Con prácticas de la casta, Javier Milei ganó gobernabilidad y profundizó la crisis del peronismo
Santilli y los Menem apelaron a la rosca para blindar el DNU 70/23. La izquierda, fortalecida. Los gobernadores negociaron su supervivencia. Las PASO, firmes.
Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem. Claves para Javier Milei en el Congreso.
Los días en los que Javier Milei renegaba de las prácticas políticas con el abuso de la palabra "casta" quedaron bien lejos. Las figuras de su gabinete familiarizadas con la rosca tradicional tomaron el mando para sostener su gestión: esta semana lograron mantener la vigencia del DNU 70/23, que le permitió al Presidente mostrar que puede blindar el Congreso.
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Para impedir el cuórum, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los Menem (Lule y Martín) apelaron a tareas de manual: llamados, presión y pago de favores atrasados. Nada nuevo ni sencillo. Es lo que funciona cuando un oficialismo tomó rodaje y la oposición no tiene una oferta de futuro clara.
El próximo desafío de este grupo es eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y no viene bien: los votos no aparecen. Las excusas de los aliados varían y crecen las chances de que el calendario electoral de 2027 sea largo, con candidatos libertarios en la mayoría de las provincias. Patricia Bullrich no se mete en este tema y trata de cerrar el año en el Senado, que es donde debería empezar el debate de las fechas de votación.
La oposición en la sesión contra el DNU 70/23.
La frustrada sesión del jueves pasado en Diputados para derogar el megadecreto empoderó al Gobierno y fracturó a la oposición. La convocatoria fue impulsada por la izquierda, luego de que la Corte restableciera el artículo del DNU 70/23 que deroga la ley de tierras. Logró arrastrar a Unión por la Patria y el resto de la oposición dura se fue sumando. El contexto cambió con el correr de los días y la convocatoria siguió en pie.
El máximo tribunal volvió sobre sus pasos con una cautelar que restableció la vigencia de la ley de tierras. Decidido a impedir el cuórum como sea, un día antes el bloque de La Libertad Avanza (LLA) en Diputados la ratificó en el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
Los temas que motivaron la sesión se habían diluido. La jornada se convirtió en un desafío del Gobierno para bloquear el debate y en un juego de posicionamientos de la oposición, en el que sólo la izquierda y algunos partidos provinciales sintieron que ganaron algo.
La mesa quedó servida para que sólo el peronismo resultara derrotado. Milei mostró músculo para sostener una endeble alianza con los gobernadores y la izquierda se encumbró como la oposición más nítida que tiene Milei, con una candidata presidencial instalada, como es la diputada Myriam Bregman.
Ningún gobernador quiso sacudir al Presidente con una derogación del DNU que hubiera alterado los mercados financieros y obligado al Gobierno a tomar medidas urgentes. Su contenido incluye centenares de desregulaciones que rigen hace tres años.
Muchas fueron cuestionadas por la oposición (como la suba de intereses a las tarjetas y aranceles a las prepagas) pero sólo el Senado rechazó el DNU y se aplicaron.
Borrarlas después de tanto tiempo no era gratis para nadie. La señal de ingobernabilidad para el Presidente hubiera sido catastrófica y, sin la ley de tierras en debate, ningún opositor podría haber mostrando beneficios tangibles para la población en el corto plazo. Era una pelea de relatos.
Las roscas provinciales
Los gobernadores, que no participaron de la convocatoria, la aprovecharon para redefinir su relación con la Casa Rosada y empezar su campaña para la reelección, que es lo que más les importa.
Cada provincia tiene su realidad y, en la mayoría, hay votantes que eligieron al partido local y simpatizan con Milei. Este escenario no siempre es tomado en cuenta por figuras que definen la agenda legislativa con el clima de las luchas callejeras de la Ciudad de Buenos Aires. Pocos temas interpelan por igual a todo el territorio. Universidades y Discapacidad lo logran. Pero deben comunicarse con claridad para que sean un reclamo federal.
La lista de mandatarios que pusieron todos sus diputados para bloquear la sesión es minúscula. Sólo se anotan Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y Raúl Jalil (Catamarca), que fue a París con Milei, pero no pudo dominar a su bloque.
