Rodrigo de Loredo seguirá con su campaña electoral en Córdoba rumbo a la elección provincial de 2027. Gabriel Bornoroni, el socio al que el radical le apunta, le exige que termine con la proclama para invitarlo a la mesa con Luis Juez. El senador le hace saber que tres son multitud.
Sin embargo, el expresidente de la bancada boinablanca en Diputados -que dio gestos de flexibilidad cuando aseguró que sometería sus anhelos a la zaranda de las encuestas o de una interna- eligió sumar refuerzos y apunta a una red de lobista con teléfono abierto con los adláteres de Javier Milei.
El mensajero de Mauricio Macri
Mauricio Macri es uno de ellos. El expresidente y De Loredo estuvieron reunidos en Buenos Aires. El encuentro fue hace menos de dos semanas.
En la última tertulia de los martes en la Casa Rosada entre referentes del PRO y la primera línea de La Libertad Avanza, fue Fernando de Andreis quien habría socializado el anhelo de su jefe: “Macri va a apoyar a Rodrigo como candidato a gobernador de Córdoba”. Según pudo reconstruir Letra P, el mensaje lo escuchó el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el diputado Cristian Ritondo y los primos Lule y Martín Menem.
Mauricio Macri y Rodrigo de Loredo en la cena de la Fundación Libertad
Este apoyo se mantiene estable. El ingeniero fue uno de los primeros en bancarlo cuando De Loredo lanzó su temprana campaña a la gobernación. Su respaldo se lo expresó en abril pasado, cuando coincidieron en una cena de la Fundación Libertad.
Gobernadores, la siguiente fase
De Loredo quiere sumar a su cruzada a los gobernadores radicales. Tuvo una foto que apuntala ese objetivo con el santafesino Maximiliano Pullaro la semana pasada. Almorzaron en su despacho y, cuentan fuentes cordobesas, el exdiputado se trajo el apoyo para la carrera provincial.
La foto que subió a sus redes generó pica. De Loredo lo elogió y el cordobesismo, que hace de la transversalidad de sus relaciones su mayor capital, sacó a relucir los lazos que tiene Martín Llaryora con su par radical. Fue el presidente de la bancada llaryorista en la Legislatura, Facundo Torres Lima, quien tiró mieles a Pullaro y ácido al radical cordobés.
“Al fin y al cabo, una cosa es sacarse una foto con un gobernador y otra muy distinta es sentarse a construir un proyecto de país con él”, disparó.
En el radicalismo provincial la expectativa está puesta en sumar mayor poder de presión de la mano de los gobernadores radicales que tienen llegada a la Casa Rosada. El exmandatario correntino Gustavo Valdés es quien va a operar como vocero del grupo cuando la ronda de negociaciones por el 2027 -en todos los distritos- sea insoslayable. La apuesta es que la cabeza radical en las provincias de interés sea parte de los acuerdos.
Campaña en Córdoba y Buenos Aires
La estrategia periférica de De Loredo refleja que los acuerdos preliminares en Buenos Aires serán clave para la suerte de las alianzas locales. Juez también lo sospecha cuando dice que no va a permitir que “ningún porteño decida sobre el futuro de sus hijos en Córdoba” y Bornoroni lo asume con la confianza que aporta la ventaja de la marca partidaria.
El empresario estacionero no rompe puentes con el dirigente radical, es medido en sus declaraciones, pero corre el arco y no lo invita a la mesa. Primero, no lo llamaba porque no tenía el partido en orden. Después, porque la gente está cansada de las campañas permanentes, sostiene Bornoroni.
Rodrigo de Loredo junto al presidente de la UCR Matías Gvozdenovich y el concejal de San Francisco Marco Puricelli
El alfil de Karina Milei cree que la llegada de De Loredo a la silla de la alianza será una consecuencia del desgaste de una negociación que promete ser rápida, pero intensa. Prefiere hacer tratos con los indios del radicalismo y no con el cacique. Sospecha que las promesas de látigo que aplicará el presidente de la UCR, Matías Gvozdenovich, a los intendentes y dirigentes que salten sin permisos de cúpulas no podrá detener una sangría natural del histórico partido.
Por eso es importante para De Loredo contar con el apoyo de los gobernadores. Mientras teje esos acuerdos, sigue la caminata por el territorio. En los próximos siete días visitará varios departamentos (Rio Cuarto, Río Primero y los cuatro del valle de Traslasierra) con el mismo objetivo: mantener la expectativa en que, esta vez, la UCR tendrá candidato a la gobernación.