Muchas cosas pueden decirse del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli. Puede hablarse, como lo hizo Javier Milei, de su "músculo político". Pueden mencionarse también su paciencia para la rosca, su condición de histórico del PRO y su carácter de bombero de los fuegos más voraces que se desatan en el gobierno de extrema derecha, como fue el caso el año pasado, cuando compitió y ganó nada menos que con la cara del sospechado José Luis Espert en las boletas bonaerenses.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Cuando jure esta tarde como reemplazante de un Manuel Adorni defenestrado por el consenso social y político, acaso haya que añadirle el rol crucial que podría caberle en el armado de la oferta electoral de las derechas.
Por un lado, en la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, en la que no deja de orbitar en torno a la primera, pero sin sufrir ruidos con el segundo.
Por el otro, entre el PRO, su partido, y La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires, donde se dirimirá, como es habitual, la madre de todas las batallas en los comicios del año próximo.
Si todo marchara acorde al plan oficial, Santilli debería ser el candidato a gobernador bonaerense de una unidad que podría conllevar una condición de hierro de la Casa Rosada: que el PRO no siga el pedido de Paolo Rocca, que no pergeñe una candidatura presidencial independiente y que las derechas vayan unidas no sólo en territorios clave, sino también a nivel nacional. Con hegemonía paleolibertaria y detrás de Milei, desde ya.
unnamed
Este dato es fundamental para el peronismo, que en los últimos días viene coqueteando y avisando –por ahora desde usinas laterales, como Sergio Berni y Guillermo Moreno– con una posible ruptura. ¿Será sólo cosa de ellos o, tal vez, una advertencia de origen más relevante?
captura-pantalla-2026-06-24-las-110253pm
La idea sólo podría tener un sentido diferente al de ir a menos en base a la hipótesis de un divorcio de las derechas en la presidencial, lo que convertiría a la primera vuelta de octubre de 2027, con un cisma paralelo en el peronismo, en una remake de 2003: una elección de cuartos y sin visos de resolución en primer turno.
Según los más osados, una postulación bendecida por Cristina Fernández de Kirchner –una realmente peronista, explican– podría disputar con la "socialdemócrata" o "zurda" que le adjudican a Axel Kicillof. En unas primarias o, incluso, directamente por afuera, dijeron los mencionados. Habrá que determinar si representan a alguien más que a sí mismos.
"De acuerdo con una encuesta reservada que tiene la expresidenta, un candidato de Cristina le sacaría al gobernador 17 puntos de los 31 que mide. Una cuenta amenazante", escribió Gabriela Pepe hace pocos días en una nota publicada en Letra P. ¿Qué clase de búsqueda hay en esa medición?
Quienes apuestan a un escenario fragmentado y de derechas divididas deberían releer el presente.
Un semillero para el mileísmo
"El PRO es la mejor escuela de gestión pública de nuestro país", posteó en XSilvia Lospennato al felicitar a Santilli por su ascenso. Es cierto: el partido otrora amarillo y hoy de color indefinido –¿anaranjado?– ha sido un semillero de cuadros muy relevante para un gobierno que asumió con mucho menos que lo imprescindible.
HK3Mv0mWsAAY6qX
Sólo por mencionar a primeras líneas, habría que aludir a Patricia Bullrich, a Toto Caputo, a Federico Sturzenegger y a Juan Bautista Mahiques, quienes ya cruzaron definitivamente el Rubicón y se instalaron en la margen de ultraderecha. Pero, sin que hayan renunciado a sus pertenencias de origen, habría que señalar también al nuevo jefe de Gabinete y a su socio político de larga data, el presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados y líder del partido en la Provincia, Cristian Ritondo.
Captura de pantalla 2026-06-29 a la(s) 7.11.54p.m.
Con la excepción evidente de la bullrichista Bullrich, si el primer grupo de los mencionados pertenece –al menos hoy, ahora mismo– al mileísmo, cabe preguntarse a quién reponden Santilli y Ritondo. ¿A Milei o a Macri?
Las apropiaciones de Diego Santilli
El carácter de bisagra de Santilli lo convirtió en objeto de intentos cruzados de apropiación.
Al oficializar su designación como –nada menos que– cuarto jefe de Gabinete, el Presidente posteó una foto en la que Santilli aparece junto a la sociedad Milei Hermanos.
Captura de pantalla 2026-06-29 a la(s) 7.16.39p.m.
En tanto, Mauricio Macri se encargó, también al felicitarlo, de aclarar que el hombre del momento había hablado con él y que le había avisado de la designación "previo a su reunión con el presidente".
Captura de pantalla 2026-06-29 a la(s) 7.19.55p.m.
