Elecciones 2017

Conurbano amarillo: el mapa que proyecta Vidal para 2019

En 2015 la gobernadora bonaerense obtuvo más de un tercio de las comunas de esta región, la más poblada de la provincia. Después sumó aliados y ahora imagina una segunda conquista que destrone al PJ.

El control del conurbano bonaerense es la ambición obligada para cualquier gobernante. Por eso es, además, un territorio de difícil acceso electoral. En apenas 30 comunas, sobre un total de 135, se concentra bastante más del 60 por ciento de la población de la provincia de Buenos Aires.

 

Conviven en esta región las comunas más urbanas y tradicionalmente configuradas con el mote de conurbano, como son Avellaneda, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Lanús, Lomas de Zamora, Malvinas Argentinas, Morón, Quilmes, San Isidro, San Miguel, Tres de Febrero, Vicente López, Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, La Matanza, Merlo Moreno, San Fernando y Tigre con aquellas que han ingresado en las últimas décadas a esta misma categoría por su expansión poblacional y urbana: Escobar; General Rodríguez, Marcos Paz, Pilar, Presidente Perón y San Vicente.

 

Cuando María Eugenia Vidal se presentó como candidata a la gobernación por el espacio Cambiemos, tenía en toda esta región solo dos municipios propios. Uno era Vicente López, comandado por el ultra PRO Jorge Macri, y el otro San Isidro, con Gustavo Posse, por ese entonces un radical aliado.

 

La victoria en 2015 le dio a Vidal no solo la jefatura del Ejecutivo provincial sino también la ganancia de siete nuevas comunas en el conurbano.

 

 

 

El resto eran comunas peronistas que se subdividían entre históricos barones, aggiornados kirchneristas y figuras del Frente Renovador de Sergio Massa.

 

La victoria en 2015 le dio a Vidal no solo la jefatura del Ejecutivo provincial, sino, también, el dominio de siete nuevas comunas en el conurbano.

 

Con el tiempo y el ejercicio del poder, la mandataria incorporó dos intendencias más: San Miguel, cuyo jefe comunal, Joaquín de la Torre, se sumó al gabinete (actual ministro de Gobierno), y Ezeiza, cuyo intendente, el ex ministro de Seguridad Alejandro Granados, se ubicó como aliado de bajo perfil.

 

Con once municipios propios, Vidal inició un proceso sin pausa hacia la conquista de una tierra de mayor población que extensión.

 

 

 

Lo hace con el comando de su jefe de gabinete, Federico Salvai, y la asistencia del subsecretario de Asuntos Municipales bonaerense, Alex Campbell.

 

El proceso va de la mano de la consagración de algunos intendentes como operadores territoriales.

 

En la zona norte, pero con un radio que excede el conurbano y abarca puntos de la Provincia, lidera Jorge Macri, quien fue el primer hombre PRO que llegó a una intendencia.

 

En la zona oeste, el jefe comunal de Morón, Ramiro Tagliaferro, ex marido de la gobernadora y encargado en esta elección de apurar la unidad en varias comunas como el caso de Ituzaingó.

 

Y en la Tercera sección, los primeros cordones del conurbano, el jefe comunal de Lanús, Néstor Grindetti, ex funcionario del presidente Mauricio Macri durante su gestión en la Ciudad y amigo personal de Vidal.

 

 

 

Así como 2015 representó una primera avanzada sobre muchas comunas de historia peronista, esta elección legislativa, la primera de medio término para la gobernadora Vidal, representa la expansión de Cambiemos en comunas opositoras. Y con la proyección real de varios candidatos hacia la intendencia en 2019.

 

Aunque existe un trabajo muy detallado en cada uno de estos distritos, existen algunos en particular que están en la primera fila del radio de acción PRO.

 

En las PASO de agosto, varios ex candidatos a la intendencia y actuales funcionarios que encabezan la nómina al Deliberante obtuvieron la mayor cantidad de votos.

 

Esto consolida la intención de expandir el amarillo por comunas que hasta hace dos años eran terrenos pantanosos para el PRO.

 

En Hurlingham, el subsecretario de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior de la Nación y ex candidato a la intendencia en 2015, Lucas Delfino, superó en votos a Unidad Ciudadana.

 

 

 

Aunque no es la más caudalosa de la primera sección, Hurlingham tiene como atractivo la jefatura de un peronista, Juan Zabaleta, que jugó con Florencio Randazzo en Cumplir, salió cuarto en las PASO y se mudó rápido a la UC de Cristina Fernández de Kirchner.

 

En Cambiemos saben que los dos años que “Juanchi”, como lo apodan, tiene por delante, estarán cruzados por las internas con los camporistas y otras líneas del peronismo.

 

En San Martín, el segundo municipio con más electores de la Primera sección electoral, el jefe comunal que también jugó en Cumplir, Gabriel Katopodis, no pudo evitar el karma del cuarto lugar y Cambiemos conquistó el primer puesto. Allí encabeza la nómina local el funcionario de Trabajo Ramiro Alonso López, que responde al ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Santiago López Medrano.

 

Las chances para Cambiemos se proyectan, aunque vinculadas al despliegue de internas que muestra el peronismo.

 

En la comuna vecina de Ituzaingó, el candidato de Cambiemos, Gabriel Pozzuto, delegado del Pami y apadrinado por Tagliaferro, también logró la victoria en la interna de agosto.

 

En esa comuna, se sostiene con dificultad el último barón peronista, Alberto Descalzo, quien  participa de Unidad Ciudadana.

 

En Tigre, el bastión del candidato a senador nacional Sergio Massa (1País), el PRO confía en dar vuelta la ajustada elección de las PASO.

En Tigre, el bastión del candidato a senador nacional Sergio Massa (1País), el PRO confía en dar vuelta la ajustada elección de las PASO, donde el massismo ganó por 200 votos. Esperan obtener el triunfo de la mano de Segundo Cernadas, un ex actor y ex funcionario de la Anses regional que responde al grupo de Campbell. Imaginan que la polarización entre el oficialismo y UC podría restarle algunos puntos a la lista completa de 1País.

 

Incluso pronostican una mejor elección en otro municipio massista como es San Fernando. Allí el titular de Asuntos Municipales encabeza la nómina local y, aunque no obtuvo un resultado favorable, la posible caída de Massa, que en diciembre próximo deja su banca de diputado nacional, anticipa un terreno más propicio para la fuerza amarilla.

 

La apuesta para 2019 podría ser nuevamente Campbell, como sucedió en 2015, aunque también se evalúa la candidatura de Agustina Ciarletta, candidata en segundo lugar al Deliberante y figura en ascenso en el universo del vidalismo.

 

 

 

La Matanza, el municipio más poblado de la Provincia y del conurbano, es también uno de los puntos de mayor interés de la gobernadora Vidal.

 

Aunque los números están lejos de ser accesibles, el oficialismo ha desarrollado una intensa tarea de desembarco en el municipio, que tiene a varios actores en la escena.

 

 

 

El ex candidato a la intendencia, preveniente del peronismo con un paso por el massismo, Miguel Saredi, persiste en su vocación de llegar a la jefatura, pero no tiene el aval de la mesa chica del vidalismo. Quien por estas horas cuenta con mayor potencial es el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, un hombre del riñón PRO que tuvo un perfil alto cuando se desempeñó en el mismo cargo en la Provincia.

 

El expresidente planea reorganizar las sucursales del PRO en la provincias. En Córdoba, jugará con Soher El Sukaria.
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