El flamante fiscal regional de Rosario, Matías Merlo, asumió tras una intervención que duró un año y medio en esta delegación del Ministerio Público de la Acusación. Cómo se reorganizó internamente tras la crisis, el vínculo con el Poder Ejecutivo y el alineamiento total con la fiscal María Cecilia Vranicich, fueron tres claves que repasó en una entrevista exclusiva con Letra P.
En su despacho en el Centro de Justicia Penal de Rosario, Merlo recibió a este medio días después de la jura que lo formalizó en el cargo que lo tuvo como interventor desde abril de 2024. A la espera de la jura de 22 fiscales -además de otros tantos que lo hicieron junto a él- que le darán músculo a la Fiscalía Regional 2, se discute en la reforma constitucional de Santa Fe si la institución será un órgano extrapoder. El nuevo jefe de fiscales en Rosario dio su mirada al respecto: "No veo en riesgo la independencia del MPA", condensa.
-La intervención se dio en medio de una crisis institucional del MPA y una crisis de seguridad pública. Durante este año y medio hicimos un relevamiento de todas las áreas, fijamos procesos de trabajo y al mismo tiempo tuvimos que sostener el día a día. Buscamos restablecer circuitos de trabajo y recomponer relaciones entre fiscales. Acercar la conducción de la regional hacia los fiscales y empleados nos sirvió para ir transitando este camino.
-Le tocó transitar la crisis de seguridad de marzo de 2024, ¿cómo la atravesó?
-Trabajamos con grupos y focos investigativos. Fue un arduo trabajo que permitió identificar a todos los participantes, incluso menores no punibles. Ese esclarecimiento fue vital para ordenar y marcar un rumbo.
-¿Está superada esa crisis tanto en seguridad pública como en el orden interno?
-Se está manteniendo una estadística constante con altibajos que tenemos que seguir trabajando, profundizando la coordinación con las áreas de seguridad. Nos estamos comparando solo con 2024, pero tenemos que tomar también los índices de 2021, 2022 y 2023. En lo interno, fuimos sobrepasando las diferentes crisis. Nuestra conducción fue firme en ese sentido. También la fiscal general: lo prioritario es la institución. El que no entiende esto no entiende el proceso de trabajo que estamos realizando.
Matias Merlo jura
Matías Merlo, en la jura como fiscal regional. A su lado, la fiscal general María Cecilia Vranicich.
-¿Ve un entendimiento?
-Sí, porque este proceso tuvo respaldo en el proceso de intervención y en la manera de conducción que fuimos transitando. También hay un mensaje político claro de consenso en épocas de reforma constitucional. Lograr unanimidad en la Legislatura es un mensaje claro de cuál es la postura institucional sobre cómo se debe manejar la regional más importante de la provincia.
La relación con el gobierno de Maximiliano Pullaro y el Poder Judicial
-Se habla mucho del diálogo entre poderes. ¿Cómo evalúa la coordinación con los poderes Ejecutivo y Judicial?
-Ningún Ministerio Público de Latinoamérica funcionó si no tiene coordinación en materia investigativa con las otras agencias del Estado. La interacción es constante, sabiendo cuáles son nuestros roles. Esto no quita que podamos tener posicionamientos o miradas diferentes, pero la coordinación es fundamental porque si no, no estaríamos hablando hoy de esta cierta estabilidad que se está manejando.
-¿En qué se traduce?
-Es fundamental coordinar con la policía en microtráfico y crimen organizado, y con el Servicio Penitenciario cuando detectamos órdenes desde cárceles. Lo importante es tener claros nuestros roles y garantizar la independencia. Cada medida que tomamos impacta en personas que sufrieron un delito y a ellas debemos darles una respuesta.
-¿Está de acuerdo con que el MPA sea un órgano extrapoder?
-Sí. Siempre bregamos por eso para tener independencia en el manejo de recursos, fijar políticas de persecución penal y contar con un sistema de carrera propio. El Ministerio Público Fiscal de la Nación, en la reforma de 1994, está en ese camino. Tenemos por delante un momento histórico: no es que empieza a ser un órgano extrapoder a partir de los dictámenes si se vota en ese sentido, sino que hay un proceso de legislación para fortalecer el Ministerio Público. Con muchas virtudes y muchos defectos el MPA es un ministerio abierto a la comunidad, donde todos saben lo que sucede. Cuando tuvimos que corregir cuestiones internas, no salieron las órdenes de otro lugar, si no desde adentro.
