El nuevo gobierno

Romero, Pichetto y Monzó gestionan bloques en el Congreso para darle cuórum a Javier Milei

Hay negociaciones en ambas Cámaras con representantes de gobernadores, peronistas no K y larretistas. Buscan asociarse a los radicales. El espacio se llamaría "Centro democrático".

El presidente electo Javier Milei quiere aprobar un paquete de leyes económicas en el verano y encontró una oferta para lograrlo: el senador Juan Carlos Romero, junto a los diputados Emilio Monzó y Miguel Pichetto, iniciaron gestiones para armar bloques en ambas Cámaras que lo ayuden a llegar al cuórum. Las bancadas se llamarán "Centro democrático" y, en una primera instancia, buscan integrarlas con representantes de gobernadores de JxC, peronistas no kirchneristas, partidos locales y figuras del PRO cercanas a Horacio Rodríguez Larreta. Luego tratarán de sumar radicales y hasta algún sector del actual oficialismo.

Romero y Pichetto confirmaron la tarea que emprendieron a través de un comunicado de su partido, Encuentro Republicano Federal, que integra además el misionero Ramón Puerta. "Se reafirma la necesidad de crear un espacio de centro democrático que tenga como objetivo garantizar la gobernabilidad de Argentina", señala el texto. También pidieron "buscar los acuerdos necesarios en el marco de representaciones parlamentarias para lograr encaminar los requerimientos que se precisan en tiempos de libertad justicia y esperanza".

El objetivo de los centristas es alcanzar una mayoría en ambos recintos el 10 de diciembre, que garantice la designación de autoridades en las dos Cámaras y en sus comisiones, si es posible, sin tocar la puerta de los referentes del actual oficialismo. "El plan es aislar al kirchnerismo, que no pueda nombrar ni a un director", reconoció a Letra P uno de los negociadores.

Para llegar a esa meta, el trío peronista debe superar un capítulo difícil, que se negociará los próximos días: conseguir el respaldo de la UCR. Las primeras conversaciones serán con gobernadores de esa fuerza, que este miércoles firmaron un comunicado con el resto de los colegas de JxC, en el que se comprometieron a no obstaculizar a Milei. No es una posición unánime en el partido centenario porque su presidente, Gerardo Morales, y su posible sucesor, Martín Lousteau, mantienen la resistencia contra el presidente electo y tienen votos propios en ambas Cámaras.

Si los votos radicales no alcanzan, la apuesta del Centro Democrático será obtener alianzas con gobernadores peronistas que no tengan interés en enfrentarse al presidente, al menos en los primeros meses de gestión. Están en la mira los mandatarios de Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja. Son las provincias que también aportaron votos a Mauricio Macri durante su presidencia.

En Senado, ajustado

En la previa del ballotage, Unión por la Patria había reunido 35 votos propios en el Senado, dos menos que lo necesario para el cuórum, al que esperaba llegar con la ayuda de hasta seis aliados de partidos provinciales y la expectativa de reclutar algunos de los siete miembros de La Libertad Avanza. Se presagiaba una mayoría holgada, cercana a los dos tercios.

La victoria de Milei cambió el escenario. El actual oficialismo ya no podría garantizar el retorno de dos senadores que abandonaron esa bancada en febrero: el correntino Carlos Espínola y el entrerriano Edgardo Kueider.

Milei tiene una bancada de siete integrantes. Por gestión de Macri, había sumado antes del ballotage cinco aliados del PRO, uno de ellos Romero. Dos senadoras del partido amarillo se resistieron a firmar por su cercanía a Larreta: Guadalupe Tagliaferri y Victoria Huala. Ambas están anotadas en el borrador del bloque de centro, junto a Espínola, Kueider y la cordobesa Alejandra Vigo, esposa del gobernador Juan Schiaretti. Este trío comparte el bloque Unidad Federal, que se quebró después de las primarias, pero se reconstruiría desde el 10 de diciembre.

