Myrian Prunotto le apunta a la intendencia de Córdoba y busca sumar al radicalismo opositor a Javier Milei
La vicegobernadora no clausura opciones, pero se concentra en la capital. Diseña un espacio abierto en plena peronización del esquema de Martín Llaryora.
En contraste con la dirigencia que apura el calendario, Myrian Prunotto no parece apurada por definiciones sobre su futuro político. En cada contacto, transmite que maneja un puñado de opciones para un 2027 que la encontrará en otro rol. La prioridad, remarca, está puesta en la intendencia de Córdoba. Otra opción podría ser el Congreso.
No transmite preocupación por la cantidad de postulantes que adelantaron ya el mismo cometido. “No se baja de la pelea”, afirma su entorno. La prueba señalada es la sostenida construcción en las seccionales de la capital. El acto del pasado domingo, en el barrio Empalme, es ofrecido como más reciente capítulo.
Este evento, organizado en conmemoración del 8M, demuestra dos de los sectores a los que sigue interpelando. Uno, en rigor, la base de su proyección: el radicalismo disidente que no se siente amparado por la conducción de una UCR que no termina de resolver la eterna interna de Córdoba. El otro, sintetizado en las mujeres, son todos los colectivos que rechazan las políticas del gobierno nacional que encabeza Javier Milei.
No obstante, no deja de leer las recientes movidas diseñadas por el gobierno provincial. En el caso más palmario, la lista que compitió en las elecciones legislativas de octubre, para las que en tiempos ya lejanos había manifestado interés, se compuso casi íntegramente por dirigentes peronistas.
Myrian Prunotto en encuentro de mujeres en Córdoba
La reperonización parece una decisión tomada, con la consecuente y temprana caducidad del Partido Cordobés como estructura central.
En el equipo de la exintendenta de Juárez Celman evalúan el riesgo de tal apuesta en una provincia donde muchas encuestas anuncian un creciente rechazo al peronismo. No obstante, no dan por clausurada su sociedad con el PJ cordobesista, su mejor interlocutor aún.
Por el contrario, aseguran que están dispuestos a dialogar con todos los que compartan ideas básicas de respeto por las instituciones, la democracia y los derechos, hoy tensionados por discursos extremistas.
Los díscolos de la UCR
Más reparos surgen al ajustar el foco sobre los correligionarios. El prunottismo se sigue presentando como el mejor destino para todos los radicales que reniegan de una aproximación a Milei. En particular, el sector que se identifica con Rodrigo de Loredo. El mismo que, bajo presidencia de Marcos Ferrer, decidiera la expulsión del partido de la vicegobernadora.
Reparos también expresan los denominados radicales auténticos al evaluar las alternativas que ensayan el legislador Dante Rossi, que reclama elecciones internas a la brevedad, y el exintendente Ramón Mestre, quien sigue enfrentando al deloredismo. No se fían de sus intenciones, tampoco del derrotero que vayan a seguir.
Entre las interacciones que sí destacan están los encuentros con dirigentes radicales de relevancia nacional, como Maximiliano Pullaro, el gobernador de Santa Fe.
Por esa razón, no sólo las necesidades electorales de un 2027 que promete riña, tampoco sienten acabado el experimento de Provincias Unidas.
El baile de Córdoba
Prunotto asume que integra un nutrido pelotón de competidores para suceder a Daniel Passerini en el Palacio 6 de Julio, sede del gobierno municipal. Sabe también que hay otros contendientes que iniciaron su marcha tan pronto se produjo el cambio de mando.
Peronistas todos ellos, hombres casi todos ellos, pueden canalizar los reclamos de viejos compañeros que nunca digirieron la presencia de dirigentes provenientes de espacios históricamente enfrentados al PJ en los gobiernos de Llaryora y Passerini.
Sin abandonar el trabajo territorial, algo que exhiben también aquellos candidatos, la presidenta de la Legislatura evalúa otras opciones en las especulaciones hacia 2027. Sin quitar el ancla de una ciudad en la que el peronismo no logra enderezar definitivamente el timón, también recuerda que el Parlamento nacional es un apetecible destino.
“Engordar la tropa” aparece como condición para mejorar los términos de cualquier negociación. Esa tropa debería dar sustento a IDEAS (Integración para un Desarrollo Sustentable), sello político aún en trámites administrativos. Cuán atractivo resulta la invitación a integrarlo es algo que ella misma podrá testear de primera mano en sus recorridas por una provincia en la que todo mapa envejece prematuramente.