Patricia Bullrich quiere ser candidata a presidenta en 2027. Pero, a contramano de lo que haría pensar su extensa historia política, no está dispuesta a romper con La Libertad Avanza para conseguirlo. De hecho, la senadora trabaja para ser una alternativa electoral para la Casa Rosada en el caso que el declive de Javier Milei que marcan las encuestas se vuelva imparable.
Fue por esto que Bullrich sorprendió al hablar de la necesidad de reelección "del proyecto" y evitó descartar una candidatura propia para el próximo año. "No quiero decir ni sí ni no de algo que no está en mi cabeza", le respondió a Eduardo Feinnmann, lo que abrió todo tipo de interrogantes en el oficialismo.
Javier Milei y Patricia Bullrich.
Patricia Bullrich busca la continuidad del proyecto
La necesidad de garantizar la continuidad del proyecto libertario que plantea la exdama de hierro PRO se debatió, también, en algunas mesas políticas del Gobierno. A fines de octubre, Toto Caputo le dijo a Karina Milei que ya había agotado casi todas las herramientas que tiene el Ministerio de Economía para mantener el rumbo trazado por su hermano y que lo hacía falta ahora era blindar esas medidas con instrumentos políticos.
La hermana del jefe de Estado tomó nota del planeo del titular del Palacio de Hacienda y le pidió a varios integrantes del Gabinete que salgan en búsqueda de respaldo y consenso político. La solicitud se tradujo de varias formas, las dos principales son la mesa de La Libertad Avanza y el PRO que se reúne en la Casa Rosada cada dos semanas y el viaje del primer mandatario a Francia, en el que estará acompañado de una docena de gobernadores aliados.
Javier Milei y Toto Caputo y el Presupuesto 2027
NA
"Toto venía insistiendo hace un tiempo con este pedido y, finalmente, Karina lo escuchó. Ahora estamos trabajando fuerte alrededor del blindaje político del modelo del Presidente", confió a Letra P un hombre al tanto de las conversaciones en la cúpula de Balcarce 50. A su modo, Bullrich considera que haber reactivado su ambición presidencial sin romper con el oficialismo también contribuye a esta misma idea de darle proyección al modelo, con o sin Milei, ante el Círculo Rojo e inversores.
El antecedente de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal
Si bien ningún integrante se anima a pronunciarlo en público, en el oficialismo hay quienes comparan de alguna forma este momento político y económico con el 2018: fue el año en el que Mauricio Macri entró en un fuerte declive electoral, promocionado sobre todo por la suba de la inflación, las tarifas y el desempleo, incluso después de haber triunfado en los comicios del periodo inmediatamente anterior.
En ese momento, muchos dirigentes amarillos, incluso del círculo cercano al por entonces mandatario, habían planteado que era necesario que María Eugenia Vidal se presentara como candidata a presidenta para darle continuidad al modelo PRO. Por oposición de Macri, eso jamás sucedió, y en 2019 Juntos por el Cambio perdió a nivel nacional, en numerosas provincias, incluida Buenos Aires, y en decena de municipios a lo largo y ancho del país.
Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.
El bullrichismo no quiere repetir esa experiencia, algo que, de apoco, comienzan a entender otras líneas políticas dentro de la Casa Rosada. "El líder y la figura del proyecto es Milei, eso nadie lo discute, pero en un eventual escenario desfavorable hay que pensar alternativas que nos garanticen a todos sostener en el tiempo este proyecto", razonó un operador de buen vínculo entre Milei y Bullrich.
Detrás de este planteo existe, además, un temor a que el kirchnerismo regrese al poder el próximo año con una impronta tan o más agresiva que la del líder de La Libertad Avanza. En el ecosistema libertario creen que una eventual presidencia de una figura asociada a Cristina Fernández de Kirchner podría buscar algún tipo de revancha política y judicial desde el sillón de Rivadavia.
El argumento de la ex-dama PRO para no romper
La multiplicidad de partidos políticos por los que pasó Bullrich, desde el peronismo, hasta el macrismo, pasando por la Coalición Cívica de Elisa Carrió, traen una y otra vez al presente el fantasma rupturista que persigue a la excandidata presidencial del PRO donde sea que vaya. Sin embargo, en su entorno descartan de manera enfática que esté planeando, o siquiera pensando, en cortar vínculos con los hermanos Milei.
Quienes mejor conocen a la senadora argumentan que su eventual salida de La Libertad Avanza le daría al peronismo una ventaja enorme el próximo año, ya que se volverían a dividir los electorados tal como sucedió en la primera vuelta del 2023, cuando Milei obtuvo el 29,9 %% de los votos y Bullrich, el 23,8 %. La suma de ambos porcentajes fue la que le dio a Milei el triunfo en el ballotage frente a Sergio Massa.
La exministra de Seguridad admite que su ruptura con Milei no le garantizaría un triunfo personal, ya que no lograría capitalizar a todo el electorado de derecha. De esta forma, la ruptura de la sociedad entre el libertario y la republicana le traería costos políticos irreparables a ambos, por lo que la propuesta de Bullrich es erigirse como el plan B a Milei si la economía continúa golpeando a los sectores medios y bajos.
Entusiasmada con su revitalizado perfil político, y la centralidad libertaria que ganó en los últimos meses, la ex-PRO continuará con la misma estrategia hasta que se definan las listas electorales en 2027. Un poco antes de eso, estiman en el Senado en el que hoy preside el bloque oficialista, espera que la mesa política de la Casa Rosada, controlada por Karina Milei, comprenda que "más importantes que los nombres es el proyecto".