Córdoba en el espejo de la reforma laboral: cuánto pesan la economía informal y las app en la provincia
La UNC reveló que el 28% vive de circuitos productivos informales. El 67% de los repartidores depende sólo de esta actividad. Más conflictividad, en el Estado.
El tratamiento legislativo de la reforma laboralpone al trabajo en el centro. El debate que impulsó Javier Milei corre el riesgo de simplificarse si se lo limita a la relación clásica entre empleador y trabajador registrado. Investigaciones recientes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) muestran que el mundo laboral argentino -y cordobés- es un entramado más complejo.
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Está marcado por altos niveles de conflictividad, expansión de la economía popular y nuevas formas de empleo mediadas por plataformas digitales. Lejos de ser fenómenos marginales, estos procesos estructuran la vida laboral de cientos de miles de personas y plantean interrogantes de fondo. ¿A quiénes alcanza realmente la legislación laboral? ¿Qué conflictos, demandas y trayectorias quedan fuera del radar normativo?
Más conflictos, menos respuestas en Córdoba
Un estudio del Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible (OSCDS) de la UNC relevó 902 conflictos laborales en Córdoba entre enero de 2023 y julio de 2025. El dato más contundente, publicado por la agencia de divulgación científica UNCiencia, no es solo la magnitud, sino su composición: el 59% ocurrió en el sector público, con fuerte protagonismo de educación y salud, dos áreas altamente feminizadas.
Las paritarias explican buena parte de las protestas, pero no son el único motor. Crecen los reclamos vinculados a despidos, suspensiones y pagos adeudados, que ya representan más de una cuarta parte de las acciones conflictivas. El dato más preocupante es institucional: el 91% de los conflictos no tuvo respuesta de la patronal o del Estado, lo que revela un debilitamiento de los canales de negociación.
manifestación estatal córdoba
Protestas de personal estatal de Córdoba
Para los investigadores, observar la conflictividad no es un ejercicio descriptivo sino una herramienta para leer la correlación de fuerzas en una sociedad. En un contexto de reformas estructurales, el aumento de conflictos sin resolución anticipa tensiones que la legislación difícilmente pueda ignorar.
Esta investigación fue dirigida por Silvia Morón, de las facultades de Filosofía y Humanidades y de Ciencias Sociales, y el capítulo “Conflictividad laboral en Córdoba” fue coordinado por Susana Roitman, docente de la UNC y de la Universidad Nacional de Villa María.
La economía popular sostiene a un cuarto de la población activa
Otra dimensión clave del mercado laboral es la economía popular, que ya no puede pensarse como residual. Un estudio interdisciplinario del Idacor (UNC–Conicet) y la UNRC muestra que el 27,6% de la población económicamente activa de Córdoba —unas 471 mil personas— se gana la vida en este sector.
Se trata de trabajadores y trabajadoras que combinan oficios, pequeños emprendimientos y actividades por cuenta propia, muchas veces alternando con empleos asalariados precarizados. La pluriactividad es la norma: el 60% realiza dos o más trabajos, y el 73% trabaja jornadas extendidas que superan ampliamente las ocho horas diarias.
economia popular
Las personas que trabajan en la economía popular de Córdoba representan un tercio de la población económicamente activa
Más de la mitad vive en hogares por debajo de la línea de pobreza y la mayoría carece de protección social. Sin embargo, estas trayectorias no suelen aparecer en las estadísticas oficiales ni en el diseño tradicional de políticas laborales. La economía popular sostiene al 37% de la población cordobesa si se considera el impacto en los hogares, lo que la convierte en un actor central para cualquier discusión sobre empleo e inclusión social.
En este caso, se trata de un relevamiento empírico cuali-cuantitativo sobre las economías populares cordobesas, coordinado por Julieta Quirós, del Instituto de Antropología de Córdoba (Idacor, de la UNC y Conicet); Karina Tomatis (UNC) y Claudia Kenbel, del Instituto de Investigaciones Sociales, Territoriales y Educativas (Iste, de la Universidad Nacional de Río Cuarto y el Conicet).
“Las economías populares son un lente privilegiado para mirar con precisión e inteligencia la realidad del mercado de trabajo del siglo 21. Nuestro aporte como equipo de ciencia y tecnología es brindar conocimiento capaz de propiciar, para Córdoba y desde Córdoba, soluciones públicas y diálogos ciudadanos que, lejos de mitos o imágenes distorsivas, estén a la altura de la complejidad y desafíos actuales del mundo del trabajo”, reflexiona Quirós.
Plataformas digitales: sin jefes, pero con algoritmo
La tercera transformación del mundo laboral aparece en el crecimiento de las plataformas digitales de servicios, desde el reparto hasta la educación. Otro proyecto del OSCDS de la UNC evidencia que, lejos del mito del “trabajo sin jefes”, estos empleos están atravesados por control algorítmico, ingresos inestables y baja cobertura de derechos.
Entre los repartidores, el 67% depende exclusivamente de esta actividad y más de la mitad gana ingresos que no alcanzan la canasta básica. La mayoría no tiene ART ni obra social y trabaja fines de semana, feriados y jornadas extendidas. En el caso de los docentes que trabajan en plataformas educativas, si bien los ingresos son mayores, dependen del pluriempleo y asumen los costos de equipamiento, conectividad y actualización tecnológica.
Rappi
La mayor informalidad se da en los trabajadores de aplicación
Ambos grupos comparten una misma invisibilidad: no existen como categoría específica en las estadísticas oficiales ni en la normativa laboral vigente. Los investigadores señalan que una reforma posible —y urgente— sería, al menos, reconocer estas formas de trabajo y medir el grado de control que ejercen los algoritmos sobre los trabajadores.
Un debate que impulsó Javier Milei y que exige mayors complejidad
Los tres estudios coinciden en un punto central: el mercado de trabajo real es mucho más diverso y fragmentado que el que suponen las categorías legales tradicionales. Conflictividad creciente, informalidad estructural y nuevas modalidades de empleo conviven y se superponen.
En este contexto, el debate sobre la reforma laboral no parece reducirse a flexibilizar o rigidizar normas existentes, sino a una pregunta más profunda: qué modelo de trabajo se busca regular y a quiénes se deja afuera. Sin incorporar esta complejidad, cualquier cambio legislativo corre el riesgo de intervenir sobre una parte cada vez más pequeña del mundo laboral, mientras la mayoría sigue resolviendo su subsistencia en los márgenes de la ley.