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ELECCIONES 2026

Santa Fe: la UCR quiere extender su hegemonía en la Universidad del Litoral, pero el socialismo busca tallar

Los socios mayoritarios de Unidos se miden hasta mediados de octubre en la casa de altos estudios de la capital provincial. Quiénes pelean por no caer del mapa.

El mundo universitario de la ciudad de Santa Fe renueva esta semana a sus autoridades. En los próximos días, las diez facultades de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) irán a las urnas para definir las conducciones de sus centros de estudiantes y elegir a sus representantes en los consejos directivos de cara a 2027.

El principal condimento de los comicios estará en la disputa entre los dos accionistas mayoritarios del gobierno provincial de Unidos: Franja Morada, brazo estudiantil de la Unión Cívica Radical (UCR), y el Movimiento Nacional Reformista (MNR) vinculado al Partido Socialista (PS).

Qué se elige en la Universidad Nacional del Litoral

La UNL irá a votar con un amplio tablero en juego. El calendario electoral comenzó este lunes en Ciencias Jurídicas y Sociales y continuará de manera escalonada hasta mediados de octubre en las distintas unidades académicas.

En total, se renuevan las conducciones de 12 centros de estudiantes. Diez corresponden a las facultades mientras que los dos restantes representan al Instituto de Música y la Escuela de Sanidad. Además, se elegirán 60 nuevos consejeros para los espacios de cogobierno.

Más allá del reparto, la elección servirá para medir cómo le fue a cada fuerza en el partido que la historia y la coyuntura la pusieron a jugar.

Franja Morada: el desafío de sostener una longeva mayoría

Los radicales tienen una hegemonía casi ininterrumpida en la universidad capitalina. Con más de 40 años de continuidad al frente de la Federación Universitaria del Litoral, hoy controlan ocho de los diez decanatos, conducen el 66% de los centros de estudiantes y ostentan 39 de las 60 bancas en los consejos.

En diciembre de 2025, además, renovaron su dominio en el rectorado con la elección de la dupla Laura Tarabella-Liliana Dillon.

Con ese historial a cuestas, el desafío de Franja Morada será, justamente, no ceder terreno. Aunque no avizoran demasiadas posibilidades de sumar nuevos centros —sin descartar algún batacazo—, la prioridad pasa por defender lo que ya conducen en Económicas, Ingeniería Química, Arquitectura, Medicina, Derecho, Veterinarias, Agrarias y Sanidad.

Una cosecha contundente podría ser importante, además, para proyectar ese predominio en la propia paritaria interna de Unidos en la ciudad de Santa Fe, hoy gobernada por Juan Pablo Poletti.

Desde la jefatura de las agrupaciones moradas, sin embargo, reniegan de ese tipo de lecturas. Aunque sin sacarse la boina blanca, los militantes juegan el partido que les pide cada facultad y evitan trasladar -por lo menos públicamente- sus logros a la disputa de los grandes. “Son cosas distintas”, resumen lacónicamente.

MNR: la apuesta socialista por recuperar terreno

Del lado del PS, la ofensiva lanzada bajo el lema política que sirve se tradujo también en la Universidad. El objetivo principal de la elección, dicen, es salir de la trinchera y poner en valor una estructura que alcanzaría a más de un centenar de jóvenes estudiantes.

“No es menor, en estos tiempos, que todos esos pibes se junten a defender el trabajo que hicieron en el año por sus compañeros de cursada”, señaló a Letra P uno de sus referentes regionales.

Fuera de romanticismos, lo cierto es que el MNR apuesta a comenzar a recuperar lo perdido desde 2011/2012, cuando, al tiempo que el socialismo gobernaba la provincia, conducían en cinco facultades y peleaban “palo a palo” la hasta ahora esquiva Federación Universitaria del Litoral.

Hoy conservan los centros de Ingeniería y Ciencias Hídricas y Bioquímica y Ciencias Biológicas, y son segunda fuerza en buena parte de las casas de estudio. Esta elección, además, les abre una oportunidad concreta para sumar.

