El senador provincial Armando Traferri trabaja para cerrarle las puertas de una candidatura, dentro de las estructuras partidarias del peronismo, al exgobernador de Santa Fe, Omar Perotti. La rivalidad que mantienen ambos dirigentes condiciona la unidad del partido de cara a 2027 y reduce sus chances de retomar el poder en la Casa Gris.
El veto de Armando Traferri
“Si Perotti es candidato a gobernador, Armando no juega”, señala en estricto off the record un dirigente cercano a Traferri. En el entorno del sanlorencino sostienen que “Pipi” no va ni a la esquina con el rafaelino y que tampoco avalaría un armado que le permita al exgobernador competir por una banca en la Legislatura.
Perotti abrazado con Traferri.jpg
Eran otros tiempos. El ex gobernador de Santa Fe Omar Perotti y Armando Traferri abrazados.
Traferri es uno de los referentes con mayor presencia dentro del peronismo de la bota. Con más de dos décadas como senador provincial por el departamento San Lorenzo, está posicionado como el mandamás del justicialismo en la cámara alta provincial.
Si Traferri finalmente decide no acompañar una nueva aventura de Perotti en el ámbito provincial, ¿el resto de los senadores peronistas actuarán en la misma dirección?
Una disputa histórica en Santa Fe
El enfrentamiento entre los dos caciques del justicialismo lleva años. Desde la óptica del perottismo, la relación se rompió en 2019, antes de que el exintendente de Rafaela asumiera en la Casa Gris.
Traferri votó la ley de presupuesto de 2020, confeccionada y consensuada con el gobernador socialista saliente, Miguel Lifschitz. Para la tribu de Perotti esta acción supuso un gran condicionamiento para el inicio de la gestión.
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Armando Traferri junto al exgobernador de Santa Fe ya fallecido, el socialista Miguel Lifschitz.
Luego de ese episodio, sucedieron nuevas disputas entre los dos espacios cuando algunas de las leyes impulsadas por el Ejecutivo se trabaron en la Legislatura.
Además, en 2021, ambas tribus se enfrentaron en las PASO del peronismo para resolver los candidatos a la senaduría nacional.
Perotti, ubicado como suplente en la lista encabezada por Marcelo Lewandowski, compitió contra Alejandra Rodenas, vicegobernadora en funciones y segunda detrás de Agustín Rossi. Rodenas y Rossi contaban con el apoyo de Traferri.
Como si lo político no alcanzara para distanciarlos, la disputa entre los dos pesos pesados del PJ también tiene un capítulo en el ámbito judicial.
En la causa por presunto espionaje ilegal en la que el principal acusado es el exministro de Seguridad provincial Marcelo Sain, la defensa de Traferri citó a declarar a Perotti. Una maniobra para ejercer presión sobre el exgobernador.
Peligra la unidad del peronismo
Como viene contando Letra P, el exgobernador evalúa competir en el plano provincial en 2027 y su espacio ya advirtió que podría competir por afuera si la toma de decisiones dentro del PJ no se democratiza.
Las críticas apuntan contra Traferri y Rossi, los dos actores que concentran mayor poder en la estructura partidaria del peronismo.
Perotti trabaja en recomponer su relación con distintos actores del justicialismo con la mirada puesta en 2027, pero ya anunció que su límite es el senador sanlorencino.
Con la negativa de dos de los actores más importantes y con mayor capilaridad en todo el territorio santafesino, peligra la unidad del justicialismo para las elecciones de gobernador del año próximo.
El '27 del peronismo se pinta de negro
La grieta dentro del justicialismo se ensancha en un momento en el que el gobernador Maximiliano Pullaro sube al ring a Perotti mediante los dichos de su vocera, Virginia Coudannes.
Luego de un período de relativa paz entre Perotti y Pullaro, ahora la Casa Gris carga contra el predecesor del hughense, señalándolo como responsable por las altas tasas de homicidio que se registraron en la provincia cuando gobernó el rafaelino. Al justicialismo le cuesta plantarle rivales al gobernador, quien eclipsa con sus acciones la agenda de la política santafesina.
De confirmarse una ruptura al interior del peronismo que fuerce a Perotti a jugar por afuera del sello o lleve a los barones del territorio a retirar el apoyo al armado oficial, las posibilidades electorales del partido se complicarían severamente.