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Por decisión de Buryaile se aviva un conflicto más entre las provincias del sur

El Senasa levantó la restricción a la carne de cerdo y dos gobernadores fueron a la Justicia. Para un ministro de Río Negro el precedente es “catastrófico”. Expectativa en La Pampa.
Por 08/11/2016 16:55

La decisión de abrir la barrera sanitaria para la carne de cerdo al sur del río Colorado reaviva la pelea entre las provincia patagónicas con La Pampa por la venta de asado. Si bien la resolución del Senasa no implica el ingreso de la plancha bovina, en los gobiernos de Río Negro y Neuquén hay incertidumbre porque se lo entiende como el inicio de un proceso que perjudicaría a los productores de la región. En el equipo del gobernador Carlos Verna, que este fin de semana fue protagonista en un fuerte cruce con Alberto Weretilneck, confían que el ministro de Agroindustria nacional, Ricardo Buryaile, en poco tiempo modificará la normativa que les impide vender el costillar pampeano al resto de la Patagonia.

De esta forma, el trato entre las provincias australes y la Casa Rosada se complica tras la oficialización de una medida que divide aguas.

“Generaremos un marco de diálogo pero creemos que debemos frenar la resolución del Senasa. Hay cuestiones que nos preocupan y queremos que nos expliquen si tomaron el recaudo de consultar a los países que nos compran carne”, le asegura a Letra P el titular de Agricultura, Ganadería y Pesca de Río Negro, Marcelo Martín. Desde esa cartera se impulsa un recurso de amparo similar al de Neuquén para que se analice mejor los términos. “El estatus sanitario no va a cambiar. Con esta resolución estamos modificando una medida del año 2001”, cuenta Ricardo Maresca, de la Dirección Nacional de Sanidad, en una entrevista con AM 740 La Carretera.

La definición oficial (resolución 626/16), que exaspera a los funcionarios patagónicos, sí genera expectativa para los pampeanos porque esperan ansiosos la comitiva norteamericana que llegaría al país en los próximos meses para saber si están en condiciones de vender asado al sur del río Colorado. “Sería catastrófico que abran la barrera”, advierte Martín, consejero de Weretilneck en temas de producción cárnica.

En Santa Rosa la visión es simplemente opuesta. A favor de que se elimine lo que Verna denomina una “aduana interior”, desde Asuntos Agrarios le explican a Letra P que lo mejor para la Patagonia sería suprimir la restricción que prohíbe el ingreso del costillar pampeano. “Esto le da continuidad a lo que venimos diciendo”, insiste Alexis Benini al esbozar que la actual “no es la manera” de hacer crecer las producciones locales porque “es anticonstitucional, va contra la competitividad y el bolsillo de la gente”.

RESPALDO. Mientras el ministro de Producción y Turismo neuquino, José Brillo, resalta el aspecto negativo, en el equipo de Verna creen que la promesa de Buryaile en la Cabaña Curacó (del holding de la familia Trappa) servirá para vender el excedente de los frigoríficos que hay en esa provincia. Entre otros, allí se encuentra Pampa Natural: parte del grupo La Anónima.

“Lo asentamos en el reclamo justificado hace meses. Que nosotros hayamos decidido hablar, generó conciencia en organismos nacionales. Es posible que si es la misma persona que firma la disposición, en breve puede cambiar la situación del asado”, asegura Benini. Aunque eso se descarta –por ahora– la puerta para modificar esa disposición no está del todo cerrada y en el gabinete de Omar Gutiérrez se entiende como un riesgo. “Lo que planteamos en la presentación judicial es que a las provincias patagónicas se les hizo una consulta previa, que hizo el Senasa durante 15 días, y Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego rechazaron absolutamente la resolución. O sea que fue una consulta que evidentemente fue no vinculante”, advierte Brillo al recordar que “tampoco se le pidió opinión a la Organización Internacional de Epizootia ni a los mercados internacionales a los cuales podrían ir nuestros productos”.

A contramano de las autoridades provinciales, el diputado nacional por Neuquén Leandro López (Cambiemos) respalda la disposición que tiene la firma de Jorge Dillon con el aval político de Buryaile. "La barrera sanitaria sólo consiguió precios más altos que en el resto del país" afirma y agrega: “Hay que tomar medidas positivas en vez de poner barreras al comercio entre provincias”.

