El intendente de Rosario, Pablo Javkin, se golpeó el pecho tras la finalización de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, que tuvieron a la ciudad que gobierna como la sede principal. "Me maravilló ver con qué pasión la gente abrazó los Juegos, con qué profundidad sintió que dejábamos atrás algo que que teníamos que dejar atrás", afirmó.
El balance de Pablo Javkin
El alcalde rosarino calificó como "absolutamente positivo" el balance del evento que alojó la ciudad entre el 12 y el 26 de septiembre.
En diálogo con Letra P, Javkin destacó "la forma en que la gente abrazó los juegos, el vínculo de (la mascota de los Juegos) Capi con los más chiquitos, el nivel de la competencia deportiva, el desempeño de nuestros atletas y, sobre todo la masividad, la fiesta que la ciudad se dio visitando los lugares, yendo a los fan fest, viendo los deportes, mostrándole al resto del continente con qué ganas podemos mostrar la Rosario que nos pone orgullosos".
Javkin señaló que no lo sorprendió la masiva respuesta del público, aunque sí aceptó que lo que lo "impactó" fue "el clima con el que la gente salió a mostrar lo felices que somos de haber dejado atrás una etapa tan fea para Rosario, tan oscura". "Esta es la Rosario que sentíamos que podíamos tener", aportó.
El deporte como oportunidad para Rosario
Javkin, al igual que el gobernador Maximiliano Pullaro, vieron en la organización de los Juegos Suramericanos la posibilidad de dar una vuelta de página en el perfil que Rosario tiene hacia afuera, luego de los episodios de violencia fogueados por el narcotráfico que significaron un estigma.
"Rosario es esto: deportes, cultura, convocatoria masiva en el espacio público; esa es la cara que mejor la define y es lo que logramos mostrar a nosotros mismos y al resto", indicó Javkin, para quien los Suramericanos fueron "un piso" para "lo que viene". En ese sentido, enumeró la Feria Internacional del Libro, el Festival Bandera y la Feria de las Colectividades, entre un -valga la metáfora- rosario de eventos que tendrá la ciudad de aquí a fin de año.
"Lo que viene ahora es que cuando uno dice que es de Rosario vuelve a encontrar admiración y entusiasmo en quienes te lo preguntan, es volver a sentir ese orgullo por la ciudad que tenemos, que estaba lastimado, herido, pero injustamente", aseguró.
La política, su futuro y la oposición
Como escribió Pablo Fornero en este medio, Javkin evitó usar la organización de los Juegos como una ventana de oportunidad para jugar las cartas de su futuro político y la posibilidad, aún no descartada, de buscar un tercer mandato al frente del Palacio de los Leones en 2027.
"Jamás mezclaría las cosas", afirmó y señaló que el evento deportivo fue "una revancha que nos merecíamos todos los rosarinos y las rosarinas". "En ese camino estamos y hay que hacer un montón y falta hacer un montón. Mi foco está en eso", agregó.
No obstante, sí fue crítico con figuras de la oposición que no asistieron a los Juegos ni se expresaron sobre la organización ni el hecho histórico que significó para la ciudad. "Esto fue bueno y es muy bueno para toda Rosario, el que no lo vea así es porque a veces hay como una ceguera política de pensar que las cosas tienen que estar mal para tener una oportunidad de gobernar", apuntó.
"Para gobernar Rosario hay que quererla, hay que querer que le vaya bien. Eso nos hace bien a todos y creo que eso lo que primó en la enorme mayoría de la gente y de la dirigencia política también", cerró.