El PRO de Neuquén dio un paso hacia la ofensiva para hacerse ver en la capital más importante de la Patagonia. El diputado provincial Marcelo Bermúdez desnudó algo que se venía conversando e hizo público el deseo de que el partido lleve un candidato propio que discuta la sucesión de Mariano Gaido.
La jugada de Bermúdez es también un modo de pocisionarse para la negociación que se abre. Por las dudas ya está muy aclarado que la decisión no implica tensión alguna con el gobernador Rolando Figueroa. El PRO es uno de los aliados de hierro del espacio La Neuquinidad, pero tiene tironeos y desconfianzas con el armado de Gaido y su sello Primero Neuquén.
El pacto de Mariano Gaido y Rolando Figueroa
El pacto entre Gaido y La Neuquinidad implica una contraparte para el respaldo a la reelección del gobernador. El intendente de la capital tiene las manos libres para definir su sucesión. Pero el espacio de Figueroa se nutre de tantos sectores políticos que en algunos casos saltan choques de intereses.
Mariano Gaido y Rolando Figueroa
El gobernador Rolando Figueroa y el intendente Mariano Gaido tejen en común, pero tienen actores satélites con intereses diferentes.
Bermúdez, que es a la vez el PRO y el sello Nuevo Compromiso Neuquino, mete fichas para que en la elección municipal haya una boleta con sus colores. “El PRO es un partido de poder y un partido de poder requiere de candidatos, así que yo aspiro a que tenga su propio candidato”, dijo.
Ese amague para jugar por afuera del armado de Gaido puede ser una complicación para el intendente, que ya deshoja la margarita para definir su postulación preferida, mientras conversa con Figueroa cuál es la mejor fecha para desdoblar las elecciones locales respecto de las nacionales.
Bermúdez insiste convencido de las diferencias con Gaido y Primero Neuquén. “No veo que tengamos demasiados puntos en común”, afirma.
El PRO quiere ser protagonista
La aparición de Bermúdez marcando la cancha se da en un contexto en el que el PRO nacional quiere volver a ser protagonista. Hay muestras suficientes de que el PRO de Neuquén intenta despegarse de todas las internas nacionales para atar su destino al de Figueroa, pero las jugadas de Mauricio Macri para plantársele al debilitado gobierno de Javier Milei derraman hacia las provincias.
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Diputado provincial del PRO, Marcelo Bermúdez.
El PRO de Neuquén sufrió un proceso de desgaste a partir de que la irrupción de La Libertad Avanza en la provincia le manoteó referencias, ideas y electores. Incluso su representación en la capital neuquina sufrió un recorte.
Las dos bancas conseguidas para el Concejo Deliberante se convirtieron en un monobloque de Denise Stillger desde que Nicolás Montero blanqueó su pase al color violeta.
Bermúdez sabe personalmente de otros tiempos de gloria, porque fue integrante central del gabinete de Horacio "Pechi” Quiroga. Originalmente radical, Quiroga gobernó durante 16 años la ciudad de Neuquén, en dos tramos: 1999-2007 y 2011-2019.
Después de ese proceso, Bermúdez fue su heredero político y candidato a la Intendencia en 2019. Perdió contra Gaido y ese día el Movimiento Popular Neuquino recuperó la jefatura comunal después de 20 años.
La intocable alianza con Figueroa
La presidenta del PRO de la provincia es Leticia Estéves, ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales del gobierno de Figueroa. No bancó especialmente las declaraciones de Bermúdez, pero tampoco lo desautorizó. La advertencia le puede servir al partido amarillo para negociar desde otra posición los espacios que van a discutirse con vistas a 2027.
Con todo, los puentes con Figueroa no se tocan. Esa apuesta ya se ratificó de mil modos.
Esteves Rolo
El gobernador Rolando Figueroa y Leticia Esteves, la presidenta del PRO Neuquén.
No hay fisuras en esa decisión de una fuerte integración al gobierno provincial. En abril de 2026 se hizo el encuentro del PRO con Figueroa para ratificar la alianza. Ahí estuvieron también Bermúdez y sus compañeros de banca Damián Canuto y Verónica Lichter.
Los dichos de Bermúdez pueden generar alguna incomodidad, pero no amenazan con una ruptura provincial ni mucho menos. A simple vista, el PRO del gabinete tampoco quiere patear el tablero de la relación con Gaido.
En la capital, la presencia institucional del PRO es más potente que su volumen territorial, sobre todo si se compara esa construcción con la de Gaido. Pero así y todo tiene algunas figuras de renombre y la memoria de la gestión de Quiroga.
El PRO ya avisó en el Concejo Deliberante
Como el que avisa no traiciona, la grieta que ahora abre el PRO en el municipio, ratificando su idea de no subordinarse a Gaido, ya tuvo varios anticipos en el variopinto Concejo Deliberante. El cuerpo legislativo de Neuquén capital está muy fragmentado y por eso mismo es caja de resonancia de construcciones políticas que miran a futuro.
Fueron varias las discusiones en las que el PRO se paró en la vereda de enfrente del espacio de Gaido. Esas posturas también fueron fruto de la estrategia del intendente, que prefirió polarizar con La Libertad Avanza, diferenciando entre libertarios y gestión provincialista. Una táctica que incomoda al PRO, que tiene en su agenda varios puntos en común con el staff violeta.
Tal vez uno de los choques paradigmáticos entre el PRO y Gaido se dio en torno a las aplicaciones de transporte: la concejala Stillger le dio impulso sostenido desde 2023 al funcionamiento de Uber, Cabify o DiDi.
Frente a su mirada liberal y “modernizadora”, el municipio eligió una tendencia más restrictiva y con fuertes controles, en acuerdo con los gremios taxistas tradicionales. La discusión fue picante durante todo el año pasado.
Otro enfrentamiento icónico se da en torno a cuestiones fiscales. Ya en 2024 el PRO terminó votando junto con el Frente de Izquierda en contra de un aumento en las tasas municipales. Stillger y Montero, que todavía era del PRO, se quejaron del ánimo “recaudatorio” de la gestión. Esa puja sigue hasta el día de hoy. Con el correr de los meses, Montero dio un portazo y se fue al campamento libertario de Nadia Márquez.
Stillger y Bermúdez compartieron proyectos y bloque antes de 2023, con la camiseta de Juntos por el Cambio. Coinciden, uno desde la Legislatura y otra desde el Concejo, en la necesidad de sostener una identidad PRO para que Gaido no lo fagocite.