También hay gestiones para sumar a los cuatro miembros de Cambia Federal, un bloque que integra JxC. Se trata de Romero, las chubutenses Edith Terenzi y Andrea Cristina (reemplaza al gobernador electo Ignacio Torres) y la neuquina Lucila Crexell, quien la semana pasada había anunciado su respaldo a Massa. El plan de los centristas es coordinar 37 votos y excluir a Unión por la Patria (o como se llame) en la definición de autoridades el 10 de diciembre, entre ellas la presidencia provisional, el segundo cargo en importancia del Senado y la línea sucesoria presidencial, que Milei quiere elegir. La mayoría también serviría para repartir los cargos en las comisiones, que se eligen en febrero.

"Tenemos que lograr apartar al kirchnerismo para repartir poder. Después, en cada ley tendremos que negociar mayorías", es el discurso de los negociadores del centro democrático. Es un desafío difícil, porque antes necesitan incluir a todos los partidos provinciales que gobiernan (Misiones, Río Negro y Santa Cruz) y, más complejo aún, a las 13 voluntades que tendrá la UCR.

Hay cuatro radicales que no será fácil ablandar: Martín Lousteau y Flavio Fama (que pertenecen a Evolución radical); Pablo Blanco y Sergio Kroneberger, cercanos a Morales. El resto tiene cercanía a gobernadores que este miércoles se sumaron al comunicado de mandatarios de JxC que dejó abierta la puerta de un pacto de gobernabilidad.

Si en la UCR no ceden, Milei necesitará votos del actual oficialismo para abrir el Senado. Las miradas están puestas en bancas de gobernadores como Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Ricardo Quintela (La Rioja), Oscar Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).

Este último tal vez no pueda controlar la voluntad de Juan Manzur, rival en la interna tucumana. No será fácil que aporte sus votos el formoseño Gildo Insfrán. Y quizá no sea necesario.

La rosca en Diputados

Monzó articula el bloque de centro en Diputados junto a Pichetto, a quien el lunes Milei le auguró "un lugar importante en la Cámara". Se entendió que podía presidirla, pero luego esa posibilidad perdió fuerza. La primera tarea para engrosar a la nueva bancada es contener a nueve de integrantes del PRO que se identifican con Larreta, entre quienes hay referentes parlamentarias como Silvia Lospennato.

También se sumarían representantes de gobernadores de Juntos por el Cambio, como Claudio Poggi (San Luis), Marcelo Orrego (San Juan) y Torres (Chubut). La apuesta es incorporar también cuatro bancas del oficialismo cordobés (sólo está descartada Natalia De la Sota) y al socio Florencio Randazzo, quien suspendió las conversaciones para gestionar con Milei la presidencia de la Cámara. Se la disputa con Cristian Ritondo (PRO) y con Pichetto. Hasta que esa pelea no se resuelva, no es posible anunciar nuevos bloques.

Como en el Senado, el reto más difícil del centrismo en Diputados es ablandar radicales. Como explicó Letra P, Morales y Lousteau dominan la mayoría de esa bancada (que tendrá 35 escaños) y quieren como presidente a Facundo Manes. Sin ellos, en la UCR sólo podrían ayudar a Milei los referentes de provincias con gobernadores, como Mendoza, Corrientes y Chaco. No más.

La Libertad Avanza tiene 38 votos propios en Diputados y agrega 40 del PRO que ya le brindaron su apoyo. Aun está en discusión si habrá un interbloque. UP suma 105 miembros y está lejos del cuórum, que es de 129. Varios de sus integrantes, además, responden a gobernadores que pueden estar interesados en hablar con el presidente. En el bloque del centro están dispuestos a recibirlos con los brazos abiertos. De eso se trata.

Maximiliano Pullaro y Mauricio Macri, cuando el expresidente visitó la Municipalidad de Rosario en 2023.
Toto Caputo 

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