-¿Puede ese cambio poner en riesgo la independencia?
-No veo en riesgo la independencia del MPA. Sabemos cuáles son nuestros roles, la fiscal general lo tiene claro y esa línea baja hacia toda la institución. Es un camino que se tiene que hacer. Somos una institución joven de apenas diez años, pero los fiscales cumplen un rol importante en la vida institucional de la provincia. Lo que dejemos ahora servirá para los próximos 20 años o hasta que haya otra reforma institucional. Este es un momento histórico, hay que tomarlo con responsabilidad.
El vínculo con Vranicich y la silla caliente de Rosario
-¿Cuál es su nivel de coordinación con la fiscal general, María Cecilia Vranicich?
-Trabajamos a la par. No puede haber una Fiscalía Regional que no trabaje a la par de la General. Compartimos los criterios sobre cuál es la política de persecución penal que se tiene que dar y manejamos nuestro plan para la reforma de la Fiscalía Regional.
-¿Cuáles son esos lineamientos?
-Tratar los delitos de violencia altamente lesiva a través de una unidad específica que trabaje desde la balacera, heridos de arma de fuego y los homicidios en su conjunto; trabajar las circunstancias de la circulación del dinero de las bandas criminales; la priorización de las investigaciones de víctimas vulnerables; tener una mejor calidad en las investigaciones con las nuevas modalidades delictivas que se vienen a través del ciberdelito y no investigar a través del hecho individual, sino analizar los diferentes mercados ilegales delictivos que se pueden dar.
-Por su cargo pasó Patricio Serjal, que fue destituido; el hoy ministro de la Corte Jorge Baclini y su antecesora, María Eugenia Iribarren, terminó en una intervención -. ¿Pesa?
-Debemos bregar por seguir nuestros objetivos: este plan de trabajo fue aprobado por unanimidad por la Legislatura y nuestro objetivo es trabajar día a día consolidándolo, dando una respuesta a los vecinos de Rosario y los departamentos que componen la Regional con la tranquilidad de que uno viene a hacer lo correcto. Sabemos cuál es el norte al que tenemos que apuntar. Se me dio una responsabilidad institucional asumiendo en un momento caliente. La silla de Rosario siempre va a estar caliente. Asumimos ese compromiso y no hay palabras mágicas: hay que venir a trabajar, acompañar al fiscal y hacer lo correcto.
-¿Cómo maneja las presiones políticas o externas?
-Lo único que hacemos es llevar investigaciones. Somos objetivos y en base a la investigación, la evidencia es la que demuestra si alguien cometió un ilícito. Ese es nuestro compromiso, respetar la legalidad y tratar a todos por igual. Vamos a hacer lo correcto, de esa senda no nos vamos a mover.
-Durante años se dijo que no se investigaba el dinero del narcotráfico. ¿Eso cambió?
-Estamos en procesos de reforma de sistemas procesales. La Nación también también está en eso, pasando a un sistema acusatorio con un sistema fiscal con mayor envergadura. Esto ayuda a tener una mayor eficacia. Quizás los sistemas no eran los adecuados para el abordaje. Demostramos que pudimos trabajar sobre delitos económicos, sobre bandas criminales que se fueron forjando con anterioridad, pero el sistema no era permeable para dar una respuesta eficaz.
-¿Qué lugar ocupa la Justicia Federal en este esquema?
-Se están dando los primeros pasos hacia un sistema acusatorio federal con un Ministerio Público fuerte. La coordinación con las fiscalías federales en Rosario ya permite mejores respuestas en investigaciones conjuntas.
-¿Qué sería un éxito al final de su gestión?
-Llegar cada día a mi casa, darle un beso a mi mujer y a mi hijo con la conciencia tranquila de haber hecho lo correcto. Más allá de errores o aciertos, estar con la conciencia tranquila y poder ver a la cara a los afectos es el éxito que busco en mi vida.