NUEVO MAPA ENERGÉTICO

Liviano vs. pesado: por qué el petróleo de Vaca Muerta no compite con el de Venezuela

El crudo caribeño complementa al shale que producen Argentina y Estados Unidos y la demanda debería seguir firme. La reconstrucción llevará tiempo.

Una pregunta que abrió la invasión de Estados Unidos a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro es cómo impactará esta crisis en el mercado del petróleo y si Vaca Muerta podría sentir algún efecto. Por ahora, domina el ruido geopolítico: el crudo pesado venezolano juega en otra liga frente al shale liviano que actualmente impulsan EE.UU. y Argentina.

El primer vistazo da cuenta de que Venezuela no alteró el mercado global, incluso muchas empresas e inversores habrían esperado este desenlace, con los mercados sin variaciones significativas en el precio del barril del petróleo y con el valor de las acciones de las empresas estadounidenses del sector con números positivos.

Para las petroleras de Vaca Muerta, la semana en Wall Street fue a la baja, pero analistas esperan que se reacomode una vez que los planes de Trump queden bien expuestos.

Es que si bien Trump necesita bajar el precio de los combustibles, y tiene que ser antes de las elecciones de medio término que debe afrontar en noviembre, el país caribeño tiene una industria oxidada y un declino severo de su producción, a pesar de sus enormes reservas de crudo pesado. Y ahí hay una clave: la diferencia entre el petróleo pesado y el nuevo petróleo liviano del shale boom.

Una industria rota en Venezuela

Un análisis de Gustavo Araujo, head of research de Criteria, indica que Venezuela siempre se caracterizó por ser un proveedor de crudos pesados y extrapesados, relevantes para la refinación en Estados Unidos. El boom del shale -y es algo que está pasando en Argentina- provocó la adecuación del sistema de refino para petróleos livianos. Las diferencias entre Washington y Caracas se borraban sólo para comerciar algo de crudo pesado, coque y lodos, entre otros.

"Venezuela ocupa un lugar singular y estratégico dentro del mercado petrolero global, no tanto por su producción actual -actualmente claramente deprimida- sino por el potencial latente que concentra y por las implicancias geopolíticas, energéticas y financieras asociadas a ese potencial", escribe Araujo.

"El país alberga las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con más de 300.000 millones de barriles, superando incluso a Arabia Saudita", añade.

Traslado de Nicolás Maduro

Pese a sus enormes recursos enterrados, Venezuela muestra una caída de su producción desde 2005 y que se profundizó en 2018, en buena medida por el bloqueo estadounidense, por lo que en 2024 apenas llegaba al millón de barriles por día.

En los últimos años, Estados Unidos resolvió su demanda de crudo pesado con Canadá. Desde Alberta se envía el 75% de las importaciones estadounidenses de crudo pesado, Venezuela es apenas el 7%. La concentración en un único proveedor con el que tiene tensiones, y más desde que Trump llegó a proponer una anexión de Canadá, hace lógica la idea de una rehabilitación de Venezuela como exportador regular.

La reconstrucción será larga y costosa

La consultora Wood Mackenzie remarcó que para que Venezuela vuelva a producir su récord de tres millones de barriles diarios será necesario trabajar durante diez años e invertir entre u$s 85.000 y 130.000 millones. ¿Estaría dispuesto Estados Unidos a poner el dinero para esta reconstrucción? ¿Las petroleras estadounidenses acompañarían un plan semejante?

En su discurso tras la captura de Maduro, Trump confirmó que Estados Unidos estará a cargo de la gestión política y también del petróleo, con una larga historia de expropiaciones antes y después de Hugo Chávez y el manejo total de la industria por parte de la estatal PDVSA. El martes último, el presidente de Estados Unidos anunció en su red social Truth: "Me complace anunciar que Venezuela entregará 50 millones de barriles de petróleo directo a los muelles de Estados Unidos".

