Tucumán: Santiago Blaquier juega de líbero, sacude el tablero del poder azucarero y pone en guardia a Jaldo
Heredero del imperio familiar con base en Jujuy, compró un gigante vecino y alteró el statu quo regional. Impacto en la industria y el empleo. Rebote político.
Tucumán: Santiago Blaquier juega de líbero, sacude el tablero del poder azucarero y pone en guardia a Jaldo
Tucumán: Santiago Blaquier juega de líbero, sacude el tablero del poder azucarero y pone en guardia a Jaldo
La política del norte argentino mira de reojo los cambios en el mapa de las empresas sucroalcoholeras de la región, una de las industrias con mayor generación de empleo y divisas, en un escenario donde ambos bienes suelen escasear. Las especulaciones están puestas en el desembarco de Santiago Blaquier en el ingenio Concepción, uno de los más importantes de Tucumán.
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La movida en el Círculo Rojo cambiará un tablero en el que se juegan finanzas y poder.
Impacto en Tucumán
Blaquier formalizó la compra del ingenio Concepción a fines del año pasado, en una operatoria que rondó los U$S 100 millones. Lo hizo en el marco de la expansión de lo que se ha difundido como un “proyecto personal de largo plazo” separado de la estrategia del grupo Ledesma. Santiago es uno de los herederos del emporio propiedad de la familia Blaquier Arrieta que genera más de 8.000 empleos directos con bases operativas en Jujuy y en Salta.
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Ingenio Concepción, ahora en manos de Santiago Blaquier.
Desde hace algún tiempo, el empresario expandió sus negocios en Desdelsur, la principal productora, procesadora y exportadora de legumbres de Argentina. Ahora, desembarcó en Tucumán con la recientemente creada Ingenios del Tucumán SA y pasará a controlar una planta que opera casi el 15% del mercado del azúcar y el alcohol en esa provincia.
La movida empresaria tiene implicancias institucionales. Blaquier se movió rápido y ya mantuvo una audiencia pública con el gobernador Osvaldo Jaldo en la que manifestó su intención de apostar al mercado de los biocombustibles y de trabajar para fortalecer el precio del azúcar. Este último punto es uno de los que más preocupa al sector cañero, que incluye a centenares de productores tucumanos, quienes aseguran estar trabajando a precios de quebranto desde hace un par de años.
El empresario también le garantizó al mandatario tucumano que mantendrá la planta de 1.200 trabajadores del ingenio Concepción. El dato trajo alivio social, pero también político. La planta fabril es un símbolo y faro económico de la ciudad de Banda del Río Salí cuyo municipio es conducido por Gonzalo Monteros, hijo de Darío Monteros, quien es ministro de Interior y principal operador político del jaldismo.
Reacomodamientos en el Círculo Rojo
Los azucareros especulan que, en el nuevo tablero, los nuevos actores jugarán fuerte en la reorganización de la conducción de las entidades industriales de la región. Las sillas en el Centro Azucarero Regional y en el Centro Azucarero de Tucumán son fichas estratégicas en el diálogo con el poder político. Blaquier muestra un perfil empresario, renunció al directorio de Ledesma y esta empresa emitió un comunicado para desligarse de la operación de su accionista con la compra de un ingenio en Tucumán. Con todo, a la hora de hacer números y de plantear relaciones familiares y comerciales de décadas, el Concepción y Ledesma jugando en tándem podrían tener un peso que incline cualquier balanza.
El reacomodamiento también podría impactar en las menguadas organizaciones cañeras que podrían recuperar poder de negociación con la llegada del nuevo actor empresario. El ingenio Concepción es un monstruo productivo, pero ya no cuenta con plantaciones de caña propia de otros tiempos. Por ello, debe asegurar su provisión con pequeños y medianos productores. Estos conforman un entramado que diferencia a la actividad azucarera de Tucumán con las operatorias de Jujuy y Salta bajo comando de Ledesma y del ingenio Tabacal.
El poder político mira con atención a esas organizaciones intermedias que supieron tener fuerte anclaje social en la historia de la región. En tiempos de Juan Domingo Perón, la Federación de Obreros y Trabajadores de la Industria Azucarera (FOTIA) realizó fuertes movilizaciones y paros que impactaron en todo el país. Hoy el poder de fuego de este sindicato y de las organizaciones de cañeros es sensiblemente menor, aunque sigan aglutinando a más de 30.000 trabajadores y medianos productores que dependen de la actividad.
Sintonía con la Casa Rosada
El movimiento de fichas en el sector sucroalcoholero del norte es seguido con interés por la Casa Rosada. Blaquier se mostró entusiasmado con los cambios que impulsa la gestión de Javier Milei. “Por eso decidí hacer esta apuesta”, planteó al mismo tiempo en el que anticipó su pedido para sostener la política de desarrollo del biocombustibles y en elevar el corte de naftas a favor del alcohol que se genera a partir de la caña de azúcar.
En esa prédica, el nuevo dueño del ingenio Concepción coincidirá con el resto del arco industrial de Tucumán, en especial con Jorge Rocchia Ferro del grupo azucarero Los Balcanes. Se trata de otro actor fuerte de la política tucumana que tiene vínculos directos con la administración mileísta y en el armado electoral de La Libertad Avanza en la provincia.
La actividad azucarera ahora está paralizada, pero cuando empiece la zafra en marzo se pondrán en marcha los trapiches y algo más. En especial, la rosca política de primera línea.