Por decisión de Buryaile se aviva un conflicto más entre las provincias del sur

El Senasa levantó la restricción a la carne de cerdo y dos gobernadores fueron a la Justicia. Para un ministro de Río Negro el precedente es “catastrófico”. Expectativa en La Pampa.

La decisión de abrir la barrera sanitaria para la carne de cerdo al sur del río Colorado reaviva la pelea entre las provincia patagónicas con La Pampa por la venta de asado. Si bien la resolución del Senasa no implica el ingreso de la plancha bovina, en los gobiernos de Río Negro y Neuquén hay incertidumbre porque se lo entiende como el inicio de un proceso que perjudicaría a los productores de la región. En el equipo del gobernador Carlos Verna, que este fin de semana fue protagonista en un fuerte cruce con Alberto Weretilneck, confían que el ministro de Agroindustria nacional, Ricardo Buryaile, en poco tiempo modificará la normativa que les impide vender el costillar pampeano al resto de la Patagonia.

De esta forma, el trato entre las provincias australes y la Casa Rosada se complica tras la oficialización de una medida que divide aguas.

“Generaremos un marco de diálogo pero creemos que debemos frenar la resolución del Senasa. Hay cuestiones que nos preocupan y queremos que nos expliquen si tomaron el recaudo de consultar a los países que nos compran carne”, le asegura a Letra P el titular de Agricultura, Ganadería y Pesca de Río Negro, Marcelo Martín. Desde esa cartera se impulsa un recurso de amparo similar al de Neuquén para que se analice mejor los términos. “El estatus sanitario no va a cambiar. Con esta resolución estamos modificando una medida del año 2001”, cuenta Ricardo Maresca, de la Dirección Nacional de Sanidad, en una entrevista con AM 740 La Carretera.

La definición oficial (resolución 626/16), que exaspera a los funcionarios patagónicos, sí genera expectativa para los pampeanos porque esperan ansiosos la comitiva norteamericana que llegaría al país en los próximos meses para saber si están en condiciones de vender asado al sur del río Colorado. “Sería catastrófico que abran la barrera”, advierte Martín, consejero de Weretilneck en temas de producción cárnica.

En Santa Rosa la visión es simplemente opuesta. A favor de que se elimine lo que Verna denomina una “aduana interior”, desde Asuntos Agrarios le explican a Letra P que lo mejor para la Patagonia sería suprimir la restricción que prohíbe el ingreso del costillar pampeano. “Esto le da continuidad a lo que venimos diciendo”, insiste Alexis Benini al esbozar que la actual “no es la manera” de hacer crecer las producciones locales porque “es anticonstitucional, va contra la competitividad y el bolsillo de la gente”.

RESPALDO. Mientras el ministro de Producción y Turismo neuquino, José Brillo, resalta el aspecto negativo, en el equipo de Verna creen que la promesa de Buryaile en la Cabaña Curacó (del holding de la familia Trappa) servirá para vender el excedente de los frigoríficos que hay en esa provincia. Entre otros, allí se encuentra Pampa Natural: parte del grupo La Anónima.

“Lo asentamos en el reclamo justificado hace meses. Que nosotros hayamos decidido hablar, generó conciencia en organismos nacionales. Es posible que si es la misma persona que firma la disposición, en breve puede cambiar la situación del asado”, asegura Benini. Aunque eso se descarta –por ahora– la puerta para modificar esa disposición no está del todo cerrada y en el gabinete de Omar Gutiérrez se entiende como un riesgo. “Lo que planteamos en la presentación judicial es que a las provincias patagónicas se les hizo una consulta previa, que hizo el Senasa durante 15 días, y Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego rechazaron absolutamente la resolución. O sea que fue una consulta que evidentemente fue no vinculante”, advierte Brillo al recordar que “tampoco se le pidió opinión a la Organización Internacional de Epizootia ni a los mercados internacionales a los cuales podrían ir nuestros productos”.

A contramano de las autoridades provinciales, el diputado nacional por Neuquén Leandro López (Cambiemos) respalda la disposición que tiene la firma de Jorge Dillon con el aval político de Buryaile. "La barrera sanitaria sólo consiguió precios más altos que en el resto del país" afirma y agrega: “Hay que tomar medidas positivas en vez de poner barreras al comercio entre provincias”.