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Salvai, Sarquis, Lacunza, De la Torre y Ritondo se reunieron con entidades del agro. Presión impositiva, inundaciones, infraestructura y seguridad rural, los temas abordados.
Redacción 29/12/2016 8:48

Los cuestionamientos por falta de obras hidráulicas que se reflotaron tras las últimas inundaciones en el norte bonaerense y los dardos disparados contra la reducción de los beneficios impositivos para productores del sudoeste, fueron claras señales de un cortocircuito en la relación entre Cambiemos y los representantes del agro provincial. Advirtiendo esto, la administración vidalista juntó a cinco de sus ministros para recibir a dirigentes de la Sociedad Rural, Federación Agraria, Coninagro y Carbap.

En el encuentro encabezado por el jefe de Gabinete, Federico Salvai, y los ministros de Agroindustria, Leonardo Sarquís; de Economía, Hernán Lacunza; de Gobierno, Joaquín De la Torre; y de Seguridad, Cristian Ritondo, los principales temas abordados se evaluaron las acciones ante los recientes avances de agua en la cuenca del río Arrecifes, la presión tributaria con el caso del sudoeste como paradigma, infraestructura vial en caminos zonales, situación de los cultivos y seguridad rural. 

Para el futuro tratamiento focalizado de cada uno de estos temas, los funcionarios se comprometieron a crear mesas técnicas a propósito de las distintas inquietudes. 
Según pudo saber este medio, en lo que refiere a seguridad, la preocupación de la dirigencia agropecuaria se centró en el incremento de los índices delictivos en la zona núcleo de la provincia (Pergamino, Rojas, Salto), mientras que en materia de infraestructura también se analizó el aspecto hidráulico para frenar el avance del agua en las distintas cuencas. 

Al respecto, el subsecretario de Hidráulica, Rodrigo Silvosa, propuso reeditar la Comisión de Seguimiento de Obras de la Cuenca del Salado y otra para los trabajos en el Río Quinto, con la participación de las entidades del agro. "Estamos cumpliendo con el compromiso de escuchar a todos los actores de la cadena para avanzar juntos en una agenda de trabajo que permita aumentar al máximo nuestra capacidad de producir en cantidad y calidad", señaló Sarquis.

Vale recordar que, en declaraciones recientes, el titular de Carbap, Matías De Velazco, había calificado la reducción de beneficios impositivos en el sudoeste como una medida de “tonta e impopular”, mientras que, en declaraciones a Letra P, el representante del Consejo de Desarrollo del Sudoeste, el ex senador radical José Fernando Carrizo Fierro disparó: “Obviamente esto me demuestra que no hay voluntad política de comprender la situación de las deficiencias estructurales que padece el Sudoeste” en un contexto donde varios pequeños productores de la región se encuentran en una situación apremiante ante el posible remate de sus campos.

PRESIÓN IMPOSITIVA. Pero uno de los puntos donde afloran las mayores inquietudes del arco ruralista es en lo impositivo. De acuerdo a lo detallado a Letra P por el tesorero de Carbap, Horacio Salaverri, aunque hubo satisfacción por la no aplicación del revalúo inmobiliario y la baja implementada sobre el impuesto a los sellos, el malestar persiste por el Impuesto inmobiliario complementario y el impuesto a la Transmisión Gratuita de Bienes: “450 millones de pesos recaudan cada uno y generan una complejidad tremenda”, deslizó el ruralista quien remarcó que la solicitud de la entidad es que estos gravámenes sean eliminados y otros readecuados. 

“Lo peor de un tributo es cuando no se puede cobrar”, insistió al aludir a la “bajísima recaudación” de los mismos. Estos tributos, observó, “tienen un claro contenido ideológico de la manera de pensar del gobierno anterior de Daniel Scioli”.

Al aludir al cambio matriz impositiva que se pregona desde la provincia para el próximo año, Salaverri subrayó: “Pedimos saber qué significa ese cambio y esperamos ser convocados para no encontrarnos en noviembre del año que viene nuevamente con este tema, trabajarlo a lo largo de 2017 para tener una modificación de la parte impositiva”.

Todo esto, mientras se puso de manifiesto el malestar por la reducción del 70 al 35% en el descuento que se le otorga en el impuesto inmobiliario a los productores del sudoeste. 

Más allá del diálogo ponderado desde la Provincia, diversas voces del sector confiaron a este medio que persisten los resquemores ante las “respuestas insuficientes” fundamentalmente en materia impositiva, aspecto sobre el cual el Gobierno reconoció una fuerte presión pero advirtió que no levantará el pie del acelerador hasta no resolverse las cuestiones referidas a los fondos coparticipables.  Las señales de cortocircuito persisten.

