Eurnekian, de Corporación América.

 

Macri junto a Obama, en el Sur. El Círculo Rojo le armó una cena a medida al ex presidente estadounidense.

 

La contracara del posible no mundial y la venta de TV lo pone, llamativamente, el consumo doméstico, que parece querer darle alguna buena noticia al secretario de Comercio, Miguel Braun. A saber: fuentes de los grandes supermercados reportaron que en agosto y septiembre ocurrieron dos cosas positivas. La primera, el ticket promedio, medido contra la inflación, creció entre 10 y 15 puntos. Lo que, a priori, refleja una mejora. El segundo punto, el plan de ventas de las grandes superficies se superó en esta parte del año. Si bien avisan que será prudente esperar a enero para ver si la recuperación es real, aclaran que también pudo haber injerencia de las promociones Hot Sale al 50% que impulsaron los bancos Provincia, Formosa y de Corrientes. Sensaciones parecidas hubo en un evento con dirigentes de la empresa suiza Nestlé, aunque no menos cierto es que el consumo básico viene en lento alza desde el último espiral del averno.

Los optimistas de la Bombonera en la primavera PRO

Un ex que quiere volver se entusiasma con la economía y predice una mejora sustancial en el modelo M. La consagración de Cambiemos en IDEA, el miedo a Rusia y la sorpresa del consumo.

La muzzarella de una porción de pizza se le resbalaba mientras degustaba la media masa en el museo de La Bombonera. La mordía con algo de pudor y mirada desconfiada, como un pecado impropio para el perfil de un ex banquero de su estirpe. En pleno entretiempo del trabajoso triunfo de Boca ante Chacarita, el ex ministro de Economía Alfonso Prat Gay bajó al habitual refrigerio que se sirve para el público de los palcos. Recibió algunos saludos a pesar de que trató de levantar la vista lo menos posible. Esa zona del mítico estadio es terreno fértil de políticos, como el ex intendente de La Plata Pablo Bruera, otro de los que gusta ocultarse y moverse rápido. Fue en ese contexto en el que algunos empresarios que cruzaron palabras con Prat Gay lo describieron como “un optimista” y se asombraron “ante sus ganas de volver a la política”. El ex JP Morgan extraña el cargo desde el mismo momento en que debió renunciar en medio de tensiones por los malos resultados de la economía al rojo vivo de 2016. Hoy, después de problemas personales que empezó a superar, resurgió como una especie de consejero ad honorem que, una vez pasada la controversial salida, se les empieza a animar a los medios. Tuvo un cambio positivo hacia las políticas oficiales como otro converso que busca lugar y se acerca a una posición de poder, el economista y presidente del Banco Central con Néstor Kirchner Martín Redrado.

 

 

En otro sector de la Bombonera, Javier Tizado hijo, ministro de la Producción bonaerense y vicepresidente de la entidad de San Martín, disfrutaba de la recepción que le preparó el jefe del Instituto de Previsión Social bonaerense, Cristian Gribaudo. Al secretario general de Boca Juniors debieron zumbarle los oídos esa misma tarde. Se habló mucho de él y su rol en el desborde que hubo en la organización del partido entre Argentina y Perú. Sobre todo en el plano de la (no) venta de entradas al público general y la derivación de tickets hacia La 12 que denunció esa misma mañana el diario Tiempo Argentino.

 

 

Boca, el club que catapultó a Mauricio Macri al poder, sufrió ese domingo bastante más que su ex presidente. En pleno rebote de la economía y con buenos números de cara a las legislativas que definen, en Casa Rosada preparan un desembarco masivo de funcionarios desde el próximo miércoles en Mar del Plata, cuando la gobernadora María Eugenia Vidal abra formalmente el Coloquio de IDEA. Hasta hace unos días, era todo algarabía y caos organizativo para contener los pedidos de más de 150 personas que quedaron en lista de espera para participar del evento. El Sheraton de Los Troncos le quedó chico a un evento que durante el kirchnerismo tenía concurrencia moderada y, cada tanto, generaba contrapuntos entre los presentes. Hoy, la unanimidad coyuntural transformó al evento en un acto de convalidación y consolidación del poder político de Cambiemos. El evento, de todos modos, no le escapa paradójicamente a la lógica futbolística imperante. El martes a las 23 el árbitro pitará el final del juego entre Ecuador y Argentina en Quito. Se sabrá allí si habrá o no Mundial Rusia 2018 para los de Jorge Sampaoli. Sólo unas horas antes de que se inaugure el Coloquio.