El resto usó el recinto para hacer su juego para la campaña local. El peronismo terminó roto, enfrentado entre las tribus. El kirchnerismo y el kicillofismo esta vez se unieron para pedir la sesión. Creyeron que era momento de lanzar un plan de lucha y exponer a los peronistas que colaboran con Milei.
No quedaron conformes con la estrategia otros sectores de UP: el que responde al massismo y el de los federales, que busca armar una alternativa nacional sin discursos de intransigencia.
Este sábado, estos dos grupos replicaron el mensaje de SergioMassa para pedir la unidad del peronismo, con motivo del día de la Lealtad. Fue un pase de facturas por el jueves, cuando se preguntaron cuál fue el negocio de mostrar debilidad sin lograr cuórum y regalarle al Gobierno una victoria en la misma jornada de la marcha universitaria.
El toma y daca
Los gobernadores que fueron aliados de Milei durante los últimos años tuvieron la ocasión de ratificar esa condición y pedir sus cuotapartes. Osvaldo Jaldo (Tucumán) afianzó su acuerdo. Además de agilizar transferencias nacionales, avala la candidatura del libertario Lisandro Catalán para dividir a la oposición local, que tiene muchos ribetes sueltos del peronismo.
Gustavo Sáenz (Salta) jugó a dos puntas, con algunas bancas ocupadas y otras vacías, que le permitieron conseguir un compromiso de vías férreas en su provincia. Sus diputados que estuvieron en el recinto (Bernardo Biella y Pablo Outes) se pararon varias veces. Parecían no querer ser decisivos.
Carlos Sadir (Jujuy) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) pagaron a cuenta con las ausencias de su tropa legislativa. A cambio, piden no tener libertarios que les arruinen sus reelecciones. El jujeño tuvo una generosidad única: les impidió a sus dos diputados sacar vuelo a Buenos Aires. Son Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, quien había firmado el pedido de sesión y no estuvo.
Martín Llaryora (Córdoba) mostró sus reflejos: cuando supo que el cuórum estaba lejos lo acercó con sus diputados y viajó a Buenos Aires para participar de foros opositores que le permiten posicionarse en su provincia, dónde necesita a todo el voto anti libertario de su lado para ser reelecto.
Santilli y los Menem le recriminaron su decisión. “No puede ser que rechaces un decreto que le dio internet satelital a 300 mil personas en Córdoba y bajó el precio de los pasajes aéreos”, le achacaron.
Llaryora sabía que el DNU no corría peligro, pero tomó recaudos. Dejó fuera del recinto a Alejandra Torres. El marido de la diputada, Osvaldo Giordano, es de la Fundación Libertad. Por si acaso, el diputado Ignacio García Aresca, con quien más confianza tiene el gobernador, fue el último cordobés en ocupar su banca.
Hugo Passalacqua (Misiones) siguió con traje opositor, pero no pudo sentar a Daniel Vancsik, aún cercano a Carlos Rovira y viejo amigo de los Menem. Si tenía una ocasión para revalidar su amistad, la usó el jueves.
Las ayudas de Unión por la Patria
La sorpresa, o no tanto, la marcaron otros dos gobernadores: Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Elías Suárez (Santiago del Estero), quienes dejaron vacías bancas de Unión por la Patria para impedir el cuórum.
Suárez responde a las órdenes del senador Gerardo Zamora, quien en 2024 había colaborado muchas veces para que Milei no sufriera leyes adversas. El caudillo siempre necesita reducir la oferta opositora para sostener su hegemonía.
Melella tiene un diálogo abierto con Santilli y una alianza electoral en puerta. En la última reunión con legisladores libertarios, el jefe de Gabinete pidió no cuestionarlo. El jueves se supo por qué.
El fracaso de la sesión molestó también a la oposición que no integra el bloque UP y se dejó llevar por la convoca. “Hay que hacer mejor las matemáticas, no tiene sentido perder”, recriminó en el recinto Miguel Pichetto. En rionegrino le pidió a la Corte que actuara sobre otros artículos del mega DNU. Todo un mensaje en las vísperas de la campaña presidencial.
