Martín Menem quiere una única sesión en febrero para tratar la ley penal juvenil y la reforma laboral
Lo propondrá este miércoles ante los jefes de bloque. Se sumaría la ley de Glaciares. Patricia Bullrich no cede y pide bajar a 13 la edad punible. Los tiempos.
Martín Menem quiere una sola sesión en febrero con ley penal juvenil y la reforma laboral
Las sesiones extraordinarias comenzaron este lunes y ninguna cámara prevé más de una reunión, con la posibilidad de postergar alguna sanción hasta marzo. Patricia Bullrich abrirá el Senado el miércoles 11 para tratar la reforma laboral y la nueva ley de glaciares.Martín Menem busca debatirlos en Diputados antes de fin de mes y sumar el régimen penal juvenil.
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El titular de la cámara baja reunirá este miércoles a los jefes de las bancadas opositoras para coordinar un cronograma de trabajo. Como explicó Letra P, el riojano pidió que el régimen penal para menores comience a tratarse en el Senado y logró que la ampliación del temario mantuviera abierta esa posibilidad. Hasta el momento, Bullrich logró salirse con la suya y el debate comenzaría en la cámara baja.
Bullrich también logró imponer otra posición: el proyecto que se tomaría como base fue el que ella envió en julio de 2024, con 13 años como edad punible. El dictamen de consenso del año pasado lo elevó a 14 y la jefa de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado quiere desecharlo, aunque aún no tiene bien claro los números.
"Vamos a intentarlo, pero si no están los votos, la edad será de 14", explicaron, a Letra P, fuentes del bloque mileísta de Diputados, donde el reglamento tiene un obstáculo: los dictámenes deben ser firmados 10 días antes del cierre del período extraordinario, previsto para el 27 de febrero.
En la Rosada siguen las negociaciones con su nuevo emisario: Ignacio Devitt, subsecretario de Asuntos Estratégicos. "Es el que lleva el día a día de la negociación con nosotros", reconocen en el oficialismo de Diputados.
La negociación de Martín Menem
Con esa restricción, el plan del oficialismo es que la ley penal juvenil llegue al recinto el 18 o 19 de febrero (semana corta por carnaval) para darle tiempo al Senado para la sanción. Otra opción es abrir el recinto recién la última semana del mes y que la cámara alta lo convierta en ley al inicio de las sesiones ordinarias.
La cámara alta tiene su propia restricción: los dictámenes deben esperar una semana para llegar al recinto. Una obligación escrita hace tres décadas para darle tiempo de estudio a los miembros del cuerpo.
El oficialismo no quiere muchas sesiones porque con el recinto abierto, la oposición se podría unir para asestar golpes duros como la derogación de un DNU. Están en la mira el que cerró la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y el que cambió el diseño de la Secretaría de Estado de Inteligencia (SIDE), que podría caer en algún momento del año, si el PRO se decidiera a votar en contra.
La caída de uno de los capítulos del Presupuesto, en diciembre, no cicatriza en el oficialismo, que prefiere llegar a las sesiones con acuerdos claros y evitar riesgos. Este martes la bancada conducida por Gabriel Bornoroni tendrá su primera reunión del año, con la visita de funcionarios a explicar algunos proyectos, como los cambios a ley de glaciares se aprobarían el 11 del Senado. Estarían las autoridades de la secretaría de mineria. Será el último encuentro en el salón blanco del palacio, antes de mudarse a la oficina del quinto piso del anexo.
La rosca de Bullrich
Bullrich sigue su agenda y este martes, como anticipó Letra P, volverá a recibir a los jefes de bloque dialoguistas para negociar la letra chica de la reforma laboral. La jefa de LLA tuvo la primera reunión el miércoles pasado y no terminó bien: la oposición afín -UCR, Provincias Unidas y partidos provinciales- reiteró que no aceptaría el capítulo fiscal del proyecto, que contempla una baja de Ganancias a las sociedades comerciales.
Esa decisión reduce la coparticipación que le sería asignada a las provincias. La exministra considera que Toto Caputo debería compensar a las provincias y advierte que, de lo contrario, esos artículos podrían caerse. Tratará de sostener el resto de la reforma. Hay discusión sobre el alcance del subsidio a las indemnizaciones, que podría limitarse a grandes empresas.
Resistencia gremial, a paso lento
Por ahora, la CGT no logra sumar aliados no peronistas para rechazar los capítulos que dañan la actividad sindical -como los límites de los aportes a los gremios- y las nuevas condiciones laborales, como la eliminación de la ultraactividad. Así se denomina a la posibilidad de aplicar un convenio colectivo tras su vencimiento, en caso de no haberse acordado otro.
Los gremios mantuvieron encuentros en diciembre con las bancadas opositoras y este viernes se reunirán para definir si llaman a un paro, pero no tienen previsto nuevas incursiones en los pasillos legislativos. En Unión por la Patria explican que los líderes sindicales tienen más confianza en la Justicia, donde pedirán la inconstitucionalidad de la reforma laboral, en caso de que sea ley.
Bullrich está decidida a que el proyecto llegue al recinto el 11 con la ley de glaciares. No acepta otro tema y espera la ley penal juvenil con aval de Diputados. Sabe que es donde más difícil están los consensos.