Misiones es un polvorín en el que cada gesto parece impulsar nuevos estallidos. Las palabras elegidas por Hugo Passalacqua para recordar este lunes al general José de San Martín suman elementos a ese clima de ebullición permanente. “Siempre va a aparecer uno que quiera ser un absoluto, y el pueblo de algún modo va a ser rebelde”, lanzó el gobernador.
El mensaje parece haber tenido como destinatario central -acaso no haya sido el único- al presidente Javier Milei, quien horas antes en el acto en la Ciudad de Buenos Aires para recordar al prócer argentino no se anduvo con chiquitas: “Vamos a defender nuestros principios aunque todo el mundo se oponga a ellos”, dijo.
“El absolutismo es creerse que uno es dueño de todo: yo decido quién habla y quién no, yo decido qué tenés que decir, qué tenés que pensar, qué tenés que leer. Yo decido quién sube y quién baja, quién crece y quién queda cancelado. Yo decido porque soy yo”, dijo Passalacqua para ejemplificar el modo de organización política y social contra el que luchó San Martín.
Entre los funcionarios que lo escuchaban con atención desde el escenario estaban Maurice Closs y Oscar Herrera Ahuad, dos de los cuatro mandatarios que gobernaron la provincia con el sello de la renovación. El gran ausente fue Carlos Rovira, a quien Passalacqua decidió presentarle batalla al fundar un nuevo espacio.
Tiempo de cambios en Misiones
Revolucionada por la ruptura del frente que gobierna la provincia desde hace casi un cuarto de siglo, Misiones transita un cisma político sólo asimilable al momento en que Rovira decidió abandonar el PJ y enfrentar a Ramón Puerta en la elección que dio nacimiento al Frente Renovador de la Concordia.
Desde aquella elección en la que fue reelecto, el dos veces gobernador construyó un poder que nadie parecía discutir en la provincia de la tierra colorada. Hasta ahora. En San José, la localidad del sur provincial que sirvió de escenario para recordar el pase a la inmortalidad de San Martín, tampoco estuvo el vicegobernador Lucas Romero Spinelli.
Maurice Closs y Oscar Herrera Ahuad, dos exgobernadores de Misiones en el acto en San José.
Antes del discurso de Passlacqua, el intendente anfitrión Jorge Tenaschuk reivindicó el rol del Estado y destacó el trabajo conjunto entre el gobierno provincial y los intendentes. Allí, dejó otro de los mensajes políticos de la jornada. “El movimiento de San José está con tu movimiento, Hugo”, dijo en referencia al Movimiento por lo que Viene, el flamante espacio político de Passalacqua.
El quiebre total con Carlos Rovira
Los dichos de Passalacqua suman elementos para el cierre de la historia con Rovira, un quiebre que empezó a gestarse cuando el dos veces gobernador anunció que le cambiaría el nombre al Partido de la Concordia Social, base del Frente Renovador de la Concordia que gobierna la provincia desde el 2003, para renombrarlo como Encuentro Misionero.
En silencio, el gobernador encabezó una rebelión ante un movimiento que una buena parte de la histórica cúpula del misionerismo entendió “inconsulta”. Así comenzó a gestarse el movimiento político que dividió aguas en el oficialismo y que, a la luz de los datos, parece ir ganado el Passalacqua.
El Movimiento por lo que Viene armó su propio bloque en la Legislatura con 17 diputados provinciales, dejando a Encuentro Misionero con seis, entre ellos el propio Rovira. En el Congreso, la nueva etapa se expresa desde el nombre Movimiento por Misiones. La senadora Sonia Rojas Decut y los diputados Herrera Ahuad, Alberto Arrúa y Yamila Ruiz, presentes en San José, se alinean con ese salto que tendrá su oficialización en las próximas semanas.
Los diputados misioneros comparten el bloque Innovación Federal con los salteños que responden a Gustavo Sáenz, que la semana pasada destrató a Rovira como pocos se habían animado a hacerlo. “No puede gobernar un fantasma, un señor ingeniero que no lo conoce nadie”, lanzó.
Hugo Passalacqua, con tono opositor
Como viene contando Letra P, el nuevo clima político misionero es seguido de cerca por los estrategas nacionales de La Libertad Avanza que ven alejarse su alianza con un esquema provincial que sintieron cercano durante los primeros dos años y medio de gobierno.
Passalacqua tiene una mirada mucho más crítica del gobierno de Javier Mieli que la que tenía Rovira, más propenso a colaborar con la Casa Rosada. Esa nueva postura fue una de las claves del último tropiezo libertario en el debate por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado.
La tensión volverá a verse en las próximas semanas, cuando los diputados misioneros actúen en espejo con lo que sucedió en el Senado y compliquen las cuentas del Gobierno para sus proyectos, entre otros, el que promueve la eliminación de las elecciones primarias.
En ese sentido también debe interpretarse el mensaje del gobernador misionero, que exudó provincialismo y volvió a cuestionar el centralismo porteño. “La voluntad de libertad de San Martín está asociada al fin del absolutismo. No libertad para que el opresor ponga el pie sobre el oprimido. No, esa no fue la voluntad de San Martín. Es una libertad para todos”, dijo.
“Eso de romper las cadenas es el gran mensaje de San Martín y es algo que tenemos que recordar día a día”, sentenció.