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Osvaldo Jaldo 2027, equilibrismo sin filtros para que Tucumán siga siendo peronista

El gobernador juega al filo en su alianza con la Casa Rosada para sostener la gobernabilidad. Alerta máxima electoral. Los acoples gozan de buena salud.

Osvaldo Jaldo arrancará el año nuevo vestido de equilibrista. Su desafío es sostener en Tucumán independencia política de la administración de Javier Milei, pero marcar distancia con la Casa Rosada para frenar la ola libertaria que se extiende por todo el país.

En su último discurso político de 2025, arengó al funcionariado y a la dirigencia cercana con una consigna: asegurar que en 2027 Tucumán seguirá siendo peronista. “Vamos a tener elecciones muy difíciles”, advirtió.

Osvaldo Jaldo, entre el Congreso y la gobernabilidad

El debate del Presupuesto 2026 es la prueba de este desafío de simetría que enfrenta Jaldo. En Diputados, el bloque Independencia, que responde al gobernador tucumano, le garantizó cuórum a Milei y luego votó en general la iniciativa. Sin embargo, se distanció al sostener el capítulo XI que garantiza la continuidad de las leyes de Financiamiento Universitario y de Emergencia en Discapacidad.

En el debate en el Senado, se mantendrá esa línea. El jaldismo aportará dos votos para que la Casa Rosada cierre el año con la ley de leyes aprobada por primera vez desde que la escuadra violeta llegó al poder. Las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza actuarán en conjunto, aunque en bloques separados, para sostener la estrategia política de Jaldo en el año que comienza.

Los cinco espadachines jaldistas jugarán un rol clave en un escenario muy complejo. Jaldo quiere usar ese poder de fuego para negociar con la Casa Rosada y asegurar un flujo de fondos que le garantice gobernabilidad y obra pública. En el brindis con periodistas y ministros para cerrar el año, el gobernador admitió que siempre lo reciben bien en Buenos Aires, pero deslizó que no se han cumplido los compromisos. “Pedimos lo que nos corresponde”, consignó para desechar críticas del “toma y daca” a cambio de votos.

Reforma laboral, otra prueba de equilibrismo

El verano, volverá a poner a prueba la estrategia del equilibrista Jaldo. La reforma laboral aparece en la agenda parlamentaria y el Gobierno pisa el acelerador.

El gobernador tucumano ya se mostró a favor de meter cambios en la normativa vigente. Argumenta que hay que adecuar las condiciones de contratación para seguir siendo competitivos a nivel internacional y para generar empleo. Le preocupa la situación de las exportaciones tucumanas que pelean mercados con países donde el costo laboral es menor a la Argentina.

Sin embargo, sostiene que no se deben afectar derechos adquiridos. En tono peronista, ya envió mensajes a la dirigencia sindical para adelantarle que sus parlamentarios no votarán contra los intereses de los trabajadores.

Tucumán, en riesgo

Jaldo no quiere sorpresas. A diferencia del resto de sus pares del NOA, ratificó a todos sus ministros para comenzar el año próximo. También acordó con el vicegobernador Miguel Acevedo y con el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla, congelar el debate de la reforma política local, un tema que estaba en agenda por decisión del propio mandatario tucumano, quien había prometido que en 2027 no se votaría con el cuestionado régimen de acoples.

Una silenciosa rebelión de caciques territoriales del oficialismo obligó a poner el freno de mano. El sistema electoral hoy vigente está incorporado a la Constitución provincial desde 2006 y le asegura al oficialismo contar con un ejército de postulantes a la Legislatura y a los concejos deliberantes que empuje la fórmula para la gobernación. Sin esa herramienta, estima la dirigencia más experimentada, la supremacía del PJ tucumano podría ponerse en riesgo después de dos décadas.

Como buen equilibrista, siempre es mejor tener una buena red. Ante una elección que será difícil, tal cual admite el propio Jaldo, mejor no correr riesgos.

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