Embed

El crecimiento de Guyana, que tiene un conflicto limítrofe con Venezuela, podría dar apoyo logístico con sus puertos en la eventual reconstrucción petrolera que Trump quiere liderar. Gigantes como Chevron y ExxonMobil ya juegan en el offshore guyanés, un petróleo nuevo que atrae cada vez más inversiones, como la reciente de Petronas.

La ventaja del shale de Vaca Muerta

Argentina, de la mano de Vaca Muerta, produce 850.000 barriles (más de 570.000 son shale) y se trata de un número récord para el país. En la industria esperan que se alcance un millón de barriles diarios antes de 2030 e incluso no descartan 1,5 millones de barriles por día. Neuquén es la provincia cabecera de Vaca Muerta y el 96% de su petróleo es shale. Cada vez más crudo liviano entra al sistema de refino argentino o es exportado.

Federico Aringoli, director de Doble P, subraya en un reporte que Venezuela y Vaca Muerta son extremos opuestos en una escala de viscosidad. El crudo de la Faja del Orinoco "funciona mejor para la producción de diésel, el combustible utilizado para el transporte y la producción, cuyo precio genera incomodidad en un sector de votantes clave de Trump", que tiene elecciones intermedias el 3 de noviembre de este año.

"Esta referencia sólo es importante para señalar que Estados Unidos -en Argentina pasa algo similar- tiene sus refinerías adaptadas a un blend de petróleos pesados y livianos. Modificar las refinerías es muy costoso en la industria petrolera; sin embargo, las refinerías norteamericanas, a las que les vendría bien más crudo pesado, no lo necesitan con desesperación", remarca Aringoli.

YPF - Vaca Muerta _ Operario Petrolero
El giro estratégico de YPF.

El giro estratégico de YPF.

"Los planes que actualmente tiene Vaca Muerta -con ampliación de ductos, un oleoducto dedicado a la exportación y proyectos de GNL- contemplan inversiones de entre u$s 10.000 y 15.000 millones para los próximos cinco años, con las que se estima alcanzar una producción de unos 3,5 millones de barriles en 2031", recuerda.

Hasta ahora, la industria en Vaca Muerta prefiere hacer como si "no pasara nada" y mantiene sus planes de construcción de infraestructura para exportar petróleo en 2026 con el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y los proyectos de GNL a partir de 2027-2028. Incluso, YPF anunció un récord en su yacimiento Loma Campana, en sociedad con Chevron, de 100 mil barriles por día de shale oil; y el amigo de Trump, Harold Hamm de Continental Resources, invertirá fuerte en sociedad con Pan American Energy.

Más geopolítica que mercado

Si bien Venezuela tenía como cliente principal a China, la robusta maquinaria del gigante chino buscará nuevas proveedoras más allá de su condena a la intervención de Estados Unidos. La acción estadounidense del 3 de enero tiene como componentes el petróleo, pero también fue una demostración de fuerza y sirvió para reafirmar su control en América Latina.

"En esa línea, todo este episodio puede leerse como el punto de partida de un proceso más amplio de reordenamiento global, en el que Estados Unidos buscaría retomar de manera explícita un rol de liderazgo regional largamente postergado", analiza Araujo de Criteria. El informe señala que Washington busca revertir su repliegue y reordenar la región bajo una arquitectura más alineada con sus intereses geopolíticos, económicos y de seguridad.

En coincidencia, Aringoli de Doble P considera que "el principal rédito que obtiene Trump -con todas las objeciones que se debaten, incluso en la ONU- es el operativo militar en sí y ponerle fin a un régimen político vencido, estancado y sin solución interna". Y el rédito geopolítico con un rol más activo de Estados Unidos en la región, donde Trump se presenta como un líder duro.

Harold Hamm, el petrolero que apoya a Donald Trump y mira Vaca Muerta
El parque de equipos que sostiene la expansión de la industria del shale en Vaca Muerta.

Las Más Leídas

También te puede interesar