Tierra del Fuego: Melella encuentra más obstáculos en la Legislatura y ya hay sesión confirmada para fin de mes.
Convocar con la izquierda fue la trampa en la que UP hizo caer al resto de la oposición, porque también eran necesarias sus firmas para retirar el pedido, después de que La Libertad Avanza resolviera los temas que la habían motivado.
La izquierda tuvo el recinto servido para mostrar que su espacio político es el único homogéneo en el rechazo a las medidas de Milei, sin matices. Y lo aprovechó.
La mesa libertaria
La sesión del miércoles en Diputados será eterna. El cuórum está garantizado, pero los textos que se aprobarán se discutirán en el recinto.
El Gobierno se tiene fe. Los partidos provinciales no quieren quedar pegados al peronismo que enfrentarán en sus distritos. Es por eso que en discapacidad y endeudamiento familiar La Libertad Avanza logró dictámenes de mayoría.
Se dieron vuelta el MID y partidos de Misiones, Salta y Tucumán. Estas fuerzas negociaron una nueva ley para discapacidad con el Gobierno. El texto está sujeto a cambios que pidan las organizaciones del sector. El peronismo es testigo. Nada más.
La negociación por un proyecto que alivie la mora familiar también está abierta. UP presentó un dictamen similar al de los partidos provinciales, pero no consigue acordar. El Presupuesto 2027 seguirá el debate en comisión el martes para discutir fondos educativos. El 28 de octubre será el dictamen y el 18 de noviembre la sesión.
Negociar con aliados el mal menor y no fingir demencia ante derrotas sucesivas es la estrategia que el bloque de Diputados de La Libertad Avanza inauguró este año. La ejecuta una mesa chica que integran Menem, Gabriel Bornoroni, Nicolás Mayoraz, Laura Rodríguez Machado, Gisele Castelnuovo y Silvana Giuidici. Son los que decidieron que la ley de tierras de CFK debía incluirse en el proyecto de Propiedad Privada, que se aprobará con cambios el miércoles. Los hicieron con quejas a la Casa Rosada por la pésima comunicación del tema cuando se debatió en el Senado.
Silvana Giudici, Gabriel Bornoroni y Nicolás Mayoraz (La Libertad Avanza). El bloque del Gobierno negocia otra ley de tierras.
La mesa menemista tiene un límite: delega en el Poder Ejecutivo la negociación de los proyectos que manda Santiago Caputo, como el de soberanía de Malvinas, que no pudo dictaminarse la semana pasada. Volverán a intentarlo el martes, pero antes, la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, deberá hacer muchas correcciones. Todavía las esperan.
Por si fuera poco, en los últimos sondeos que realizó el oficialismo surgió otro problema: senadores y diputados de bloques aliados a la Casa Rosada no quieren borrar las PASO, aunque se lo pidan sus gobernadores.
El sistema actual les sirve para revalidar sus bancas y están dispuestos a atrincherarse. Los Menem empezaron a resignarse y preparan su contraataque. No buscarán alianzas locales con gobernadores a libro cerrado, sino con un programa específico.
Si algún mandatario aumentó impuestos en su provincia, aunque haya ayudado con votos en el Congreso, quizá tenga un competidor libertario que ponga en riesgo su continuidad. Sin haber eliminado las PASO, no habrá margen para recriminaciones a la Casa Rosada por esas decisiones. Tampoco podrán tomarse revancha aliándose al peronismo, que es la oposición más fuerte dónde no gobierna.
Bullrich, que niega cualquier intención de ser compañera de fórmula de Milei ("Voy a seguir en el Senado", repite), ve la película de las PASO desde la platea. “Yo no busco los votos para la reforma electoral”, repite cuando la consultan. El jueves intentará abrir el recinto para aprobar el tratado de patentes, con una reserva pedida por los laboratorios.
Federico Sturzenegger celebró mientras ruega que saquen del cajón del Senado su ley Hojarasca. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado ignoró los reclamos de los gobernadores y está sancionado.
El oficialismo hará un intento por la ley de salud mental, que no tiene aún el consenso porque los gobernadores piden presupuesto. Y nunca hay.