Se debate la reforma electoral. El gobernador quiere solo dos boletas en las generales y una Legislatura alineada. El dato clave de los departamentos en 2023.
El gobernador Maximiliano Pullaro votando bajo el sistema de boleta única, al que pretende reformar.
La reforma electoral que propone para Santa Fe el gobernador Maximiliano Pullaro busca doblegar el poder de los senadores, sobre todo los peronistas que todavía lideran cinco departamentos. De esa manera, a futuro, el mandatario radical y cualquiera que lo suceda no se vería condicionado por el juego solitario de un legislador con poder regional supremo.
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Del trío de partidos mayoritarios de la provincia que ingresaron proyectos de reforma electoral, la UCR es el único que impulsa un cambio de fondo en el uso de la Boleta Única. Como publicó esta semana Letra P, Pullaro y los suyos bancan las cinco papeletas actuales en las PASO, pero pretenden reducirlas a dos en las generales: cargos provinciales por un lado (la gobernación, Diputados y Senado) por un lado y cargos municipales (intendencias y concejalías) por el otro.
La boleta de Santa Fe en la mira
El pullarismo interpreta, como le contó un funcionario político a Letra P, que la Boleta Única santafesina es “la peor del país”, por debajo de los sistemas de Córdoba y Mendoza, porque “desordena el voto, lo rompe, no permite votar un partido”. Para sostener la mirada, la mesa política del gobernador mira con atención dos antecedentes: la gestión de Antonio Bonfatti, que convivió con dos cámaras opositoras, y la de Omar Perotti, que sólo tenía Diputados en contra, pero rompió con el senador Armando Traferri y también sufrió la hostilidad de la cámara alta.
TEMPORADA DE ROSCA Reforma electoral en Santa Fe: Pullaro impulsa un proyecto que lleva de cinco a dos las boletas tras las PASO
Entonces, Pullaro busca darle “gobernabilidad al Ejecutivo” y “orden al sistema político”. De todos modos, el gobernador no puede quejarse del trato que sufrió de parte de la Legislatura. Si bien el socialismo de Clara García le peinó el grueso de los impulsos ejecutivos en Diputados, nunca le tumbó un proyecto de ley. Y en el Senado, Unidos alcanzó una rotunda victoria en 2023, que lo llevó a tener 14 de las 19 bancas en juego.
Con todo, Pullaro, voraz, quiere más y no pretende dejar a merced de una elección un futuro orden político. Entonces, el radicalismo de Unidos aspira a retener los 14 departamentos y doblegar a los cinco senadores que le quedan al PJ (Armando Traferri, Rubén Pirola, Alcides Calvo, Osvaldo Sosa y Eduardo Rosconi).
A por el Senado
Es que, con números en la mano, el ministro de Gobierno, Fabián Bastia, y el secretario de Vinculación Estratégica, Julián Galdeano, alfiles claves en lo político para Pullaro, observaron que el gobernador les ganó a cuatro de los cinco senadores peronistas en 2023, comparando en cada departamento la cosecha de los caciques con los votos reunidos por el hughense.
Salvo en Vera, reducto de Sosa, Pullaro superó con claridad a Traferri, Pirola, Calvo y Rosconi. Entonces, ¿por qué no ir por ellos mediante el arrastre que pueda provocar Pullaro en una boleta? A propósito, ¿en San Lorenzo es número puesto como postulante a senador de Unidos el intendente Leonardo Raimundo o ranquea la diputada pullarista Silvana Di Stéfano?
El gobernador Maximiliano Pullaro y el senador de San Lorenzo Armando Traferri
En el gobierno de Santa Fe son medidos y prefieren decir que el espíritu de la reforma es otro y que se legisla para el más allá, no solo 2027, aunque admiten que la discusión de incorporar la papeleta del Senado a las de la gobernación y Diputados se dirimió sobre la hora. “Fue una discusión eterna, muchas opiniones en el medio”, reconoció un funcionario de la Casa Gris. Unir los dos primeros tramos siempre estuvo sobre la mesa, pero sumarle el Senado fue una jugada sorpresiva, casi inesperada.
El poderío de los senadores en Santa Fe, tierra de disputa
Se sabe, lo contó Letra P más de una vez, que los senadores –de cualquier partido– ejercen un poder territorial excluyente en sus departamentos, tanto que en algunos casos disputan juego con el propio gobernador.
A Pullaro la política santafesina lo mide como un buen elector, que ya no duerme sobre el millón de votos que cosechó en 2023, pero que arranca con ventaja por sobre sus rivales, hoy desconocidos. Si llegase a prosperar el proyecto de la UCR, el gobernador de hoy y los que vengan condicionarán el accionar de quienes se sienten en ambas cámaras.
El interés de la UCR entrará ahora en zona de discusión con el socialismo y el peronismo, los partidos mayoritarios que presentaron reformas electorales. Ni el PS ni el PJ impulsan una merma en cantidad de boletas entre las PASO y las generales, pero el radicalismo y Pullaro confían en alcanzar su deseo. En agosto, según los cálculos de la Casa Gris, Santa Fe ya debería tener nuevo sistema electoral.