Río Negro: La intendenta de Catriel volvió a reclamar ante el deterioro de la Ruta Nacional 151.
El ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, se reunió en Viedma con la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, para analizar el deterioro de la Ruta Nacional 151 y avanzar en las gestiones para que la provincia asuma el mantenimiento y mejoramiento de los caminos nacionales.
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Durante el encuentro, se repasaron los sectores más críticos de la traza y señalaron que los accesos cercanos a Catriel se habían convertido en uno de los puntos de mayor riesgo para quienes transitan por la región. La ruta constituía además una vía esencial para la conectividad de la zona y el traslado de insumos y producción hacia Vaca Muerta.
El reclamo en la Legislatura
Salzotto sostuvo que las obras viales resultaban indispensables para sostener la actividad energética y productiva de la región. En ese sentido, afirmó que “no hay desarrollo en Vaca Muerta sin rutas y sin obras” y destacó el trabajo conjunto con los vecinos de Catriel para preservar la conectividad.
La dirigente también planteó que la infraestructura vial debía quedar por encima de las diferencias políticas. “Las rutas van más allá de lo partidario o de los protagonismos individuales; entender lo colectivo es lo que hace grandes a nuestras comunidades”, expresó durante el encuentro con el funcionario provincial.
La intendentera de Catriel, Daniela Salzotto, en el ministerio de Obras Públicas de Río Negro.
Desde el gobierno de Río Negro se había señalado que la falta de respuestas nacionales generaba un escenario cada vez más complejo. Según la Provincia, el deterioro de los corredores había provocado siniestros viales graves y había afectado tanto la seguridad de quienes circulaban como las condiciones para el desarrollo productivo.
"En 2027 Vaca Muerta va a explotar y todo lo que se produce va a tener que salir por algún lado. Si somos una provincia con una matriz energética fuerte, tenemos que pensar en una infraestructura acorde, por eso pido que todos los bloques puedan acompañar una comunicación para la urgente intervención en la Ruta 151 para que nuestras comunidades no queden aisladas", dijo la intendenta, luego, en la Legislatura.
"El trabajo logístico en las rutas es lo que debe acompañar cualquier proyecto productivo", sentenció Salzotto.
El pedido de Río Negro
El gobernador Alberto Weretilneck había impulsado una propuesta ante Vialidad Nacional para que la provincia asumiera el traspaso, mantenimiento y mejoramiento de las rutas nacionales 151 y 22. La iniciativa había quedado vinculada con la necesidad de intervenir sobre sectores que presentaban un marcado deterioro.
El ministro Echarren aseguró que Catriel padecía una de las situaciones más críticas de la región. “Catriel sufre de lleno una de las peores rutas del país como es la 151, con un nivel de deterioro que alerta y genera accidentes en forma permanente”, afirmó.
El funcionario también explicó que el planteo provincial había buscado una definición de Nación para permitir una intervención urgente. “Necesitamos ponernos de acuerdo de una vez por todas en las negociaciones para intervenir de forma urgente y garantizar un tránsito seguro para vecinos y transportistas”, remarcó.
Una ruta clave para la Patagonia
El equipo técnico de Río Negro, junto con la Fiscalía de Estado y Vialidad Rionegrina, había avanzado en la preparación de los convenios que debían suscribirse con el gobierno nacional. La provincia había considerado prioritario alcanzar un acuerdo para evitar que la demora profundizara las dificultades existentes.
La discusión había excedido el estado de una ruta puntual, debido al papel que cumplían los corredores nacionales en la conexión entre las localidades rionegrinas y la actividad hidrocarburífera. La Ruta Nacional 151 representaba uno de los principales accesos utilizados para el traslado de insumos y producción vinculados con Vaca Muerta.
La administración provincial había advertido que el abandono de la infraestructura vial tenía consecuencias sobre la seguridad pública y sobre la actividad económica. En ese escenario, el eventual traspaso de las rutas 151 y 22 aparecía como una alternativa para acelerar las obras y mejorar las condiciones de circulación.
Las autoridades provinciales habían planteado que el acuerdo con Nación debía resolverse a la brevedad. La expectativa había quedado puesta en las negociaciones y en la firma de los instrumentos necesarios para que Río Negro pudiera intervenir sobre los corredores, con especial atención en los sectores más deteriorados de la Ruta Nacional 151.