El tironeo siguió con un posteo del PRO nacional en la misma línea y, más sugestivo, con uno de la filial bonaerense que se esmeró en presentarlo como un hombre propio. La designación "para el PRO es además un motivo de orgullo. Hace más de 20 años que forma parte de nuestro espacio", recordó.
Captura de pantalla 2026-06-29 a la(s) 7.25.01p.m.
¿Entonces? ¿De Milei o de Macri?
Milei 2027. ¿Qué será de Macri?
Tanto Santilli como Ritondo son hombres con proyectos propios, y se habla de ambos porque constituyen una sociedad política. El primero de esos objetivos es desalojar al peronismo de la provincia de Buenos Aires y adueñarse de ese territorio para, acaso, soñar después con empresas mayores.
"Próximo paso: llevar el cambio a toda la provincia", posteó pocos días atrás el diputado. Si bien se mostró junto a Macri, no se privó de reinterpretar el eslogan del "próximo paso" en clave netamente bonaerense, no nacional.
Para responder la pregunta de la pertenencia de Santilli hay que partir por recordar que es un hombre del PRO y que, por ahora, nadie le ha pedido que se afilie a LLA. No hacerlo explica buena parte de su potencia electoral.
Sin embargo, es hombre de un presidente que ya anunció que buscará su reelección.
"Construyamos un camino distinto, como dice el Presidente. Habrá un segundo período si la gente lo decide. Yo creo que la Argentina tiene que tener un presidente como Milei reelecto, estoy convencido de que Milei tiene que ser reelegido", declaró ayer en A24. Como jefe de Gabinete, habría sido impensable que dijera otra cosa.
Captura de pantalla 2026-06-29 a la(s) 9.01.23p.m.
Por su diferente compromiso –al fin y al cabo es un líder territorial y parlamentario del PRO, no de LLA–, resulta más interesante lo afirmado por Ritondo.
A diferencia de Bullrich y de Diego Valenzuela, por caso, Santilli "nunca se desafilió (…). Para el PRO es muy importante que Diego esté ahí: lo señaló el (ex) presidente Macri y lo señalaron el PRO nacional y el PRO de la provincia de Buenos Aires. Yo a veces trato de separarme porque hay una relación de amistad personal de muchos años. (Se trata de) entender cuál es el camino que nos trazamos e ir acompañando a Diego", dijo a Infobae en vivo.
"El PRO ha demostrado desde el primer día, y principalmente Mauricio Macri, que pone a la Argentina por encima de los nombres. Lo que nosotros entendemos, el 'próximo paso' (…), es que no somos el protagonista de 2027. Lo seremos en el marco de una alianza", agregó.
"En algunos lados habrá candidatos propios, en otros lugares tendremos alianza, pero en la Argentina, lo que siempre dijo Macri, nunca vamos a poner en riesgo el cambio. Vamos a blindar el cambio", abundó.
¿Más clarito? Santilli gobernador del PRO y LLA, y Milei 2027 con el PRO atrás.
El arte de la elegancia
Llama la atención el modo –poco elegante por lo público– en que Ritondo anotició a Macri de que no lo cuente para ninguna aventura independentista. Eso no es solamente ponerle freno de mano al "próximo paso" nacional, sino despojar al ingeniero de las cartas con las que, como mínimo, podía negociar una cuota de poder relevante en un contexto de alianza.
HKF2apvWkAAXOXK
De hecho, el mensaje de Ritondo choca de frente con lo que Macri dice que pretende construir. Se insiste: para ir por la libre o –como sospechan Maximiliano Pullaro y otros– para transar sobre el cierre una cuota de poder real y propio dentro de un armado grande.
HLyMJgLXwAEkUUt
Para algo difundió en su momento el mensaje que Rocca le había dejado en la reunión que ambos habían mantenido a principios de abril en la casa del ceo del Grupo Techint: la preocupación por la economía y en particular por la industria, y la necesidad de sostener una opción electoral "racional" en torno al PRO.
En esa línea fue el Manifiesto Próximo Pasoque emitió el PRO nacional el 10 de mayo. El mismo decía que "empezar no es llegar", que "hay una diferencia entre que los grandes números mejoren y que tu vida mejore", y que "el cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre (…) y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer".
" A los dos los vamos a enfrentar", prometía sin margen para la duda.
"El próximo paso es claro: que el cambio llegue y cambie tu vida. El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación. Y cuidar lo que ya se logró. Y hacer lo que falta. Eso es lo que sabemos hacer. Que el cambio cambie tu vida. Ese es el próximo paso. Ahí vamos", cerraba, diferenciándose, aunque fuera de boquilla, del ajuste perpetuo y total.
¿Van?
El peronismo puede equivocarse en grande si no ve, al menos por lo que sugieren estos movimientos tempranos, que las derechas se preparan para ir juntas en la Provincia y, aunque en un contexto que deje disconforme a Macri, también en la Nación.