La tercera estrella está a tiro en Música. Crescendo, la agrupación de raíz peronista que conduce el centro, no presentó lista y dejó la disputa abierta entre Salvador Allende -el sello del MNR- y Franja Morada, quienes ya se atajan y admiten que ven cuesta arriba la posibilidad de birlarle al PS ese nuevo trofeo.

Por lo demás, el sello del partido de la rosa cuenta hoy con 18 consejeros directivos y dos de los seis representantes estudiantiles en el Consejo Superior, una base desde la que buscarán recuperar volumen, pero que también deberán defender.

El partido del PJ y compañía: no caerse del mapa

Con el 95% de los espacios de cogobierno estudiantil concentrados entre Franja Morada y el MNR, el espectro nacional y popular en la UNL pelea, elección tras elección, contra las cuerdas del desahucio.

Humanidades y Ciencias es la única facultad donde lograron hacer pie desde hace una década y, desde allí, al espacio le ha costado irradiar su construcción hacia el resto de las casas de estudio.

Octógono es el frente que conduce el centro, una alianza entre La Brigadier, de extracción peronista, ALDE (Partido Comunista Revolucionario), La Mella (Patria Grande) y un mix de agrupaciones por carrera.

Militantes de Octógono, el frente que reúne a La Brigadier, ALDE y La Mella en la UNL.

Allí conservan dos de los seis lugares en el Consejo Directivo y suman un tercero para la acumulada en Ingeniería Química, donde los maoístas estudiantiles vienen ganando desarrollo. En esta elección aspiran a revalidar esas bancas y a que cada uno de los tres espacios termine con un consejero propio.

La pregunta que atraviesa al espacio es por qué esa cosecha está tan lejos de la que consiguen expresiones similares en universidades de Córdoba capital, Rosario o Paraná.

Una de las explicaciones que ensayan puertas adentro apunta a la histórica polarización entre radicales y socialistas: aunque en el peronismo consideren cada vez más ficticia esa disputa por la convivencia de ambos dentro de Unidos, entienden que la competencia entre Franja Morada y el MNR sigue incentivando una suerte de voto útil que dificulta el crecimiento de terceras fuerzas.

Otros, bastante más resignados, apelan a una definición menos analítica: hablan, directamente, de su casa de estudios como “la universidad más gorila del país”.

Por lo demás, el panperonismo tiene otra añosa —aunque menos laureada— historia en Jurídicas y Sociales, donde quedó varias veces a las puertas de conseguir representación propia y sostiene desde hace años la disputa por el reconocimiento de Trabajo Social como un centro independiente, al igual que Música y Sanidad.

Como forma de protesta frente a la negativa de la FUL, incluso suelen montar comicios propios y sostener un centro de copiado a nombre de la conducción del centro no oficializado.

Para esta elección, desde la Juventud Universitaria Peronista, Marea y La Mella —los socios del frente en Derecho— creen que pueden dar el salto y conseguir una banca en el Consejo Directivo. Del otro lado, tanto en Franja Morada como en el MNR relativizan esa posibilidad y aseguran que siguen lejos.

La deriva de la apuesta libertaria en Santa Fe

En el fondo de la tabla está La Libertad Avanza. Lejos de los resultados obtenidos por sus pares rosarinos, que llegaron a cosechar cuatro consejeros en la Universidad Nacional de Rosario, el espacio libertario no consiguió hasta ahora transformar el respaldo electoral a Javier Milei en una construcción estudiantil de peso en Santa Fe.

A tal punto es la disgregación que Apertura Liberal, el sello con el que competían en jurídicas y económicas, no presentó listas este año e incluso ha abandonado sus redes sociales oficiales desde la lejano primavera del 2025.

Sin centros de estudiantes, sin representación en los consejos y con una estructura dispersa, la fuerza que gobierna el país llega a esta elección mirando la pelea desde afuera.

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