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DNU 70/23, vigente: pragmáticos vs. "troskos", la interna de la oposición por el fracaso de la sesión

Sectores de UP y Provincias Unidas le reprochan al kirchnerismo seguir el juego de Bregman. "Le dimos una victoria innecesaria al Gobierno", protestan.

La oposición de Diputados mantiene una feroz interna por el fracaso de la sesión de este jueves, que le permitió a Javier Milei mantener la vigencia del DNU 70/23. Un sector de Unión por la Patria (UP) y de Provincias Unidas le reprocha al kirchnerismo haber sostenido la convocatoria presionado por el Frente de Izquierda, liderado por Myriam Bregman.

Los molestos se definen como pragmáticos y acusan de "troskos" a sus ahora rivales, en referencia a León Trotski, el líder intelectual del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS), el partido de Bregman. Sin subir el tono, Miguel Pichetto reflejó su bronca en su discurso de minoría.

"La oposición va a tener que analizar más detenidamente las matemáticas. A mí siempre me dicen que no hay que colocarse en situación de perder", dijo el rionegrino. Su fastidio se debe a que, junto a Pablo Juliano, de Provincias Unidas (PU), le habían advertido a las autoridades de UP sobre la premura en la convocatoria de la sesión.

De mínima, pedían no incluir en la sesión los debates sobre discapacidad y endeudamiento familiar, que el peronismo usó para movilizar a las organizaciones de la sociedad civil y forzar el cuórum. La maniobra salió mal porque el oficialismo, que tiene dictamen de mayoría para ambos temas, las sumó a la convocatoria del miércoles 21 y terminó de licuar el cuórum.

La pelea por el DNU

El conjunto de pragmáticos es transversal y suma a buena parte de los grupos del bloque peronista. No estaban convencidos de forzar la sesión hasta las últimas consecuencias las tribus de federales, massistas y, en menor medida, al sector del ahora candidato presidencial Sergio Uñac.

Más incómodos estaban los referentes de los gobernadores Elías Suárez (Santiago del Estero) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) que dejaron dos bancas vacías en señal de protesta. Nadie dio explicaciones por ellos. UP se reunió en la mañana, antes de ir al recinto, cuando el jefe, Germán Martínez, anunció que no habría cuórum. Nadie estaba contento.

Como siempre, el santafesino había coordinado la búsqueda del cuórum junto a Paula Penacca y Cecilia Moreau. Durante 2024, Martínez resistió la presión para tratar el DNU 70/23, que ya había sido rechazado por el Senado. Según sus cálculos, hubiera sido ratificado en forma definitiva por el Gobierno.

Esta vez cedió ante los sectores más intransigentes, porque sabía que, en el peor de los casos, no habría cuórum. El kirchnerismo y el kicillofismo fueron lo más entusiastas con la sesión, después del fallo de la Corte que restableció el artículo del DNU 70/23 que deroga la ley de tierras. La decisión se conversó en la reunión de bloque del día siguiente y, si bien no hubo detractores, el contexto fue cambiando y nadie advirtió que tal vez era preferible replantear la estrategia.

Todo para la izquierda

"La realidad es que Bregman metió un tuit diciendo que le faltaban cuatro firmas para citar la sesión y varios se apuraron. Fue un error", dijo un pragmático peronista a Letra P. Suscribir el pedido de sesión con la izquierda tuvo sus consecuencias: para retirarlo, se necesitaba sus firmas y nunca las iban a tener.

La derogación del DNU 70/23 es uno de los ejes de la campaña presidencial de la izquierda, porque contiene otras desregulaciones, como la derogación de la ley de alquileres, del tope de intereses a la tarjeta de crédito o los aranceles de las prepagas.

El decreto también elimina la ley de tierras, pero este jueves, en efecto, estaba vigente, porque la semana pasada la Corte volvió sobre sus pasos y dictó una cautelar para restablecer la ley de tierras, que a su vez el oficialismo incluyó en el dictamen del proyecto de propiedad privada.

Su contenido es voluminoso: tiene 366 artículos y reforma o elimina más de 70 normas. Como rige hace dos años y ya se rechazó en el Senado, si se votaba en contra en Diputados se derogaba y el Gobierno iba a tener una feroz crisis política y económica, que muchos gobernadores creen que podría haberlos arrastrado.

De mínima, estos mandatarios no podrían retomar el diálogo con la Casa Rosada y hubieran pasado varios días negando haber participado de un intento de desestabilización. El negocio de algunos, como Martín Llaryora (Córdoba) y Gustavo Sáenz (Salta), fue aportar votos para el cuórum con la certeza de que no habría sesión. El primero se vistió de opositor en los medios. El segundo negoció vías férreas para su provincia.

Sesión caída

Con esos datos y la sesión del 21 citada formalmente, reunir el cuórum iba a ser más complejo pero la convocatoria se sostuvo. "Le regalamos una victoria al Gobierno el mismo día de la marcha universitaria. Nadie sabía bien qué se estaba tratando", sostuvo una diputada de UP a Letra P,

La legisladora contó además que se fue del debate en minoría porque sólo podía hablar un miembro de cada bloque. "Nos trajeron para escuchar a la izquierda. Es una vergüenza", se retiró molesta.

Los "troskos" creen que tenían sus razones para ir al recinto. Consideran que la construcción de un espacio nacional peronista está eclipsada por el diálogo de los gobernadores con la Casa Rosada y el ascenso de Bregman. "Lo único que hicimos el año pasado fue armar sesiones para darle fama a la oposición progresista", se molestó ante Letra P un peronista acusado de estar en ese bando.

Se cuestiona haber aportado sus votos para darles presencia mediática del socialista Esteban Paulón y de Juliano. El problema es que la agenda televisiva no siempre le permite construir al peronismo una mayoría sólida, porque no siempre contagia en las provincias con gobernadores del PJ que se aliaron al Gobierno, como Salta, Tucumán y Catamarca, que este jueves sí aportaron con el cuórum.

Los emplazamientos, en minoría

Una prueba de este escenario adverso para UP fueron los emplazamientos votados hace un mes sobre discapacidad y endeudamiento familiar. Los partidos provinciales que se habían aliado a la oposición para citar a las comisiones, pero luego firmaron dictámenes con el oficialismo. Como estos tuvieron la mayoría de firmas, serán los primeros en votarse en la sesión del próximo miércoles.

Tampoco hay un operativo de persuasión para que vuelvan los peronistas emigrados. Sáenz permanece con el PJ de Salta intervenido y este jueves sus dos diputados que pisaron el recinto recibieron algún insulto desde el rincón peronista. A los catamarqueños los recibieron igual. "Miren quiénes vinieron", se escuchó desde el rincón de UP.

Los pragmáticos del PJ aseguran que los operadores del bloque no tenían llegada a estos gobernadores y, cuando las motivaciones originales de la sesión se esfumaron, se resignaron a una derrota que sólo pudo capitalizar Bregman, quien pasó la tarde mostrando las bancas vacías que controlan los gobernadores peronistas. En UP y PU no hubo festejos. Nadie estaba contento.

El bloque Unión por la Patria, en la sesión fallida sobre el DNU. Dos de sus gobernadores no ayudaron al cuórum. 
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