Patricia Bullrich demostró una vez su pragmatismo: buscará aprobar un proyecto de resolución que presentó con la firma de referentes de todos los bloques del Senado para dejar de publicar edictos judiciales en los diarios de mayor circulación, que son Clarín y La Nación. El kirchnerismo adhirió y es clave en el recinto.
Ocurre que un cambio de reglamento requiere dos tercios y el interbloque del peronismo -llamado Populares- puede bloquear ese número si se lo propone. No es lo que ocurrirá. El proyecto fue girado a la comisión de Asuntos Constitucionales, que presidirá el libertario Agustín Coto.
Iba a tratarse este miércoles, pero finalmente se postergó y se aprobará directamente en la sesión citada para las 14, para darle ingreso a pliegos, como el de prórroga del mandado de Carlos Mahiques como juez de Casación. Se trata nada menos que del padre del flamante ministro de justicia; o el de la neuquina Lucila Crexell como embajadora.
Consenso para eliminar los edictos judiciales sobra: entre los firmantes de la iniciativa está José Mayans, jefe de Populares. El formoseño no tenía excusas: Bullrich tomó como base un proyecto similar que había impulsado la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, junto a la última presidenta de la Comisión de Acuerdos, Guadalupe Tagliaferri (PRO).
La iniciativa también es suscripta por Coto y Bartolomé Abdala (La Libertad Avanza), Eduardo Vischi y Mariana Juri (UCR); el peronista Fernando Salino -tiene el sello Justicia Social Federal-, María Victoria Huala (PRO), Natalia Gadano (Santa Cruz); Beatriz Ávila (Independencia), Sandra Mendoza (Convicción Federal) y Carlos Espínola (Provincias Unidas).
La reforma de Patricia Bullrich
El proyecto modifica el artículo 22 bis del reglamento, que obliga a que los acuerdos para la designación de jueces y conjueces de la Corte Suprema, de magistrados del Poder Judicial y del Ministerio Público, "la secretaría parlamentaria del Senado" deba "darlos a conocer en el Boletín Oficial y en los dos diarios de mayor circulación del país".
Como el ranking siempre tuvo al tope a Clarín y La Nación, en todos los bloques coinciden en que los precios crecieron de forma exorbitante. "Están pidiendo entre 30 y 50 millones de pesos por pliego. Es una locura", sostuvo ante Letra P un senador libertario que trabajó en la redacción del proyecto. Además, en todas las fuerzas coinciden en que el avance tecnológico hace innecesario este gasto.
Cuando se trata de un pliego para una zona alejada de la Ciudad de Buenos Aires, el reglamento actual obliga a publicar edictos en un diario de la región. En los últimos años, el problema del Senado es que en muchas localidades ya no se imprimen periódicos. Hubo casos en los que fue necesario encontrar una publicación de tiradas minúsculas para evitar impugnaciones.
Edictos a costo cero
El Gobierno tiene previsto enviar más de 300 pliegos judiciales en los próximos meses. Con el reglamento actual, el Senado debería desembolsar una fortuna, pero con e cambio que proponen todos los bloques elimina el costo de publicar edictos. La única obligación será publicar el listado de acuerdos en el Boletín Oficial y "en los sitios web y en las redes sociales de la cámara".
Si se trata de un pliego para un juzgado fuera de la Ciudad de Buenos Aires, alcanzará con la publicación en el Boletín Oficial de la jurisdicción y una comunicación a la Legislatura provincial, "a los fines de la difusión local" o "en todo caso, debe comunicarse al Consejo de la Magistratura", agrega la iniciativa.
La publicidad debe contener el nombre del aspirante, plazo para presentar preguntas y observaciones; y lo más importante, el día en que se realizará la audiencia.
En los fundamentos del proyecto, Bullrich justificó las nuevas reglas: "La lectura de los diarios en formato papel nacionales y provinciales viene en descenso marcado. Las razones de esa merma son claras: la mayor parte de los ciudadanos de nuestro país (y podríamos decir del mundo), acceden a los medios de información de noticias de forma digital", escribió la jefa libertaria.