El dato, que puede parecer de color, es un problema para las ventas de electrónica en 2018. Ya son varias las marcas que debieron rever planes de negocios para saber cómo encarar los meses en los cuáles son récord las ventas de televisores y celulares smart.

Los CEOS ya tienen agendas planeadas y esperan que la convención sea una de las más activas y positivas de los últimos años. Es la primera vez en años que el escenario electoral parece allanado y le da mayores posibilidades de victoria a un partido no peronista en elecciones parlamentarias. No habrá este año debates o cruces, como sí ocurrió en el año 2013 cuando Sergio Massa usó ese escenario para consagrarse en el triunfo sobre Martín Insaurralde. En aquel entonces, el lomense no fue por pedido de Cristina Fernández, misma razón por la cual no habrá candidatos K en esta edición. También faltará al convite un histórico de esos pasillos un empresario que empezó a coquetear en serio con la política y que, según sus pares, tiene buena madera.

LA SEMANA DE LA DOCTRINA Y EL BOOM. A contramano de lo que se le criticaba como una falta grave, Macri tardó dos años pero, finalmente, logró aglutinar voluntades con diferentes métodos de seducción o presión. IDEA siempre fue un escenario amable a esta línea de pensamiento, pero la alineación planetaria desembarcó también en locaciones más espinosas. El evento anual de la Cámara de la Construcción (CAMARCO) selló la paz entre el Gobierno, los empresarios y la UOCRA nacional. Quedaron a un lado las causas de corrupción en la obra pública y los vicios sindicales. El affaire Juan Pablo “Pata” Medina dejó a las seccionales de La Plata, Neuquén, Comodoro Rivadavia y Bahía Blanca como los cisnes negros de una central nacional presuntamente impoluta. Y todos contentos con los números que prometen y cumplen los ladrillos. Subas interanuales del 20% hasta fin de mes y el año cerrando arriba un 13%.

El segundo capítulo post Pata-Gate ya está pensado y tiene que ver directamente con el avance de la reforma laboral sectorial que el Gobierno acordó con los empresarios y la CGT. Irán ahora contra los abogados laboralistas. A mitad de semana lo planteó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, en un almuerzo del Rotary Club en el Sheraton Libertador. Y lo reforzó Macri en su visita a Neuquén. El Gobierno le cuenta a quien quiera oír que en 2016 hubo hasta cuatro juicios por el mismo accidente. Tienen medida a lo que observan como “mafia de los juicios laborales” y no parecen detenerse en el camino.

El Ejecutivo observa que, a su manera, la casa está en orden y contagia políticamente a su entorno y al de los hombres de negocios. Las familias Werthein y Sielecki se movieron rápido para armar una cena relámpago con el ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama, que estuvo sólo un día en Argentina en un congreso de Economía Verde en la provincia de Córdoba. El convite ocurrió en el coqueto Palacio Duhau, de la Recoleta y contó con la presencia de buena parte del núcleo de grandes personalidades del Círculo Rojo, como Claudio Belocopitt, de Swiss Medical, y el armenio Eduardo Eurnekian, de Corporación América.

 

Macri junto a Obama, en el Sur. El Círculo Rojo le armó una cena a medida al ex presidente estadounidense.

 

La contracara del posible no mundial y la venta de TV lo pone, llamativamente, el consumo doméstico, que parece querer darle alguna buena noticia al secretario de Comercio, Miguel Braun. A saber: fuentes de los grandes supermercados reportaron que en agosto y septiembre ocurrieron dos cosas positivas. La primera, el ticket promedio, medido contra la inflación, creció entre 10 y 15 puntos. Lo que, a priori, refleja una mejora. El segundo punto, el plan de ventas de las grandes superficies se superó en esta parte del año. Si bien avisan que será prudente esperar a enero para ver si la recuperación es real, aclaran que también pudo haber injerencia de las promociones Hot Sale al 50% que impulsaron los bancos Provincia, Formosa y de Corrientes. Sensaciones parecidas hubo en un evento con dirigentes de la empresa suiza Nestlé, aunque no menos cierto es que el consumo básico viene en lento alza desde el último espiral del averno.