Impulso País, el bloque del Senado que condiciona a Patricia Bullrich.
El Senado completó su nuevo escenario este martes con la creación de un nuevo interbloque que junta a los resabios del PRO y a Provincias Unidas(PU). Se llamará Impulso País, reúne a siete miembros y, unidos, se harán valer en la mesa de los dialoguistas con Patricia Bullrich para definir la letra chica de los proyectos.
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La nueva fuerza legislativa la integran Carlos Espínola (Corrientes) y Alejandra Vigo (Córdoba), de PU; la chubutense Edith Terenzi (cercana al gobernador Ignacio Torres, también en PU); la tucumana Beatriz Ávila; y los tres miembros del PRO que quedan en el Senado: Martín Goerling Lara (Misiones), Andrea Cristina (Chubut) y María Victoria Huala (La Pampa). Espínola será el jefe-coordinador.
“Impulso País se constituye como una herramienta legislativa al servicio del crecimiento de las provincias y el fortalecimiento de las instituciones nacionales”, señaló el nuevo interbloque en un comunicado. Anticiparon que buscarán “consensos racionales que permitan superar el estancamiento y proyectar a la Argentina hacia un futuro de desarrollo sostenible”.
El nuevo Senado
Al grupo no quiso sumarse Flavia Royón, la senadora salteña que responde al gobernador Gustavo Sáenz. También se mantiene en un monobloque la neuquina Julieta Corroza, leal al gobernador de su provincia, Rolando Figueroa. Aceptó sumarse la tucumana Ávila, quien tuvo un paso como socia del PRO, pero hace un año volvió a trabajar cerca de su gobernador, Osvaldo Jaldo.
El nuevo interbloque le dará dinamismo a un recinto paralelo, que integran los 21 miembros de La Libertad Avanza (LLA) -con la oficialización de Luis Juez- y 26 potenciales aliados. Necesita sólo 16 para llegar al cuórum, que es de 37.
Por lo tanto, entre los dialoguistas no hacen alianzas, quedan presos de las roscas de Bullrich. La UCR tiene diez votos, fue decisiva hasta la reforma laboral, pero podría ser prescindible con la incorporación de tres nuevos socios oficialistas, que provienen del peronismo: la jujeña Carlina Moisés, el catamarqueño Guillermo Andrada y la tucumana Sandra Mendoza, que también responde a Jaldo.
El mapa de aliados lo completan las duplas que representan a Misiones (Oscar Arce y Sonia Rojas Decut) y Santa Cruz (José María Carambia y Natalia Gadano). Los norteños son socios fijos de LLA; los australes hacen valer más sus votos.
El nuevo interbloque reúne intereses disímiles, pero podría ser la base de un nuevo acuerdo electoral, que una a PU y los resabios del PRO, cuyo presidente, Mauricio Macri, ya hizo saber que quiere tener un candidato que le dispute poder a Javier Milei en 2027.
Ese es otro dato que se llevó este martes Bullrich: el PRO ya no funcionará como aliado fijo, sino que debe gestionar sus votos en ambas cámaras para que haya leyes.
Con esa expectativa, Cristian Ritondo, jefe del PRO en Diputados, impidió la semana pasada la sanción de la reforma laboral: exigió eliminar el artículo 44 de la versión aprobada en el Senado, que reducía los ingresos por licencias de enfermedad.
En el Senado, el PRO había advertido que no avalaba ese artículo, pero como no podía inferir en la votación en general, Bullrich no los tuvo en cuenta. Con la creación del nuevo interbloque, no podrá hacerlo.