En medio de señales de cortocircuito, ministros recibieron a ruralistas

Salvai, Sarquis, Lacunza, De la Torre y Ritondo se reunieron con entidades del agro. Presión impositiva, inundaciones, infraestructura y seguridad rural, los temas abordados.

Los cuestionamientos por falta de obras hidráulicas que se reflotaron tras las últimas inundaciones en el norte bonaerense y los dardos disparados contra la reducción de los beneficios impositivos para productores del sudoeste, fueron claras señales de un cortocircuito en la relación entre Cambiemos y los representantes del agro provincial. Advirtiendo esto, la administración vidalista juntó a cinco de sus ministros para recibir a dirigentes de la Sociedad Rural, Federación Agraria, Coninagro y Carbap.

En el encuentro encabezado por el jefe de Gabinete, Federico Salvai, y los ministros de Agroindustria, Leonardo Sarquís; de Economía, Hernán Lacunza; de Gobierno, Joaquín De la Torre; y de Seguridad, Cristian Ritondo, los principales temas abordados se evaluaron las acciones ante los recientes avances de agua en la cuenca del río Arrecifes, la presión tributaria con el caso del sudoeste como paradigma, infraestructura vial en caminos zonales, situación de los cultivos y seguridad rural. 

Para el futuro tratamiento focalizado de cada uno de estos temas, los funcionarios se comprometieron a crear mesas técnicas a propósito de las distintas inquietudes. 
Según pudo saber este medio, en lo que refiere a seguridad, la preocupación de la dirigencia agropecuaria se centró en el incremento de los índices delictivos en la zona núcleo de la provincia (Pergamino, Rojas, Salto), mientras que en materia de infraestructura también se analizó el aspecto hidráulico para frenar el avance del agua en las distintas cuencas. 

Al respecto, el subsecretario de Hidráulica, Rodrigo Silvosa, propuso reeditar la Comisión de Seguimiento de Obras de la Cuenca del Salado y otra para los trabajos en el Río Quinto, con la participación de las entidades del agro. "Estamos cumpliendo con el compromiso de escuchar a todos los actores de la cadena para avanzar juntos en una agenda de trabajo que permita aumentar al máximo nuestra capacidad de producir en cantidad y calidad", señaló Sarquis.

Vale recordar que, en declaraciones recientes, el titular de Carbap, Matías De Velazco, había calificado la reducción de beneficios impositivos en el sudoeste como una medida de “tonta e impopular”, mientras que, en declaraciones a Letra P, el representante del Consejo de Desarrollo del Sudoeste, el ex senador radical José Fernando Carrizo Fierro disparó: “Obviamente esto me demuestra que no hay voluntad política de comprender la situación de las deficiencias estructurales que padece el Sudoeste” en un contexto donde varios pequeños productores de la región se encuentran en una situación apremiante ante el posible remate de sus campos.

PRESIÓN IMPOSITIVA. Pero uno de los puntos donde afloran las mayores inquietudes del arco ruralista es en lo impositivo. De acuerdo a lo detallado a Letra P por el tesorero de Carbap, Horacio Salaverri, aunque hubo satisfacción por la no aplicación del revalúo inmobiliario y la baja implementada sobre el impuesto a los sellos, el malestar persiste por el Impuesto inmobiliario complementario y el impuesto a la Transmisión Gratuita de Bienes: “450 millones de pesos recaudan cada uno y generan una complejidad tremenda”, deslizó el ruralista quien remarcó que la solicitud de la entidad es que estos gravámenes sean eliminados y otros readecuados. 

“Lo peor de un tributo es cuando no se puede cobrar”, insistió al aludir a la “bajísima recaudación” de los mismos. Estos tributos, observó, “tienen un claro contenido ideológico de la manera de pensar del gobierno anterior de Daniel Scioli”.

Al aludir al cambio matriz impositiva que se pregona desde la provincia para el próximo año, Salaverri subrayó: “Pedimos saber qué significa ese cambio y esperamos ser convocados para no encontrarnos en noviembre del año que viene nuevamente con este tema, trabajarlo a lo largo de 2017 para tener una modificación de la parte impositiva”.

Todo esto, mientras se puso de manifiesto el malestar por la reducción del 70 al 35% en el descuento que se le otorga en el impuesto inmobiliario a los productores del sudoeste. 

Más allá del diálogo ponderado desde la Provincia, diversas voces del sector confiaron a este medio que persisten los resquemores ante las “respuestas insuficientes” fundamentalmente en materia impositiva, aspecto sobre el cual el Gobierno reconoció una fuerte presión pero advirtió que no levantará el pie del acelerador hasta no resolverse las cuestiones referidas a los fondos coparticipables.  Las señales de cortocircuito persisten.