Javier Milei volvió monocorde y sin novedades: batalla cultural y abrazo con Jorge Macri
El Presidente rindió homenaje al Libertador sin levantar la voz. Militarismo, enemigos en todos lados, nostálgicos del pasado y con el alcalde todo bien.
Javier Milei y Jorge Macri. Todos unidos cantaremos.
El presidente Javier Milei encabezó el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín y volvió a reivindicar la libertad como eje de su gobierno. En su discurso, monocorde y sin novedades, defendió la preparación de las Fuerzas Armadas y llamó a sostener la batalla cultural "sin importar el costo".
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Después de diez días de ausencia en la escena pública, el Presidente reapareció en modo zen. No levantó la voz salvo en el tradicional "¡Viva la libertad, carajo!" del final y se fundió en un enérgico abrazo con el intendente porteño, Jorge Macri, sumando un nuevo saludo -el tercero, contando los anteriores en el tedeum del 9 de julio y en la inauguración de La Rural, el 27 de ese mes- que deja en los pliegues de la relación entre ambos el desplante que le hiciera en la Catedral porteña, en 25 de Mayo del año pasado, cuando le negó el saludo y lo dejó con la mano en el aire.
Ahora el contexto es distinto: frente a los últimos movimientos del peronismo, que emite señales de vocación de unidad, el Gobierno decidió avanzar en negociaciones con el PRO para explorar las condiciones de una alianza electoral que reúna a todos los votos de derecha en una sola propuesta para 2027, aunque la Ciudad de Buenos Aires sea escenario de tensiones persistentes: como contó Francisco Basualdo en Letra P, El JefeKarina Milei mandó a su tropa de figuras de renombre nacional a caminar la cuna macrista.
Javier Milei y la narrativa de la libertad
A las 15, el mandatario se ubicó frente al atril, de espaldas al monumento que homenajea al prócer en el barrio porteño de Retiro. Después de una reseña sobre la vida de San Martín, vinculó la defensa de la libertad que representó el Libertador con los objetivos de su administración.
En ese sentido, Milei sostuvo que “la libertad se enfrenta a un conjunto de enemigos internos y externos” en un “mundo complejo e incierto, donde las potencias recurren a herramientas sofisticadas para hacer valer sus intereses”.
El mandatario también cuestionó el tratamiento que, según planteó, recibieron las Fuerzas Armadas durante los últimos años. Afirmó que el instrumento militar fue “demonizado y desfinanciado” y consideró que ese camino estuvo equivocado.
Javier Milei y Jorge Macri.
Para el Presidente, el país necesita fuerzas militares “equipadas y formadas” para proteger las fronteras y enfrentar amenazas. En su discurso, Milei mencionó la lucha contra "el terrorismo" y la defensa de la democracia como parte de esas funciones.
En el tramo político de su exposición, señaló que internamente existen “tiranos de turno” que se apoyan en el descontento y la pobreza. "Hay quienes quieren volver al pasado", dijo. "Es una minoría que se benefició enormemente", apuntó.
Frente a ese escenario, planteó como misión de su gobierno brindar herramientas para que la ciudadanía pueda “planificar su vida personal y familiar”.
La batalla cultural como eje del Gobierno
El Presidente también volvió sobre uno de los conceptos habituales de su discurso político. Sostuvo que debía darse “la batalla cultural” para explicar que el desarrollo del país depende de los valores que, según su visión, permitieron que la Argentina alcanzara sus momentos de mayor crecimiento.
Discurso del Presidente Javier Milei en el acto por el 176° Aniversario del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín. pic.twitter.com/8u2FwVGfc4
En el cierre de su discurso, afirmó: “La gesta sanmartiniana es una fuente de inspiración para todo mi gobierno”. A partir de esa referencia, aseguró que su administración continuará con la pelea por la libertad “sin importar el costo”. "Vamos a defender nuestros principios aunque todo el mundo se oponga a ellos", advirtió.
El Presidente sostuvo, además, que “Argentina no es el país más libre del mundo”, aunque consideró que “puede llegar a serlo".
El acto se realizó en el monumento al Libertador, en la Ciudad de Buenos Aires, y contó con buena parte del gabinete, además de funcionarios de la Ciudad.